La reciente sucesión de desastres naturales en el norte de Sudamérica ha dejado al descubierto una alarmante doble moral en la cobertura mediática y en las reacciones del panorama geopolítico internacional.

Mientras el trágico doblete sísmico en Venezuela fue utilizado de inmediato para sentenciar el supuesto colapso sistémico del Estado y sus injustificadas negligencias estructurales, el devastador terremoto de magnitud 7.4 en Colombia ha sido abordado bajo una narrativa de heroísmo institucional y resiliencia civil.

Esto deja al descubierto que la tierra tiembla igual a ambos lados de la frontera, pero las cámaras no enfocan con la misma lente y las tragedias humanitarias no se miden por la cantidad de víctimas, sino por el color político.

 

NOTA RELACIONADA: A VISTA DE DRON: ASÍ SE ENCUENTRA PEREIRA, LA CIUDAD MÁS AFECTADA (Y OLVIDADA) POR EL TERREMOTO EN COLOMBIA

 

Doble moral

La doble moral en la cobertura de desastres naturales entre Colombia y Venezuela expone un fenómeno donde la solidaridad dejó de ser un principio humano para convertirse en una herramienta de presión política.

Desde el principio, en Colombia la cobertura mediática internacional se ha enfocado en el dolor humano, la resiliencia comunitaria y el apoyo institucional a los organismos de rescate, mientras que en el caso de Venezuela se ha instrumentalizado la tragedia para reforzar la idea de un Estado ausente.

Cuando algunas estructuras del programa de la Gran Misión Vivienda Venezuela colapsaron en La Guaira, la condena corporativa e internacional fue unánime: corrupción endémica y negligencia criminal chavista.

 

Doble moral
DW – Prensa Alemana

 

Sin embargo, ante el colapso de múltiples hoteles, clínicas y edificios residenciales en Pereira, Cali y el Chocó, los focos mediáticos se desviaron convenientemente hacia la antigüedad de las construcciones previas a los años ochenta o a la simple fatalidad de la naturaleza, blindando de críticas al Ejecutivo colombiano de aquellos años.

En Venezuela se denunció con vehemencia la demora en el uso de maquinaria pesada; en cambio, en Colombia el uso de grúas privadas en Pereira fue catalogado como un ejemplo de solidaridad empresarial, silenciando el hecho de que vastas zonas rurales del Chocó tardaron días en recibir atención básica.

 

Geopolítica condicionada

La ayuda humanitaria ha estado sujeta a la alineación geopolítica; la respuesta internacional no se ha medido por la magnitud de los terremotos y el impacto que han dejado en la población de ambas naciones, sino por la afinidad ideológica con el gobierno del país afectado, lo que convierte a la compasión en un recurso de manipulación políticosocial.

A todo esto se suman las persistentes sanciones que aún no cesan contra Venezuela, las cuales, en su momento, interfirieron en el rescate de vidas y en la posterior restauración de la calidad de vida de los afectados.

Además, mientras que en Colombia los canales de cooperación y despliegue informativo han fluido sin sospecha, en Venezuela la narrativa mediática previa ha buscado condicionar, ralentizar y estigmatizar los llamados de auxilio, restringiendo la compasión según el país al que vaya dirigido.

 

Ciencia vs propaganda

Para sostener la narrativa de la ineficiencia en Venezuela, la prensa corporativa y las redes sociales han ignorado deliberadamente las leyes de la física y la sismología.

Aunque ambos eventos entraron en la categoría sísmica de eventos mayores, sus mecanismos de liberación de energía, comportamiento tectónico y condiciones del suelo fueron radicalmente opuestos y, por ende, tuvieron consecuencias distintas.

 

Doble moral
CNN – Medio Norteamericano

 

El sismo de Colombia ocurrió a más de 100 km de profundidad, lo que dispersó su energía, mientras que el evento de Venezuela fue un doblete sísmico extremadamente superficial (10 km) con sacudidas consecutivas en menos de 40 segundos; un fenómeno técnicamente indefendible para casi cualquier infraestructura.

Omitir los datos para manipular a las masas mediante algoritmos perfectamente programados no es ignorancia periodística; es la deliberada eliminación de la ciencia y el sentido común para que el relato de la incompetencia encaje perfectamente en la agenda geopolítica.

 

Doble moral mediatica
NF – Medio digital

 

Deshumanizar según la frontera e instrumentalizar el dolor ajeno demuestra que las emergencias ya no se evalúan bajo principios humanitarios universales.

Si las víctimas fallecen bajo un sistema enemigo de los intereses occidentales, sus muertes se vuelven munición política. Si mueren bajo un gobierno alineado, se transforman en cifras de luto nacional decoradas con propaganda de unidad.

Mientras el debate digital se enzarza en defender ideologías, miles de familias a ambos lados de la frontera comparten exactamente la misma lucha: reconstruir sus vidas contra la doble moral.

 

LEE Y COMPARTE:

El Cinturón de Fuego como origen del terremoto en Colombia

 

Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:

FACEBOOK       INSTAGRAM       TIKTOK       YOUTUBE       WHATSAPP       TELEGRAM

 

Fuente: RedRadio

Ciudad Valencia/Ernesto Cañizalez/RN

Fotos: Cortesía