En los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU) ser detenido por la Policía y pasado a inmigración significa ser catalogado de criminal, no importando el estatus de inmigración que tenga un latinoamericano, y peor si es de origen mexicano.
En efecto, la repatriación forzada, en el mejor de los casos, no toma en cuenta ni respeta la normativa y el protocolo sobre el tratamiento a los migrantes, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la Organización Mundial de Migrantes (OMI).
Los objetivos del gobierno de Donald Trump son la progresiva expulsión de latinoamericanos y demás nacionalidades en nombre de “la seguridad nacional”.
La nueva estrategia geopolítica energética y de imposición de una geopolítica del “espíritu norteamericano”, para orientar a la humanidad, constituye al gobierno republicano de Trump, como el más represivo en política interna de EEUU.
Por si fuera poco, en una descarada muestra de garra imperial, propone cambiar el nombre del Golfo de México por el “de América”, además de la propuesta de controlar el enclave Palestino de la Franja de Gaza, obviando que Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, es calificado como criminal de “Lesa Humanidad”. En su declaración, Trump expresa: “Veo una posición de propiedad a largo plazo”… Véase aquí la alianza satánica que muestran como “pueblos elegidos”.
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Entre represión a migrantes bajo el pretexto de que son criminales, mal vivientes y terroristas, persiguiéndolos en sus lugares de trabajo, centros educativos y refugios para encarcelarlos en prisiones extraterritoriales, como es el caso de Guantánamo, en Cuba, violando nuevamente los resoluciones y derechos internacional sobre tratamiento a los migrantes, refugiados, desplazados, la política de Donald Trump confirma que negros, chicanos y africanos que sean pobres no tienen inclusión en ese modo de vida, que para sobrevivir tienes que trabajar más de doce horas diarias.
Para profundizar y deliberar acerca de este tema, nos reuniremos este miércoles 12 de febrero en el Salón de Usos Múltiples del Diario Ciudad Valencia, ubicado en la calle Úslar, entre Michelena y Lara.
Resistencia, lucha y muchas voces.
José Ramón Rodríguez (Entre luces y sombras) / Ciudad Valencia












