La Alianza Negra por la Paz (BAP) pidió boicotear la Copa Mundial de la FIFA 2026, debido al historial de violaciones de los derechos humanos de Estados Unidos. Según la organización, las políticas de Estado del coanfitrión lo inhabilitan ética y políticamente para organizar el evento deportivo.
En su comunicado oficial, la organización afirma que el historial global de Estados Unidos lo convierte en un anfitrión ilegítimo. Entre sus argumentos, detallan intervenciones directas —como las agresiones a Venezuela e Irán— y el respaldo operativo a actos que califican como genocidio, representan crímenes de lesa humanidad.
El movimiento insiste en que estas acciones violan la Carta de las Naciones Unidas y de manera constante vulneran la soberanía de los pueblos independientes. Con la complicidad de EEUU, Israel ha asesinado a 72.819 palestinos en Gaza desde octubre de 2023 y a 3.324 libaneses desde inicios de marzo. En paralelo, la entidad sionista ataca a los pueblos de Yemen, Irán y Siria.
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A nivel interno, la alianza subraya la crisis de derechos humanos en el manejo de las políticas fronterizas. El documento señala específicamente el abuso sistemático de los migrantes y las medidas de detención prolongada como factores clave que agravan el perfil de la nación sede frente a la comunidad internacional.
Para la organización, permitir que la Copa Mundial se desarrolle en Estados Unidos sin oposición es un acto que legitima la impunidad. Argumentan que el torneo deportivo servirá como una plataforma de distracción para normalizar la ilegalidad internacional y limpiar la imagen del Estado frente a sus acciones geopolíticas, marginando de esta forma los llamados globales a la rendición de cuentas.
La Alianza Negra por la Paz calificó el rechazo a la Copa Mundial en EEUU como una «necesidad moral», instando a gobiernos, federaciones y a la comunidad internacional a retirar su respaldo al torneo. La organización advirtió que los eventos de la FIFA no deben ser utilizados para encubrir o «lavar» la imagen de países que violan los derechos fundamentales
El Mundial de 2026 está proyectado como el torneo de fútbol más grande de la historia, con la participación de 48 selecciones. Sin embargo, pronunciamientos como el de la BAP plantean un debate sobre las contradicciones de celebrar un evento que promueve la unión global en un país señalado por su injerencia constante, abriendo la discusión sobre el papel de la ética dentro del deporte de alto rendimiento.
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Fuente: TeleSUR
Ciudad Valencia/FM/RM













