Juventud

Juventud y amor, dos eternos acompañantes. El Banquete o del Amor Por Platón

Me considero bastante preparado para referiros lo que me pedís, porque ahora recientemente, según iba yo de mi casa de Faléreo a la ciudad, un conocido mío, que venía detrás de mí, me avistó, y llamándome de lejos: —¡Hombre de Faléreo! —gritó en tono de confianza—; ¡Apolodoro!, ¿no puedes acortar el paso? Yo me detuve, y le aguardé. Me dijo:

Justamente andaba en tu busca, porque quería preguntarte lo ocurrido en casa de Agatón el día que Sócrates, Alcibíades y otros muchos comieron allí. Dícese que toda la conversación rodó sobre el amor. Yo supe algo por uno, a quien Fénix, hijo de Filipo, refirió una parte de los discursos que se pronunciaron, pero no pudo decirme el pormenor de la conversación, y sólo me dijo que tú lo sabías.

Cuéntamelo…” Pues, te cuento:

 

En el contexto de la Guerra de Independencia de Venezuela las fuerzas patriotas estaban siendo diezmadas en diversos frentes con destino a Caracas. Esta ocasión permitió a José Tomás Boves, uno de los más sanguinarios realistas, lanzarse sobre la capital.

Simón Bolívar, en función de la defensa comisionó al general José Félix Ribas para que se trasladara y defendiera la ciudad de La Victoria como un punto estratégico.

El Gral. José Féliz Rivas, aquel 12 de febrero 1814, ante el alto riesgo que representaba, para la causa patriota en una perspectiva victoriosa, no le quedó más recurso que arengar a jóvenes seminaristas de Caracas.

 

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Ribas, un experimentado militar y líder patriota, sin vacilar cumple orden y se enfrentaba a una situación desesperada, pues solo contaba con alrededor de 1.500 hombres, en su mayoría seminaristas y jóvenes estudiantes que, aun estando en una clara desventaja numérica cuando, sin haber participado antes en una batalla, demostraron un coraje excepcional frente a las fuerzas de Boves, que sumaban entre 2.500 y 4.000 soldados.

 

Ribas estaba decidido a resistir y triunfar.

En un famoso discurso antes de la batalla, instó a sus muchachos a luchar con valentía, mientras lanza una estimulante consigna con la que logra exaltar el fervor pario «no podemos optar entre vencer o morir: ¡necesario es vencer!».

 

Un factor crucial

El principal factor para el éxito defensivo de Ribas, fue su capacidad para mantener la moral alta entre sus tropas. Aun ante las bajas significativas entre la muchachada, las fuerzas patriotas continuaron luchando hasta la llegada de refuerzos liderados por Vicente Campo Elías, lo que permitió definitivamente inclinar la balanza a favor de los republicanos.

A todas estas Aristodemo no podía recordar esta conversación porque, como había estado durmiendo, no había oído el principio de ella. Pero compendiosamente me dijo que Sócrates había precisado a sus interlocutores a reconocer que el mismo hombre, debe ser poeta trágico y poeta cómico y, cuando se sabe tratar la tragedia según las reglas del arte, tal cual lo hizo José Féliz Rivas, se debe saber igualmente tratar la comedia que escenificó José Tomás Boves.

 

Obligados a convenir en ello, y estando como a media discusión comenzaron a adormecerse. Aristófanes se durmió el primero, y después Agatón, cuando era ya muy entrado el día, Sócrates, viendo a ambos dormidos, se levantó y salió acompañado, como de costumbre, por Aristodemo; de allí se fue al Liceo, se bañó, y pasó el resto del día en sus ocupaciones habituales, no entrando en su casa hasta la tarde para descansar.

Sí, descansar, recuperarse de las heridas y olvidar la muerte, pues, la Victoria sigue siendo hoy, mañana y siempre, una la utopía para los pueblos que resisten y vencen.

La República Bolivariana de Venezuela, bajo el legado del Cmte. Hugo Chávez y la disposición de vencer del Presidente Nicolás Maduro, en compromiso pleno por la soberanía, la justicia y la paz.

 

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