El fingering es una práctica sexual que consiste en estimular los genitales usando solo tus dedos.

Es una práctica sexual beneficiosa. Además del placer propio que experimentarás, estas son algunas de las innumerables ventajas que puede aportarte:

  • Mejora tu vida sexual, ya sea en solitario como en pareja. Si sabes qué te gusta y cómo podrás transmitirlo también a tu pareja.
  • Liberarás el estrés. La estimulación te hace alcanzar un estado de relajación gracias a las endorfinas que se liberan.
  • Los orgasmos serán más intensos. Conocerte mejor te ayudará a conseguir más y mejores orgasmos.
  • Llegarás mejor al clímax. Cuanto más practiques, más control tendrás sobre cómo y cuándo llegar al orgasmo gracias a esta técnica.
  • Te ayudará a conciliar el sueño. Sí, como lo lees: ¡dormirás mejor!
  • Te ayudará a prevenir posibles infecciones.
  • En el caso de las feminas, ayuda a aliviar los dolores menstruales.
  • En el caso de los hombres, puede mejorar la calidad y la cantidad del esperma.

Algunos consejos para practicarlo: La higiene es importante.

  • Revisa tus uñas
  • Mantén las manos hidratadas
  • Añade lubricante.

Cómo practicar el fingering

  • Excitación ante todo: La excitación no empieza en los genitales, como podemos pensar, sino que empieza en un órgano que está mucho más arriba: tu cerebro. El ambiente y el mood adecuados pueden ayudarte a que la excitación llegue cuando menos te lo esperes.
  • De arriba a abajo: consiste en hacer movimientos de arriba abajo, frotando lentamente
  • Da  un rodeo: Dedica tiempo a las zonas que tienes alrededor, como los labios vaginales  o la zona de los testículos y el perineo. Deja que la excitación vaya subiendo poco a poco e intenta que el placer se alargue todo lo que puedas.
  • Dedos agiles: estimula  el pene utilizando únicamente dos dedos: el dedo pulgar y el índice. Lo ideal es que cubras la parte superior e inferior del glande y vayas masajeándolo, de menos a más, según lo que prefieras o prefiera tu pareja en ese momento.
  • La estimulación anal:  Masajea la zona que va desde tus genitales hasta la conocida como zona perianal y ve poco a poco. Al introducir lentamente un dedo, dos… el límite lo pones tú. Recuerda que la zona  no lubrica de manera natural, por lo que es muy importante que utilices un lubricante adecuado para este tipo de práctica.

 

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Ciudad Valencia / Orientadores Sexuales