La alimentación desempeña un papel fundamental durante el tratamiento contra el cáncer. Una dieta oncológica adecuada no solo ayuda a mantener el peso corporal y los niveles de energía, sino que también es crucial para reparar los tejidos dañados por las terapias y fortalecer el sistema inmunológico frente a las células malignas.
Pilares de la nutrición en pacientes oncológicos
Para que el cuerpo pueda enfrentar los efectos secundarios de la quimioterapia o radioterapia, es necesario priorizar nutrientes específicos que promuevan la recuperación celular:
- Proteínas de alto valor biológico: Esenciales para la reparación de tejidos y la salud muscular. Se encuentran en carnes blancas, pescados, huevos, legumbres y lácteos.
- Antioxidantes y fitoquímicos: Presentes en frutas y verduras de colores intensos, ayudan a combatir el estrés oxidativo y protegen las células sanas.
- Grasas saludables (Omega-3): Ayudan a reducir los procesos inflamatorios crónicos. El aceite de oliva virgen extra, el aguacate y los frutos secos son fuentes ideales.
- Hidratación constante: El consumo de agua es vital para eliminar toxinas del organismo y mantener el equilibrio metabólico durante los ciclos de tratamiento.
Asimismo, los especialistas enfatizan que cada plan nutricional debe ser personalizado, pues las necesidades varían según el tipo de patología y el estado general del paciente. Además, mantener un estado nutricional óptimo permite una mejor tolerancia a los fármacos y reduce el riesgo de complicaciones infecciosas.
Fuente: Venezuela News
Ciudad Valencia/LA/RN













