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Llegamos al hito 3 millones 200 mil viviendas entregadas en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, lanzada en el año 2011 por el Comandante Hugo Chávez.

De los nuevos años de vigencia de esta Gran Misión, por lo menos siete han sido bajo el fuego concentrado de la agresión imperialista y burguesa contra la Patria, que se incrementó y profundizó con la desaparición física del Comandante Supremo Hugo Chávez.

Es decir, siete años bajo la dirección del presidente Nicolás Maduro.

Se trata de una gigantesca hazaña, y la caracterizamos así porque no hay un solo país en el mundo, cuyo gobierno en 9 años haya construido y entregado a su pueblo 3 millones 200 mil viviendas a precios accesibles por el subsidio gubernamental y, en algunos casos, totalmente subsidiados por el gobierno.

Pero el esfuerzo se agiganta cuando en los últimos siete años no hemos dejado de construir y entregar viviendas al pueblo, bajo el fuego cerrado del imperialismo a través del bloqueo, las medidas coercitivas unilaterales y el robo de nuestros activos en el exterior, que han reducido de manera sustantiva el ingreso nacional.

En esta y muchas otras tareas reivindicamos el liderazgo del presidente Maduro y del equipo que desde el Ministerio de Vivienda ha hecho esto posible, pero sobre todo el esfuerzo  de los trabajadores de la construcción y de las comunidades que asumieron el método de la autocontrucción para edificar –ellas mismas, con sus manos- sus viviendas.

Al mismo tiempo saludamos y respaldamos la labor de los movimientos de Viviendos Venezolanos y el de Pobladores, que también han sido artífices de esta hazaña.

Es el esfuerzo de la resistencia heroica de un pueblo y de una clase obrera organizados, acompañados del gobierno revolucionario que no se rinde y de un líder, Nicolás Maduro, que persevera en el camino del Comandante Chávez.

La Ley Antibloqueo, presentada por el Presidente de la República ante la Asamblea Nacional Constituyente, está orientada a pasar de la resistencia a la ofensiva en todos los planos, sobre todo en lo económico-productivo, para avanzar en la construcción del modelo de justicia e igualdad, el modelo democrático revolucionario al que no renunciaremos jamás, el Socialismo Bolivariano que nos legó el Comandante Chávez.

Por eso avanzamos. Seguimos venciendo.

 

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Eduardo Piñate