La Armonía de la Mente. En la compleja intersección entre la exactitud de las reacciones químicas y la libertad expresiva de una melodía, existen mentes capaces de trascender la visión tradicional del conocimiento especializado.

En este sentido, el Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza representa esa convergencia única: docente universitario, investigador en biotecnología, bioeticista, políglota, emprendedor y reconocido violinista profesional.

De este modo, con más de dos décadas de trayectoria académica en la Universidad de Carabobo (UC) y una sólida labor investigativa y artística, el Dr. Alvarado reflexiona sobre su trayectoria, los retos de conciliar el laboratorio con el escenario, y cómo la disciplina musical se convierte en el hilo conductor que articula todas las dimensiones de su vida.

 

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Raíces, formación y trayectoria académica

«La ciencia y la música no son más que dos formas distintas de traducir el orden y la belleza del universo.»

— Pyotr Ilyich Tchaikovsky

Vanileiby Rivas: Para dar inicio a esta conversación, coméntenos un poco sobre su origen y su trayectoria de formación, tanto en el área química y científica como en el ámbito musical.

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Me llamo Carlos Luis Alvarado Almanza. Nací en Valencia, estado Carabobo, el 8 de julio de 1977.

Soy hijo de José Luis Alvarado, nacido en Valencia el 1 de noviembre de 1943, quien era pintor automotriz, y de Beatriz Almanza de Alvarado, nacida el 1 de febrero de 1939, quien fue maestra académica y profesora.

La Armonía de la MenteEn el ámbito profesional, soy Ingeniero Químico egresado de la Universidad de Carabobo, con un Magíster Scientiarum en Tecnología Alimentaria por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR).

Cuento además con estudios de doctorado no concluidos en Química Tecnológica en la Facultad Experimental de Ciencias y Tecnología de la Universidad de Carabobo (FACyT UC), y soy Doctor en Gestión de la Creación Intelectual por la UNESR.

Asimismo, soy bioeticista egresado de la Facultad de Ciencias en el área de Bioética Integral.

A lo largo de mi vida me he desempeñado como científico y académico. Trabajé durante más de 20 años en la docencia en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Carabobo.

Actualmente formo parte del Departamento de Química de FACyT UC como profesor de dedicación exclusiva en las cátedras de Química, además de ser investigador en biotecnología, área en la cual desarrollé laboratorios especializados dentro de la universidad.

He guiado más de 30 tesis de pregrado y maestría, he sido tutor en diversas instituciones universitarias y recientemente me he incorporado como docente en el Doctorado en Ciencias de la Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UC. Y, sumado a todo esto, soy músico.

 

El despertar temprano: La vocación por la ciencia y el arte

«El arte es la expresión de los pensamientos más profundos de la manera más sencilla.»

— Paul Gauguin

VR: A propósito de sus orígenes, ¿cómo fue su primer contacto con el mundo de la ciencia y el arte? Asimismo, ¿hubo alguna experiencia o figura en su infancia o juventud que despertara simultáneamente su curiosidad científica y musical?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Mi primer contacto con el mundo de las ciencias ocurrió a los cuatro o cinco años. Me llamaban mucho la atención los animales, especialmente los reptiles; siempre me imaginaba qué había dentro de ellos y actuaba como un niño científico que deseaba descubrirlo.

Luego comenzaron a atraerme las reacciones y los compuestos químicos; mi mamá solía decir entre risas que yo iba a acabar con la casa.

En cuanto al arte, creo que nació conmigo; simplemente me acompañó desde el origen.

Cuando tenía unos siete años asistí al Teatro Municipal de Valencia y viví la grata experiencia de ver un violín en vivo por primera vez. Me enamoré de ese instrumento desde ese instante.

A nivel musical, fui músico antes que ingeniero, científico o académico. Inicié con el cuatro a los 5 años; luego, a los 10 años, comencé con la guitarra y el violín en el Conservatorio de Música de Carabobo.

Me formé como violinista clásico y pertenecí a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Valencia.

Actualmente me desempeño como violinista profesional e independiente en diversos escenarios y eventos, formo parte de la Orquesta Sinfónica Maco Redvital y dirigí mi propia agrupación, el Ensamble Folk Latino, integrada por diversos músicos venezolanos que hoy se encuentran en el exterior.

Me dedico a abarcar variados géneros musicales —desde el pop y el reguetón hasta la música comercial y clásica— animando eventos públicos y privados.

En la ciudad de Valencia se me conoce como «Carlos el Violinista». El violín es mi verdadera pasión; es lo que más me llena.

 

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Tensiones, escenarios y la disciplina integradora

«La disciplina es el puente entre las metas y los logros.»

— Jim Rohn

VR: Ahora bien, en los inicios de su formación, ¿alguna vez sintió tensión o duda entre elegir el camino del laboratorio o el del escenario? Por otra parte, ¿o siempre los concibió como partes complementarias de una misma identidad?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Durante mi etapa de formación existió mucha tensión. Yo comprendía la postura firme de mi madre, quien deseaba que yo cursara una carrera universitaria tradicional, mientras que en el área musical yo era profundamente apasionado.

Contaba con el respaldo de ambos; con mi papá siempre podía trasladarme a los ensayos y presentaciones, pero la exigencia de mi madre era clara: si no obtenía buenas calificaciones en el colegio, debía suspender el conservatorio.

Respecto a la escena, sentir nervios ante el público es algo natural. A los cinco años me subí por primera vez a un escenario a tocar cuatro solo; sentí nervios, pero también una gran seguridad. Más que miedo, prevalecía el deseo de hacer las cosas bien.

Por su parte, el entorno académico y de laboratorio plantea tensiones muy distintas. No obstante, creo firmemente que mi identidad como músico violinista moldeó mi perfil científico.

La música otorga herramientas fundamentales de disciplina; para ser músico hay que ser sumamente riguroso.

La práctica musical te enseña a trabajar diariamente para alcanzar cada objetivo y ser responsable en cualquier compromiso.

Esa misma disciplina me acompañó en la Ingeniería Química y en la ciencia pura: la música hizo de mí la persona que soy hoy.

 

Hitos científicos y la consolidación epistemológica

«El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos.»

— Marcel Proust

VR: En relación con su trayectoria, de todas sus investigaciones y desarrollos en la carrera científica, ¿cuál le ha generado la mayor satisfacción profesional?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Es una pregunta compleja, pues considero que cada investigación realizada a lo largo de mi trayectoria ha traído consigo profundas satisfacciones.

En mis inicios de pregrado en Ingeniería Química trabajé en el área de desarrollo de la empresa Proagro / Protinal, enfocado en productos antibacterianos, antimicóticos y secuestrantes de micotoxinas.

Esa fue mi primera incursión en la microbiología, un campo que me fascinó. Como estudiante de ingeniería me visualizaba en la producción industrial pura o en procesos químicos, pero la microbiología abrió un nuevo horizonte.

Posteriormente, al iniciar mi labor docente e ingresar a la Maestría en Biotecnología, la investigación científica me absorbió por completo.

Durante mi Doctorado en Química me enfoqué en la biotecnología de la fermentación y la producción de ácidos orgánicos, específicamente ácido láctico a partir de desechos de la industria del casabe.

Fueron más de 20 años dedicados a la biotecnología, formando a ingenieros, licenciados en química y bioanalistas.

Sin embargo, el trabajo que marcó un hito decisivo en mi vida fue la elaboración de mi tesis doctoral en Gestión de la Creación Intelectual.

Nunca imaginé que, tras años como investigador en Ciencias Naturales, terminaría consolidándome en el campo de la filosofía y las humanidades.

Mi tesis abordó la composición de la identidad multifacética a partir de experiencias en la ciencia, la música y las lenguas, bajo el título: Roles emergentes en contextos de crisis y cambio.

Crear un constructo epistemológico sobre la identidad del ser mediante la sistematización de experiencias y la reflexión crítica me llevó a comprender que la ciencia es mucho más profunda que una bureta, una pipeta o un reactor químico.

Entendí que la ciencia cobra sentido a través de los seres humanos que la ejercen. Esa investigación integró mi propia vida como objeto de estudio en una suerte de reflexión poética y novelada, constituyendo la mayor satisfacción de mi carrera.

 

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VR: Por otra parte, cuando menciona que se define también como un «hombre de lenguas», ¿a qué se refiere específicamente?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Me refiero a que los idiomas forman parte esencial de mi identidad.

A lo largo de mi vida me he desempeñado como profesor de idiomas, enseñando español e inglés a personas de diversas partes del mundo a través de plataformas en línea.

Esta labor me motivó, además, a aprender francés y portugués. Las lenguas representan otra vía de conexión y creación intelectual en mi día a día.

 

La labor docente y la formación integral

«La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego.»

— William Butler Yeats

VR: En este mismo orden de ideas, ¿qué filosofía o metodología guía su labor como docente universitario para inspirar a las nuevas generaciones de estudiantes?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Más que una metodología estricta, se trata de una filosofía personal de enseñanza.

DocenteSiempre les digo a mis estudiantes que lo primero es descubrir qué te apasiona verdaderamente, ya sea la química, la medicina o cualquier otra área.

Recuerdo la satisfacción de una estudiante que un día me dijo: «Profe, ya encontré mi vocación», y terminó graduándose de contadora. Eso es lo principal: hallar la chispa personal.

En segundo lugar, enfatizo la importancia del estudio. Pasar por la universidad no garantiza por sí solo la calidad humana o espiritual de una persona, pero otorga una perspectiva amplia de la vida.

La formación universitaria te enseña a planificar, a estructurar tu futuro y a procesar el entorno con un criterio analítico.

Incluso si un profesional no ejerce en la industria formal y decide emprender de manera independiente, debe ir a la vanguardia de las tecnologías.

Formarse es indispensable; la evolución personal depende de cubrir esas bases, tal como sugiere la pirámide de Maslow: si las necesidades fundamentales de desarrollo están cubiertas, el individuo evoluciona; si algo falla, el progreso se frena. Mi consejo es claro: hay que estudiar y buscar ser el mejor en el área elegida.

 

Del laboratorio al mercado: La faceta emprendedora

«La innovación es lo que distingue a un líder de un seguidor.»

— Steve Jobs

VR: Dando un paso más hacia el ámbito práctico, ¿cómo surge su faceta emprendedora y qué lo impulsó a dar el salto desde la investigación teórica hacia la creación de un proyecto productivo?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: Mi emprendimiento personal de fabricación de productos cosméticos y cremas corporales nace directamente de mi formación científica.

Una de mis mayores pasiones siempre ha sido el trabajo de laboratorio: traducir el conocimiento químico formal en la materialización de un producto tangible que cumpla rigurosamente con los parámetros fisicoquímicos requeridos y genere un impacto positivo en los clientes.

La ciencia aporta el rigor necesario para emprender de manera profesional. Muchas personas inician negocios sin bases técnicas y se frustran en el camino al no poder garantizar la calidad o la estabilidad de sus productos.

La universidad y la ingeniería brindan el método para dar valor agregado a través de los pasos del método científico, mientras que la música aporta la disciplina para sostener el esfuerzo.

A ello se suma la capacidad de adaptación que caracteriza al venezolano. Ante contextos complejos, uno comprende la necesidad de transformarse, emprender y llevar la teoría a la práctica productiva. Considero esa capacidad de adaptación como una gran fortaleza.

 

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La disciplina como hilo conductor

«Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.»

— Aristóteles

VR: Por consiguiente, si tuviera que definir el elemento común entre hacer música, investigar en química, enseñar y emprender, ¿cuál diría que es?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: El elemento común es, indiscutiblemente, la disciplina. La disciplina lo determina todo; es la que te exige actuar y mantener el compromiso aun cuando no exista la disposición anímica del momento.

A diferencia de otros campos donde puede haber cierta flexibilidad, el músico no puede descuidar su práctica: debe estudiar todos los días escalas, arpegios y ejercicios de calentamiento en el violín.

Esa rigurosidad se traslada de manera directa a la ciencia, obligándote a mantenerte actualizado y a revisar constantemente las investigaciones más recientes.

En la docencia, la disciplina es la que permite innovar. A lo largo de casi 30 años de trayectoria docente, he visto cambiar a las generaciones de estudiantes. Los alumnos del año 2005 tenían perspectivas muy distintas a los actuales.

La disciplina investigativa te motiva a buscar constantemente nuevas estrategias pedagógicas para llegar a ellos y conectarlos con el conocimiento.

El talento es importante, pero resulta insuficiente si no va acompañado de disciplina.

 

Horizontes futuros

«El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.»

— Eleanor Roosevelt

VR: Mirando hacia adelante, ¿qué metas u horizontes tiene trazados actualmente en los ámbitos científico, emprendedor y musical?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: En esta etapa de mi vida, me encuentro dedicado en un mayor porcentaje a consolidar mi emprendimiento cosmético.

Busco una estabilidad e independencia económica que me permita trabajar con tranquilidad y autonomía.

En el ámbito científico, mi proyección permanente es continuar la formación académica. Aunque este año decidí hacer una pausa temporal en la producción intelectual de alta intensidad para atender metas personales, continúo asesorando a mis tesistas y preparando próximas publicaciones. A futuro mantengo el objetivo de realizar un posdoctorado.

En el área musical, me encuentro preparando un proyecto novedoso que pronto saldrá a la luz. Se trata de un formato en el que fui pionero hace unos años y que ahora estoy consolidando: el Clapping Violin, un concepto que integra la ejecución del violín con percusión rítmica pedestre. Es una propuesta innovadora que en pocas semanas estará lista para el público.

 

Nuevas Generaciones

 

Mensaje a las nuevas generaciones

«Sé fiel a ti mismo y no permitas que nadie limite la amplitud de tu experiencia humana.»

— Carl Rogers

VR: Finalmente, ¿qué consejo le daría a los jóvenes estudiantes o profesores que sienten pasión por múltiples áreas y temen no poder integrarlas en una sola vida profesional?

Dr. Carlos Luis Alvarado Almanza: El consejo principal que les daría es que nunca pierdan la perspectiva de su propia identidad. Sean auténticos en todo lo que hagan y atrévanse a ser los mejores en su área, sin miedo.

Siempre sugiero a mis estudiantes tener una profesión formal, desarrollar una actividad o pasatiempo que genere ingresos complementarios y cultivar una profunda disciplina para lograr lo proyectado.

La vida no es una trayectoria rígida o unipersonal; somos seres biopsicosociales y requerimos desarrollarnos en múltiples facetas para alcanzar el bienestar integral.

Como señalan diversos estudios recientes sobre la felicidad humana, cultivar las pasiones personales aporta armonía y tranquilidad.

Si alguien es ingeniero y deportista, o médico y artista, debe aprender a gestionar sus tiempos y entornos, pero jamás debe abandonar aquello que le hace feliz. En algún punto del camino, todas esas pasiones terminan encontrando un mismo hilo conductor.

 

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Vanileiby

Vanileiby Rivas: originaria de Puerto Cabello, Carabobo, Venezuela, es una artista plástica y poeta con formación en el área educativa y artística.

​Es licenciada en Educación, Mención Artes Plásticas, egresada de la Universidad de Carabobo (UC).

Ha fortalecido su faceta literaria participando en diversos talleres de poesía en el Departamento de Literatura de la UC y en el Instituto Municipal para la Cultura de Puerto Cabello.

​Complementando su perfil artístico, Rivas ha desarrollado habilidades en el campo de la comunicación social, ejerciendo como presentadora en el canal Todo y más TV y como redactora en el periódico Todo y más noticias.

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