“La participación política y el voto” por Eduardo León

voto-María Corina Machado

Muchas son las tendencias políticas en Venezuela, y resulta bastante extraño escuchar los argumentos trasnochados de la no participación. Los venezolanos creemos en la institución del voto como instrumento de base en la construcción de la sociedad, el voto es la máxima representación de la participación y la muestra de querer crear un espacio para el verdadero acuerdo político por el futuro de Venezuela.

La participación política nunca fue ni será el camino de Corina Machado. Nuevamente podemos visualizar su carácter chantajista en el uso del voto, tras convertir la participación política en un circo donde el imperio del show dicta la pauta, alejado del debate sobre un verdadero encuentro que nos devuelva la confianza, nos permita enterrar los odios y la efervescencia de la irracionalidad para darle paso a la política de la diplomacia.

La oposición busca salir del enredado del chantaje. Gobernadores como Sergio Garrido, candidato unitario, quien resultó ganador en el estado Barinas, es acusado por María Corina de ser “absolutamente afín a Maduro”, solo porque representa un liderazgo distinto a la dictadura que ella ejerce plagada de odios.

Ni hablar de Manuel Rosales, la figura más atacada por Machado al conocerse esta declaración, en la cual plantea, en el uso de sus derechos civiles, reelegirse como gobernador de Zulia: “Yo no abandonaré esta tierra, no traicionaré al Zulia, seguiré siendo el capitán de esta nave”.

 

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En este mismo sentido, el pasado miércoles, Henrique Capriles Radonski, excandidato presidencial y exgobernador del estado Miranda, afirmó que él sí votaría en abril y dijo que la participación es una decisión “personalísima, cada quién hace con su voto lo que mejor le parezca”, luego de asegurar: «El voto es la mejor forma de protestar” y no regalar espacios de gobierno.

La capacidad de pensar libremente en la oposición es un problema a los que hoy se enfrentan quienes no se dejan someter a las presiones de los líderes del extremismo radical, los que platean la tesis de que si no son ellos, que no sea nadie, tal es el caso de María Corina Machado.

 

Eduardo León / Ciudad Valencia