“Año Nuevo, vida nueva” por Laura Antillano

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Laura Antillano-La Palmera Luminosa-ser mujer

El año termina y, como es usual, llevamos a cabo un acto de revisión necesario e inevitable, que nos lleva como a situarnos en el sitio, teniendo conciencia del “para dónde vamos” o “qué deseamos” a continuación en este vivir en el contexto de un entorno que conocemos y con frecuencia celebramos.

Por un lado, están los familiares y amigos que constituyen el lugar de los afectos cercanos en la realización de los afectos en el paisaje del día a día. Por el otro, los proyectos por realizar, desde terminar de escribir una novela, hasta el de leer algunas pendientes, reactivar vínculos, en la solidez de los afectos, retomar los afectos que nos atañen cercanamente, y por este vivir con las relevancias imprevistas del día a día, hemos  dejado sin la salutación cotidiana, desde cerca, con la caricia del encuentro inmediato demostrativo, en el risueño andar de la presencia expresiva.

Diciembre es el tiempo ideal de ese retomar los hilos, con un: “¿Y dónde fue que quedamos?”, recordando instantes, tiempos, donde el agrado de los encuentros renovaban el diálogo, la constancia, el cariño, en definitiva, pronunciado sin reservas en un compartir asuntos en común, para la alegría y la colaboración fructífera que asegura la convivencia en lo mejor de sus términos.

Este es el tiempo también para revisar proyectos ya iniciados en realización y que requerirán un empujoncito para llegar  al final esperado o para darles cuerda en el presente correspondiente.

 

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Y hasta el día para hacer esa llamada que hemos aplazado por la necesidad ejecutora del día a día, pero que sigue en nuestra mente y corazón como lo necesario indefectiblemente.

Ahora, sin titubeos, pues, hay que hacer esa llamada, llevar a cabo esa visita, enviar ese mensaje por el correo electrónico, pronunciar las palabras que el otro espera, reconocer los detalles del amor y el humor cálido, sencillo e infinito de quienes nos han acompañado  y se mantienen en nuestro entorno, y seguir soñando con la mirada puesta en la esperanza plena en un mundo en concordancia con lo que pensamos en términos de idealización. ¡Y Feliz Año Nuevo a todos!

 

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Laura Mercedes Antillano Armas (Caracas, Venezuela, 8 de agosto de 1950) es una escritora venezolana, que ha incursionado en los géneros de ensayo, poesía, cuento, novela y crítica literaria. También ha trabajado como titiritera, guionista de radio y televisión y promotora cultural.

Es licenciada en Letras Hispanoamericanas y Magister en Literatura Venezolana por la Universidad del Zulia (LUZ). Durante 25 años ejerció como profesora de Literatura en el pre-grado de la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo (UC). También coordinó el Postgrado en Literatura Venezolana de la UC (1995-1998), además de ejercer también como Directora de Cultura de la misma universidad (1999).

Es ganadora del Premio Nacional Cultura, mención Literatura, 2012-2014,​ Premio Bienal José Rafael Pocaterra mención Poesía con la obra “Migajas” (2004), Ascesis al Premio Miguel Otero Silva de la editorial Planeta de Venezuela con su novela “Solitaria solidaria” (1990), Premio de Cuento del diario El Nacional con su cuento “La luna no es de pan de horno” (1977), Premio Julio Garmendia de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con el cuento “Caballero de Bizancio” (1975).

Entre su vasta obra publicada se incluyen, entre otros: La bella época (cuentos, 1969), La muerte del Monstruo Come Piedra (novela, 1971 y 1997), Un carro largo se llama tren (cuentos, 1975), Haticos Casa Nº 20 (cuentos, 1975), Los niños y la literatura (estudio, 1978), Maracaibo: Las paredes del sueño (textos, con fotografías de Julio Vengoechea, 1981), Perfume de gardenia (novela, 1982, 1984 y 1996), Dime si adentro de ti no oyes tu corazón partir (cuentos, 1983 y 1992), Cuentos de película (cuentos, 1985 y 1997), Literatura infantil e ideología (estudio, 1987), La luna no es pan de horno (cuentos, 1988), Solitaria Solidaria (novela, 1990 y 2001), ¿Cenan los tigres la noche de Navidad? (cuento infantil, 1990 y 2005), ¡Ay! Que aburrido es leer: El hábito lector y el cuento de la infancia (estudio, 1991), Jacobo ahora no se aburre (cuento infantil, ilustrado por Tony Boza, 1991), Tuna de mar (cuentos, 1991), Diana en la tierra wayúu (novela infantil, 1992), Una vaca querida (literatura infantil, 1996), Apuntes sobre literatura para niños y jóvenes (estudio, 1997), Las aguas tenían reflejos de plata (novela, 2002), Elogio a la comunidad (texto divulgativo, 2004), Poesía completa 1968-2005 (poesía, 2005), Emilio en busca del enmascarado de plata (novela para niños, 2005), La luna no es pan de horno y otros cuentos (antología de cuentos, 2005), La aventura de leer (estrategias de lectura, 2005), Libro de amigo (poesía, 2007), Crónicas de una mirada conmovida (crónicas periodísticas, 2011), Ellas (Semblanzas, artículos, entrevistas, 2013), Las alas de la lectura (estrategias de lectura, 2019), Me haré de aire (cuentos, 2021).

 

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