Otra Asamblea

El tonto digital es un salto adelante del tonto útil de la política pre ciberespacial, o sea, la person to person y arrabalera, ya obsoleta y periclitada, como sentenció uno de sus exponentes.

Aquí intentaré una aproximación epistemológica a esta criatura que, por su reciente data, no ha sido suficientemente estudiada. El gafo digital puede ser idiota (useful idiot, según Churchill), pero por lo mismo, muy peligroso frente a un teclado.

No tengo tiempo para etimologías, baste con registrar que algunos atribuyen a Lenin la expresión “tonto útil”. Mientras el capitalismo ordenaba revisar toda la biblioteca del Congreso de Estados Unidos para soportar esa afirmación, el fundador del estado soviético se dedicaba a impulsar la revolución mundial.

La guerra fría legitimaría la frase y aunque se dijo que el fin de la historia la sepultó, esta resucitó de los escombros del muro de Berlín con una laptop bajo el brazo.

Así nació el tonto digital. Primero se amamantó con los mensajes de texto, pero no alcanzaría su plenitud hasta la explosión de las redes.

Es el mismo zonzo que le es útil a su enemigo, aunque potenciado al infinito por Bill Gates y pandilla. Haré una breve clasificación del sujeto para despacharlo de una vez:

– _Tonto digital sin filtro_ : aquel que cree todo lo que le llega por las redes, sin parar en que el 90% de lo que por allí circula es basura y desechos no sólidos.

– _Tonto digital reenviado_ : el que reenvía todo lo que le reenvían. Su obsesión es recibir reenvíos y reenviarlos, contra sí mismo o contra los suyos. Sus enemigos lo aman y amamantan con más reenvíos.

– _Tonto digital incauto_ : ser tonto e incauto es una doble desgracia. Es un engendro de los dos anteriores.

– _Tonto digital chaca-chaca_ : receptor pasivo y vehículo inconsciente de los mensajes de sus adversarios. Estos lo usan para lavar su prontuario y blanquear su credibilidad.

– _Tonto digital “chavo del 8”_ : el que jode a su propia organización, país o partido “sin querer queriendo”. El enemigo lo usa para barnizar sus fake news y él muy Kiko se precipita a propagarlas.

En la próxima ciberclase proseguiré con esta clasificación. Por ahora, para un país bloqueado, lo más saludable es identificar y neutralizar a sus compulsivos tontos digitales. Manténgalos lejos de los teclados.

 

 

Earle Herrera