El estado norteamericano de California prepara hoy el envío de soldados de la Guardia Nacional a la frontera sur después de acordar que la administración de Donald Trump financie el despliegue de esas tropas.

 

El nuncio fue realizado este miércoles en la noche por el gobernador del territorio, el demócrata Jerry Brown, especificando que 400 militares «combatirán pandillas criminales, tráfico de personas y contrabandistas ilegales de armas de fuego y drogas dentro del estado, a lo largo de la costa y en la frontera con México».

 

 

Tales funciones serán realizadas como resultado de una solicitud del Gobierno federal y su compromiso de financiar la acción, y no incluirán el contacto con indocumentados que crucen las fronteras, pues los soldados no participarán en temas relacionados con las leyes de inmigración.

El pacto alcanzado este miércoles entre el estado y el Gobierno federal se produjo después de varios días de contradicciones entre la Casa Blanca y California, cuyas políticas de estado «santuario» que protegen a los inmigrantes indocumentados son frecuentemente criticadas por Trump.

 

Los miembros del servicio de la Guardia Nacional de California no deben desempeñar ninguna función directa para hacer cumplir las leyes de inmigración, arrestar a personas por violarlas o custodiar a detenidos por presuntas transgresiones de esas normativas, estableció la orden de Brown del despliegue de soldados.

 

Ese documento también determinó que los militares de territorio no participarán en la construcción de ninguna nueva barrera fronteriza, en referencia al controvertido muro que el mandatario republicano quiere edificar en los límites con México.

 

Texas, Nuevo México y Arizona, todos gobernados por miembros del partido rojo, se apresuraron a movilizar tropas para cumplir con la solicitud de Trump de enviar cuatro mil soldados a la frontera sur, y hasta el momento han movilizado mil entre los tres estados.

 

Aunque Brown accedió la semana pasada a aportar fuerzas al despliegue, dijo públicamente que no quería que los soldados ayudaran a los agentes a arrestar a familias y niños que huyen de la violencia en Centroamérica.

Algunos apoyarán los esfuerzos antinarcóticos dentro del estado y en las rutas marítimas utilizadas a veces por los contrabandistas que intentan conseguir envíos de drogas a las playas de California.

 

El acuerdo alcanzado ayer siguió a dos días de ataques de Trump en Twitter, donde acusó al gobernador californiano de no querer seguridad y protección a lo largo de su frontera muy porosa.

 

 

 

 

América Estupiñán/ Con información Prensa Latina

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