El gobierno de México confirmó una nueva explosión este 28 de enero de un ducto de combustible en el estado de Hidalgo, debido a una toma clandestina, de las centenares registrados en los últimos días.
El estallido se produjo en la comunidad de El Durazno, en el municipio de San Agustín Tlaxiaca, a alrededor de las 9:00 pm (hora local). De acuerdo con las autoridades, la explosión fue producto del «huachicoleo», como se conoce popularmente el robo de combustible en el país americano.

Según indicó el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, un vehículo fue consumido por las llamas resultantes de la explosión, que ocurrió en una zona despoblada cerca de las vías del tren.
El funcionario añadió que fue restringido el paso en la zona y se descartó riesgo para la población, pero no confirmó la presencia de víctimas a causa del fuego.
Personal de la 18/a. Zona Militar (Pachuca, Hgo.) aplica el #PLANDNIIIE en su “Fase de Auxilio”, proporcionando seguridad perimetral en el área del percance ocurrido por una fuga en ductos de combustible en Mpio. de San Agustín Tlaxiaca, Hgo. pic.twitter.com/0L3oOHHLpU
— @SEDENAmx (@SEDENAmx) January 29, 2019
El gobierno lucha contra la toma clandestina de combustible
El pasado 18 de enero, la explosión de otro oleoducto en Hidalgo dejó 115 fallecidos, lo que no fue suficiente para detener la aparición de otras tomas clandestinas de combustible de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El Gobierno mexicano contabilizó 1.684 tomas clandestinas en el país entre el 7 y el 27 de enero, según datos divulgados este lunes. Entre ellas, 1.022 no están localizadas por las autoridades, lo que supone un grave riesgo para las comunidades aledañas.
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Ciudad VLC/Tomado de Actualidad RT














