Voy a empezar siendo completamente honesta: soy fan de Michael Jackson desde que tengo memoria. De esas niñas que crecieron con “Billie Jean”, que intentaron el moonwalk en medias en la casa y que siempre lo han sentido como algo más que un artista. Aquí es donde me toca pedir disculpas si hablo de toda su grandeza. No por menos es el Rey de reyes.

Así que sí… tenía miedo. Porque cuando amas tanto a alguien así, una biopic puede salir MUY mal. Pero aquí viene lo inesperado: no tenía grandes expectativas… y aun así me encantó. De verdad. Y ahora estoy como: “¿la segunda parte? la necesito ya”. Y sí, ¡ya se está grabando!

Michael

La leyenda de un gigante

La película no intenta venderte solo al “Rey del Pop”… te muestra al niño, al hijo, al joven que estaba construyéndose en medio de una presión absurda y abusiva.

Michael

-Los Jackson 5: ves ese inicio brillante, pero también la exigencia brutal del padre. Nada de infancia normal.

-El talento precoz: hay momentos donde dices “ok, este tipo no era normal… era otra cosa”.

-La transición a solista: aquí se siente el hambre de perfección, la necesidad de reinventarse y demostrar que podía ser más que “el niño del grupo”.

-La soledad: esto está MUY presente. A pesar de la fama, se siente ese vacío constante.

 

Y algo que me gustó muchísimo: no lo pintan como perfecto. Lo muestran brillante, sí… pero también frágil, confundido, humano.

 

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La mente de un genio

Esta biopic, más allá del espectáculo, es un estudio (aunque sutil) de lo que pasa cuando:

Creces sin infancia real: Michael nunca tuvo ese espacio de “ser niño”. Y eso después se traduce en su obsesión con la fantasía, Neverland, lo infantil… no como rareza, sino como necesidad emocional.

La perfección como refugio: Él no solo quería hacerlo bien… quería hacerlo perfecto. Porque ahí encontraba control, validación e identidad.

El aislamiento del ídolo: Cuanto más grande se hacía, más solo estaba. La fama no lo acompañó… lo separó.

La dualidad constante: Michael era dos personas al mismo tiempo: el ícono mundial y el niño que nunca terminó de sanar.

Y viendo esto, entiendes muchas cosas sin necesidad de justificarlas. Solo… entiendes.

Michael

Rodaje y postproducción

Aquí viene lo sustancioso: antes, durante y después del rodaje hubo demasiada polémica entre los medios y los Jackson.

La elección del actor (Jaafar Jackson): su propio sobrino. Y no es solo marketing… hay momentos donde es inquietantemente parecido. Movimientos, miradas, energía, gestos… da escalofríos.

El nivel de control del legado: la familia Jackson estuvo muy involucrada. Eso ha generado debate porque hay quienes dicen que suavizan ciertos temas… y otros dicen que es justo para proteger su imagen.

Las escenas musicales: no son simples recreaciones. Hay una obsesión por replicar coreografías EXACTAS. Se dice que algunas tomas se repitieron decenas de veces hasta que todo fuera milimétrico (muy Michael eso, por cierto).

Polémicas inevitables: el tema de las acusaciones está… pero tratado con mucho cuidado. Eso ya ha generado ruido incluso antes de que salga completa la historia en la segunda parte.

La segunda parte: confirmadísima y en grabación. Y dicen que ahí es donde viene lo más oscuro, lo más complejo… y probablemente lo más polémico. Para muchos sería algo doloroso de recordar y, para otros, algo que les alimente el morbo.

Salí de la sala con una mezcla rara: admiración, muchísima emoción, nostalgia y un poquito de tristeza.

Porque sí, se ve al genio… pero también se vio al ser humano detrás. Y eso pega distinto cuando lo has admirado toda la vida. Y no, no esperaba tanto porque ya me sé toooda la historia y hasta las conspiraciones… y, aun así, me terminó tocando más de lo que pensé. Ahora solo estoy aquí, esperando la segunda parte como: “ok, ya me rompiste un poco… termina el trabajo”

A veces ponemos a las personas en pedestales tan altos que olvidamos que también sangran, dudan y se rompen. Michael Jackson no fue solo una leyenda.

Fue alguien que cargó muchísimo más de lo que él mismo podía y que el mundo veía. Y con todo y eso, solo tenía una sonrisa y muchísimo amor para nosotros.

Y quizás por eso su música se siente como se siente… porque no venía solo del talento, sino de todo lo que llevaba por dentro. Recuerden que estás líneas son de una fan acérrima, siempre recomendaré esta biografía y, por supuesto, tengo una nueva película para ver mil veces. Así que, como siempre les digo: “si no la han visto, véanla y si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene perdida de nada”.

 

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Isabel Londoño-El Rincón Cinéfilo

Isabel Londoño egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.

Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis.

Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.

 

 

Ciudad Valencia/RM