El arte sonoro es ritmo y vibración relacionados
íntimamente al hombre y su tránsito por el planeta.
Vibración seis, la superdominante sonora… Hoy analizaremos el comportamiento protagónico de un personaje de la escala diatónica musical, el cual se conecta a la potencia del día 15 (6) de cualquier mes y año, que tiene connotación social, educativa y cultural en el arte sonoro a nivel nacional e internacional.
Pero antes develemos el arcano “escala diatónica”. Consta de 8 notas (siete alturas básicas más la octava del primero), siendo la protagonista del sistema tonal occidental y conformada por los grados: tónica (1), supertónica (2), mediante (3), subdominante (4), dominate (5), superdominate (6), sensible (7) y octava tónica (8).
Escuelas de pensamiento esotérico definen a la escala diatónica ascendente y descendente como el mejor ejemplo del proceso de materialización y espiritualización al que está sometido todo lo que existe en él universo.

Sintetizando, es todo proceso de conexión donde la influencia de la vibración signada a la frecuencia establece un proceso de trascendencia en el tiempo y en el espacio que determina una función de orden social.
Ejemplo: el 15 de enero se celebra el Día Nacional del Maestro, el inicio del movimiento orquesto-sinfónico en el país e internacionalmente la fundación de la sociedad de autores y compositores de México.
¿Por qué la conexión con estas efemérides?
La reducción a potencia del número 15 arroja como resultado el digito 6 –sexto grado– de la escala diatónica occidental.
El digito seis está ligado a la palabra “agrado”, pero también signa al arcano mayor del tarot (Los Enamorados) que se traduce en infraestructura, amor, amistad, relación de pareja o matrimonio.
Los números son principios absolutos en la aritmética, la música, la geometría y la astronomía. Un número es una razón; la razón, un sonido; el sonido, una forma; la forma, un movimiento y, por lo tanto, nada esencialmente en el universo es casual.
LEE TAMBIÉN: “La Banda, orquesta sinfónica del pueblo”
El sonido construye en el hombre ritmo interior traducido en cuadratura, medida, forma, número, que expresa respuesta simétrica, conectada a salud física y mental. El sonido y el ritmo complementariamente pueden inducir cambios de orden paradigmático transformando sueños en realidades tangibles. La energía vibrátil regresa a nosotros de la misma forma que la enviamos al universo. El arte sonoro genera movimiento, es ritmo, pero también emoción.
En el universo nada se pierde, todo se transforma. El ritmo y la emoción son sinónimos de vibración y amor. El sexto sonido de la escala occidental (lA) superdominante significa transformar y mutar. Es ritmo, emoción, amor, pensamientos e imágenes –sin duda–, vibrar.
***
Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM.
Ciudad Valencia










