Aún cuando los hechos que marcan el inicio de las grabaciones del fenómeno no están del todo claros, algunos se adelantan en señalar que, quienes realizan dicha actividad son seudocientíficos, ya que su proceder no está sujeto a mediciones técnicas, que sean cualitativas o cuantitativas.

 

Pero son estas personas, quienes con una actitud seria, sin importarles como la comunidad científica y la opinión pública en general pueda verlos y denominarlos, se sumergen en el campo de lo inexplicable y más aún desconocido, para intentar en cada inmersión, conseguir una respuesta que delimite cognitivamente, de una vez y por todas;¿qué es?, ¿de dónde vienen, hacia dónde van?, ¿cómo se producen?, entre otras grandes interrogantes que no son menos perturbadoras, una de la otra.

 

Han acordado denominar el singular suceso como psicofonías, parafonías, transcomunicacion o simplemente, fenómeno de voz electrónica o (FVE). Según los investigadores las voces pueden tener un tono, infantil, femenino, masculino, senil, juvenil o, sencillamente, extraño.

 

En cualquiera sea el caso, la morfología de la voz o voces en cuestión, presentan un alto grado de peculiaridad en cuanto a su modulación, timbre, tono o velocidad. Incluso hay quienes aseguran haber grabado animales, música o sonidos inanimados como puertas cerrando intempestivamente, agua cayendo y el propio viento -aparentemente-.

 

En reiteradas ocasiones, quienes operan los grabadores aseveran que estas voces en algunos contados casos, responden, entablando así, algo muy parecido a conversar. Una vez más los hombres de ciencia al tener conocimientos de estos hechos no dudan en dar una explicación que de manera evidentemente forzada tiende a minimizar lo ocurrido calificándolo de pareidolia o apofenia (acciones que consisten en dar significado a objetos con forma física o sonidos respectivamente), echando así, de esta forma por tierra, todo el tiempo y esfuerzo realizado por estos investigadores.

 

Un poco de historia

Uno de los relatos más aceptados como el génesis de todo lo expuesto, es lo ocurrido al productor cinematográfico de documentales de naturaleza y cantante de ópera Friedrich Jurgenson nacido en Estonia. Quien, estando de vacaciones en verano de 1959 en compañía de su esposa Mónica, decidieron salir al bosque cercano a su casa para grabar el sonido de los pájaros, específicamente, el de uno llamado pinzón, esto con el fin de tener sonidos para su próximo proyecto audiovisual. Mientras grababan, tanto él como su esposa guardaron riguroso silencio, con el fin de no contaminar de manera sonora las tomas que Friedrich realizaba. Que sorpresa se llevaría el productor cuando al retirarse con su esposa y comenzar a escuchar el material, comprobaría que en principio todo estaba muy bien.

 

En lo que a calidad se refiere, pero llegaba un momento, en que también se escuchaba como una voz que intentaba imitar el sonido de los pájaros y por último esta misma voz balbuceaba palabras en claro noruego. Jurgenson, que a todas estas no sabía en lo que se metía aún, pensó y posteriormente comentó a su círculo de amigos, tal vez tomé una cinta ya usada lo cual trajo como resultado esta confusión, de tal manera que, al día siguiente repitió la operación, prestando especial atención a los detalles, asegurándose de no estar cerca de ninguna persona, se dirigió al mismo lugar, pero esta vez la sorpresa fue mayor.

 

Para su asombro, a parte del sonido maravilloso del pájaro pinzón, escuchó la voz. Sin embargo, en esta ocasión la voz hablaba aún más claro, tan claro que en principio creyó para segundos más tarde estar seguro que se trataba de su madre, si, su propia madre fallecida, llamándolo como solía hacerlo con cariño cuando este era un niño, Friedel, mi pequeño Friedel…¿puedes oírme?.

 

Friedrich Jurgenson

Fueron las palabras que dieron inicio a esta investigación que hoy por hoy hasta a la iglesia católica involucra. Actualmente entre las personas que más han aportado al tema se encuentran el ya desaparecido Ing. Sinecio Darnell químico industrial y técnico en microbiología, no obstante, sus aportes más destacados como investigador fue en el campo de la transcomunicacion. Konstantin Raudive, de hecho este último fue quien prestó atención a las voces grabadas por Jurgenson y comenzó a estudiarlas tanto así que, algunos investigadores las conocen como voces de Raudive, Fernando Jiménez del oso y Pedro Amorós entre otros. De tal manera que, tener como respuesta a las preguntas ¿dónde te encuentras? …más allá de la muerte, ¿quiénes son ustedes?…somos seres adimensionales o ¿de dónde vienen?… directo de los muertos, nos llama sin duda a la curiosidad.

 

El filosofo Germán Argumosa, considerado otra autoridad en lo que a parafonía se refiere, cuenta que: un científico sueco cuyo nombre prefiero reservarme para salvaguardar su memoria, al conocer del fenómeno no dudo en comenzar sus propias investigaciones, este científico era un individuo muy preparado académicamente, hablaba al menos cuatro idiomas, había traducido al letonio toda las obras de Cervantes y colaboraba con varias universidades. Al continuar sus investigaciones, luego de la muerte de su esposa, hecho que lo dejo sumido en una profunda depresión, en cierta ocasión grabó una voz que el mismo diría más tarde… se parecía mucho a la de mi esposa.

Esta voz en una oportunidad le dijo…

MÁTATE, esto aquí es maravilloso…Y se mató.

Sinecio Darnell

Sigue comentando Argumosa: se debe tener la mente fría y los nervios de acero al investigar algo como esto, como las psicofonías. Agregó el ya desaparecido filósofo en una entrevista que concediera para la grabación de un documental a la televisora española.

 

Dicho todo esto, cabe preguntarse, el filosofo Argumosa donde quiera que se encuentre después de su muerte, ¿estará esperando ser contactado?

 

Germán Argumosa

 

José Becerra/Ciudad VLC

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