«Carla Angola y su regocijo», por Luis Salvador Feo La Cruz

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Entiendo que Carla Angola está trabajando para un canal constituido en Miami con capital venezolano, ejerciendo el mismo rol que desempeñó en Globovision: fustigando al Gobierno Bolivariano y defendiendo los intereses de la élite empresarial opositora que emigró hace poco tiempo.

La última vez que la vi con Kiko Bautista –hace varios años- su amargura era inocultable. Sin embargo, este lunes la satisfacción brillaba en su rostro.

Ella siempre había echado mano a los aspectos superficiales, anecdóticos y sensacionalistas de los hechos noticiosos para desvirtuarlos y destacar sólo la línea editorial que le dictaban, pero esta vez fue mucho más allá.  Estaba, algo así, como el 12 de abril de 2002 cuando creía que habían derrocado a Chávez.

Resulta que el Departamento de Justicia de los EE.UU. divulgó una foto de Alex Saab, con el cabello largo y los ojos enrojecidos.  Esta era la causa de la emoción de Carla.

El hombre secuestrado en Cabo Verde desde junio de 2020 fue extraído el sábado pasado y llevado a territorio estadounidense para presentarlo ante el juez John O’Sullivan de una corte federal del estado de la Florida -como en efecto ocurrió ese lunes 18- en ejercicio de la “jurisdicción extraterritorial” que en Washington se han atribuido desde que crearon su imperio.

Pues, la comunicadora consideró que debía destacar algunos elementos para referirse a la imagen expuesta.  Esto dijo: “Pues, sí, me confirman que él (Saab) sí se quebró (…) porque cualquiera de los presos que llega a uno de los recintos carcelarios de este país tienen que someterlo a una revisión de cavidades –así, de manera literal- porque ellos (las autoridades de EE.UU.) tienen que estar convencidos si no trae un arma o si no tiene drogas, algún elemento, pues, en las cavidades de su cuerpo, y para un hombre quien viene de tanto poder, de estar junto al régimen que cree es el más poderoso del mundo, y además antiimperialista, esto fue, de forma literal, arrodillarse ante el imperio, y dicen que él sintió allí una gran humillación y que se quebró; que comenzó a llorar y le tuvieron que pedir que se calmara para poder entonces obtener esta fotografía…”

No transcribo el resto de sus palabras porque producen ganas de vomitar.  Ella dijo, en otros términos, que las autoridades de los EE.UU. debían hurgar en los orificios de Alex Saab porque, quizás, podría traer un arma o drogas metidas en el ano aunque haya estado privado de su libertad en una cárcel en Cabo Verde desde hace un año y pico.

Para esta comunicadora era importantísimo destacar la humillación.  Con eso se arrastraba a los pies de las autoridades estadounidenses que, a través de Twitter, difundirían un video del reo, delgado, esposado, con braga naranja dentro de un calabozo.

En relación a este lamentable capítulo protagonizado por esta comunicadora, mi amigo Pedro Téllez, escritor, cronista, investigador, cultor y psiquiatra, compartió el video de Carla a través de WhatsApp con estas palabras que merecen ser, como dicen ahora, “viralizadas”:

“Carácter anal sádico de la oposición fascista en Venezuela. Releer a Reich y su psicología de masas del fascismo.  La perversa Carla Angola empieza con la revisión anal del prisionero y su llanto, y termina con su traslado esposado al suelo.  Sádica.  Esa es la oposición fascista.  Pertenece al mundo de Salo película de Bertolucci.  Retransmito el audio para su estudio y comprensión del fascismo venezolano.  Alex Saab es un héroe que pasa por esta situación por romper el cerco de hambre al que querían someter a todo el pueblo venezolano. Por eso Alex somos todos”.

Más tarde, Carla publicaría en su cuenta en Twitter (supongo que ella dirá “tuirer”, torciendo la boca): “Juez insistió que mostrar imágenes de Saab en corte es ilegal. Terminó audiencia. Leyeron cargos. Son 8! 1 por conspirar para lavar dinero y 7 por lavado de dinero. Juez fijó audiencia en unas semanas. Saab escuchó acusación en español. Le temblaban las piernas debajo de la mesa”.

“Le temblaban las piernas debajo de la mesa”: ¿Qué necesidad tiene ella de decir eso? Solo por el regocijo que le provoca ver a Alex Saab humillado.

El periodismo serio investigaría a Alex Saab y reportaría verdades sobre lo que hizo o dejó de hacer.  Los demás mortales no conocemos las circunstancias del personaje y los pormenores de sus actuaciones.  Hoy sabemos que Saab fue artífice de que llegaran a nuestros hogares algunas bolsas de alimentos en uno de los períodos más difíciles para las familias venezolanas cuando otros, políticos y empresarios, precisamente los vinculados a Carla Angola, presionaban para que nos muriéramos de hambre.

 

 

DEL MISMO AUTOR: "VALENCIA, CAPITAL DEL DISTRITO URDANETA"

 

 

Ciudad Valencia / Luis Salvador Feo La Cruz