En 1769 o en 1771, afirman, puede haber nacido Simón Rodríguez. Se anticipa por más de una década a quien será su más famoso discípulo: Simón Bolívar. En el censo de 1790 figura, junto a su hermano Cayetano Carreño (quien hará historia en la música venezolana), como residente en la casa del  clérigo Alejandro Carreño, contigua a la del pintor Juan Pedro López, abuelo de Andrés Bello.

En 1791 es designado maestro de primeras letras en la escuela dirigida por Guillermo Pelgrón. En 1794 presenta al Cabildo de Caracas sus Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y el medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento, inspiradas, según la opinión tradicional, en la lectura clandestina de Rousseau y, para Antonio Pérez Esclarín (1994), producto del movimiento español de reforma de la escuela (liderado, entre otros, por Juan Bautista Picornell, Sebastián Andrés y Manuel Cortés Campomanes, los mismos que influirán en la conspiración de Gual y España), por ironía de la historia, apoyada por la monarquía.

En 1797, después de ser debelada la conspiración de Gual y España, sale Simón Rodríguez por el puerto de La Guaira hacia Jamaica y posteriormente hacia Baltimore y Filadelfia (EEUU), trayecto en el cual aprenderá un nuevo idioma, el inglés, y sobre todo el oficio de tipógrafo, que será fundamental para su labor escritural y pedagógica. En Baltimore y Filadelfia vivirá las experiencias de la república y la libertad.

En 1800 desembarca en Francia y se identifica como “Samuel Róbinson”. En París  acompañará a  Bolívar y ambos serán allí testigos reticentes de la coronación de Bonaparte como emperador. En 1805, el paso de Bolívar y Rodríguez por Milán coincide con la coronación de Napoleón como Rey de Italia. Y ese mismo año Bolívar pronuncia frente a su maestro su célebre “Juramento del Monte Sacro”, en Roma, por la independencia y la libertad de su patria.

Tras la separación de maestro y discípulo, en 1806, arranca este último hacia el camino de la gloria y continúa  el primero su errancia por Europa y su aprendizaje de otros idiomas. En 1823 regresa Don Simón Rodríguez a América. Bolívar está en Perú en ese momento. En 1825 ambos se encuentran en Lima.

El Libertador vibra en la cima y plenitud de su misión y, siendo el Mariscal Sucre presidente de la “República de Bolívar” (así se llamaba inicialmente Bolivia), inicia Simón Rodríguez su más importante ensayo educativo en Chuquisaca en 1826.

Bolívar, desde Bolivia, se dirige a Lima. Rodríguez y Bolívar no volverán a encontrarse. Derrotado el maestro, se inicia su retirada y peregrinaje, buscando ocupación como educador. Desde Guayaquil, Rodríguez escribe al Libertador: “(…) Tengo muchas cosas escritas para nuestro país, y sería lástima que se perdiesen”. Esas cosas serán parte de los libros que irá reescribiendo e intentando publicar hasta su muerte.

 

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En Arequipa, Perú, 1828, publica su “Pródromo” de SOCIEDADES AMERICANAS EN 1828, CÓMO SERÁN Y CÓMO PODRÍAN SER EN LOS SIGLOS VENIDEROS. La segunda parte de esta obra la publica en Valparaíso, Chile, en 1829.

En 1830, publica la obra EL LIBERTADOR DEL MEDIODIA DE AMERICA Y SUS COMPAÑEROS DE ARMAS, DEFENDIDOS POR UN AMIGO DE LA CAUSA SOCIAL. En Concepción, Chile, 1834, publica LUCES Y VIRTUDES SOCIALES, que contiene un prólogo denominado “Galeato” (réplica contra las impugnaciones de su anterior “Pródromo”), el plan general de SOCIEDADES AMERICANAS, anteriormente publicado en Lima, 1831, y la introducción a la cuarta parte de esta obra, que versa sobre “medios y métodos de la reforma” educacional.

Hacia 1839 se entrevista varias veces con Andrés Bello. En 1851 escribe CONSEJOS DE AMIGO DADOS AL COLEGIO DE LATACUNGA. Este esfuerzo editorial, condenado por la falta de recursos y de suscritores, lo llevó a una odisea bibliográfica de publicaciones parciales sin ninguna rentabilidad económica. Su peregrinaje por América meridional, con el frustrado deseo de regresar a Europa, cesa con su muerte en 1854, en Amotape, un pequeño pueblo de Perú.

 

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Juan Medina Figueredo

Juan Medina Figueredo (Aragua de Barcelona, 1947): Polígrafo de raza, ha incursionado en la poesía, el ensayo literario y el análisis socio-político. Su rebeldía política y cultural no es panfletaria sino solidaria, al punto de estar bien aliñada por su bondadosa personalidad. No se le puede reclamar nada, pues sus convicciones ideológicas y su quehacer escritural apuntan a una conciencia ética y espiritual inconmovible.

Entre sus libros contamos “Reverberaciones” (1995, poesía); los ensayos “La Terredad de Orfeo” (dedicada al poeta Montejo) y el libro comuna que es “Siglo XXI, educación y revolución” (2010) con su estructura en redes que comunica la crónica y el ensayo; el volumen de cuentos “La Visita del Ángel” (2010) y la novela “Por un leve temblor” (2014). Con estos dos últimos ganó el premio de narrativa de Fundarte y una mención de publicación del mismo sello editorial, respectivamente. Que nosotros sepamos, caso único en este certamen literario.

Su poesía ha sido publicada en dos colecciones poéticas importantes como “El Corazón de Venezuela. Patria y Poesía” y “Rostro y Poesía” de la Universidad de Carabobo. Su periplo literario apuesta por un decir directo y no mediatizado por los discursos académicos autorizados. (Reseña de José Carlos de Nóbrega)

 

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