Disponer de frutas deshidratadas en casa siempre viene bien, es una opción muy práctica y deliciosa para tener a la mano un snack nutritivo y rico.
Las frutas deshidratadas conservan muchas de sus vitaminas y minerales, el sabor de estas se intensifica y son muy versátiles, pues las puedes integrar fácilmente en ensaladas, postres, yogurt o simplemente disfrutarlas solas.
Cómo deshidratar fruta con tu horno
1 kg de frutas (una sola variedad)
Pasos:
Lava y seca bien las frutas que vayas a deshidratar. Deberás escoger frutas maduras pero que aún mantengan su firmeza.
Después rebánalas de forma delgada y pareja; entre más fino sea el corte, más rápido se van a deshidratar.
Retira semillas y las partes fibrosas si es necesario. Puedes remojarlas en una mezcla de agua con limón durante 10 minutos para evitar la oxidación y, al sacarlas de la mezcla, deberás secarlas muy bien para colocarlas en una bandeja con papel encerado o en una rejilla, con cuidado de no amontonarlas.
Una vez que tengas tu fruta lista, deberás colocarla en tu horno precalentado a 45 °C y dejar la puerta ligeramente abierta para que la humedad se escape.
Si tu horno no llega a una temperatura así de baja, ponlo al mínimo posible y vigila el calor con ayuda de un termómetro.
Hornea de 2 a 4 horas y voltea las piezas cada 30 minutos. Cuando estén completamente secas pero flexibles, estarán listas.
¿Cómo guardar las frutas deshidratadas?
Coloca la fruta fría y deshidratada en frascos de vidrio con tapa hermética, en un lugar seco y fresco. Agita una vez al día durante una semana y, si notas condensación de humedad, las frutas aún necesitan más tiempo en el horno.
Este tipo de alimentos, bien almacenados y deshidratados, pueden durarte entre 6 meses y un año; solo mantenlas lejos de la humedad y el calor excesivo.
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Ciudad Valencia / Gastrolab













