La historia de la cultura argentina despidió recientemente a una de sus figuras más singulares. Hablamos de la artista plástica Ides Kihlen, fallecida la noche del 14 de abril de 2026 en su departamento de la avenida Alvear en Buenos Aires, a la notable edad de 108 años.

Nacida en Santa Fe el 10 de julio de 1917, su vida representa un caso extraordinario de devoción por el arte, totalmente alejada de las presiones comerciales y los circuitos tradicionales.

 

Inicios de la artista plástica Ides Kihlen y su formación

Hija de un matrimonio de suizos, se crió entre las ciudades de Puerto Bermejo y Resistencia. Al trasladarse a Buenos Aires ingresó a la Escuela de Artes Decorativas Ernesto de la Cárcova, donde fue alumna de Vicente Puig. Su formación fue integral: estudió Historia del Arte, tomó clases en Europa con el francés André Lhote y tocó el piano hasta sus últimos días.

Aunque conoció a referentes como Emilio Pettoruti y Juan Batlle Planas, quienes influenciaron su visión, la artista plástica Ides Kihlen tomó una postura inusual. Nunca se insertó en grupos artísticos ni buscó vender o exponer.

Desarrolló cientos de obras en la intimidad de su hogar, sin enmarcarlas ni fecharlas, llegando incluso a destruir muchas de ellas. Sus piezas destacaron por ser vibrantes collages con ricas mezclas de colores y texturas, dialogando con la estética de maestros como Paul Klee, Vasili Kandinski y Joan Miró.

 

Ides Kihlen

 

Un descubrimiento que conquistó el mundo

El anonimato se rompió por casualidad a comienzos del siglo XXI. Cuando Kihlen tenía 85 años, un galerista visitó su casa para tasar un cuadro de Fernando Fader y quedó fascinado al descubrir su inmensa producción oculta.

 

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Ese encuentro transformó su historia. En 2002, el Museo Nacional de Arte Decorativo y el Museo de Bellas Artes le dedicaron exposiciones exclusivas. El Museo de Arte Moderno celebró su centenario con una muestra, integrando sus piezas a la colección permanente. Este rotundo éxito la llevó a traspasar fronteras, exhibiendo su talento en Milán, Sídney, Nápoles y Miami.

Reconocida como Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional de las Artes, Kihlen jamás cesó de pintar. En sus últimos años de vida, mantuvo intacta su pasión, colaborando activamente con el Teatro Colón en el diseño de sus programas. Su obra permanece hoy como un testimonio de creatividad inagotable.

 

 

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Ciudad Valencia/Esteban Rodríguez/M.Ll/RM

Foto: IA