En esta segunda entrega esbozo algunos elementos que considero fundamentales para entender y disfrutar el placer de ser dirigido, valorando el esfuerzo de tener a un profesional frente a “cualquier especie de ensamble” logrando conexión y fluidez estética.
Entre un director o conductor orquestal (coro-orquesta-banda ensambles mixtos) debe existir una complicidad que no tiene explicación, pero si un acuerdo tácito entre músicos de fila, miembros de bandas, coros y alumnos de lenguaje musical, “canto popular” introducidos a la técnica de conjunto como materia de formación integral para el arte sonoro en función de hacer mejor música.
Para complementar este trabajo sobre la técnica de dirección orquestal, es fundamental abordar tanto la mecánica física del gesto como la filosofía interpretativa que ha definido a las grandes escuelas de dirección orquestal.
“La técnica no es solo marcar el pulso, sino un sistema de comunicación no verbal”. (Fundamentos del Lenguaje Gestual).
El sistema de comunicación no verbal evolucionó paso a paso según las necesidades de expresión de cada conductor, la técnica indica cómo hacerlo, pero definitivamente es la práctica la que hace al maestro.
El arte de la música es arte vivencial, por supuesto, basado en fundamentos teóricos, pero el análisis musical de las obras se logra a través del contacto permanente con la historia y sus cronologías. A través de la técnica de “ensayo error” se puede adecuar una visión estética al arte de conducir, dirigir y orientar.
El director artístico y musical debe interpretar correctamente la “misión y visión” del “complejo humano-sonoro sistema integral de sonidos” como lo es una agrupación orquestal de cualquier índole, especie o forma dimensional.
“Mi maestro de dirección orquestal, el Dr. Jean Franco Franco, fue alumno de Sergio Celibidache pero al igual que este servidor, compartimos admiración por la técnica del Maestro “Leonar Bernstein” debido al potente lenguaje gestual de este gran visionario del arte sonoro. “Cargado por momentos de un profundo dramatismo y lograr pasar en transición casi imperceptible a un estado de ternura indescriptible, sacando lo mejor de la masa orquestal y en profunda conexión con cada miembro de la orquesta conducida mágicamente en función de la estética de la obra dirigida por este excepcional artista (pianista, compositor, director de orquesta y comunicador).
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El lenguaje tabú del conductor orquestal
Posición Inicial: Es la postura antes de la anacrusa, es fundamental mantener el cuerpo erguido, brazos adelantados y los antebrazos paralelos al suelo para concentrar la atención de los músicos.
La independencia de Manos (otro tabú): la Mano Derecha se ocupa de la métrica, el tempo y la claridad rítmica y la Mano Izquierda se conecta al fraseo, las entradas de los instrumentos, el balance dinámico: (volumen) y los matices expresivos, la Batuta, funciona como una extensión del brazo para ampliar el rango de visión en agrupaciones grandes, en particular considero fundamental el uso de la batuta con tamaños diferentes y peso y balance probado a través de la práctica (ensayos) y el agarre o condición de esta, la batuta, debe ser firme pero flexible, evitando rigidez innecesaria.
Escuelas y Metodologías Clave
La herramienta pedagógica, como lenguaje al fin, complica la sistematización técnica para dotarla de un rigor excesivo. Según mi humilde opinión, coloca el sentido estético del arte vestido de un manto científico y artístico, que debe ser estudiado, desarrollado, pero que al final del camino cada conductor dará la interpretación de la técnica o escuela al ser aplicada según sus propias necesidades.
Método Saito (Hideo Saito): Se basa en la «caída del brazo» por gravedad para reducir el esfuerzo físico y lograr una precisión absoluta en los ataques.
Escuela de Hans Swarowsky: Enfatiza la «defensa de la obra», donde el director debe conocer no solo el «qué» sino el «cómo» y el «por qué» de cada nota, basando el gesto estrictamente en la estructura musical.
Hermann Scherchen: Autor de uno de los manuales más influyentes (El arte de dirigir la orquesta), donde analiza conceptos como el «golpe al aire» y el uso del calderón como herramienta de fraseo.
Escuela de Dirección de Orquesta y Banda “Maestro Navarro Lara”: Una propuesta interesante y llena de contraste que resume una visión amplia de la técnica, usando buena parte de su experiencia musical como Maestro conductor de orquesta, bandas y coros”
Evolución Histórica
La figura del director ha pasado por varias etapas críticas hasta su profesionalización: Periodo Barroco, la dirección era dual, compartida entre el clavecinista (continuo) y el primer violín (concertino). En el Siglo XIX surge la figura moderna del director-intérprete, separada de la ejecución de un instrumento, para gestionar la complejidad de las grandes orquestas románticas. El conductor o director debe dominar no solamente la técnica de dirección, sino además -y vuelvo hacer hincapié- en las técnicas de comunicación verbal y no verbal que le posibiliten un exacto entendimiento con el aparato ejecutante y especialmente también con el público; en este sentido la personalidad del director juega un papel muy importante.
También es fundamental que el director conozca cómo funciona el ensamble musical que conduzca tanto en lo que se refiere al conjunto como de forma individual cada instrumento, es decir, el estudio y la práctica de la instrumentación como ejercicio primordial en el trabajo cotidiano. Una partitura, o «score” contiene miles de signos y de anotaciones que, a modo de puzzle debe ser interpretado por el profesional de la dirección.
En contacto… al arte de conducir musicalmente y la interacción con cultores miembros de los ensambles orquestales y fórmulas mixtas
En este contacto también reitero la idea de que un conductor o director orquestal ejercerse funciones de gerencia y administración para garantizar que sus “productos artísticos” lleguen al público en las mejores condiciones posibles: Programar Conciertos, Invitación de solistas, establecer sesiones de ensayo, seleccionar un repertorio adecuado, “vender y gestionar su producto” en las mejores condiciones, son también tareas que le afectan directamente. “Pero lo verdaderamente importante en la actividad artística es que, aunque los individuos podamos parecer casi idénticos, como gotas de agua, cada ser es diferente y único y en su propia identidad irrepetible es donde debe encontrarse la esencia misma del arte”.
Antes de finalizar este muy pequeño análisis recordemos que, si con una mano somos capaces de transmitir la información necesaria de una manera concreta y precisa, de nada sirve que la otra mano imite obstinadamente los movimientos de la otra; parece mucho más lógico que, en vez de ser un simple espejo, la otra mano se convierta en un órgano activo capaz de aportar nuevos elementos útiles que enriquezcan notoriamente el resultado sonoro y artístico. Con una sola mano, digo más, con sólo un dedo, tenemos que ser capaces de transmitir toda la información a la orquesta, ensambles u otra estructura colectiva sonoro; todo lo que hagamos con una mano o con la otra ha de aportar algo sustancial al proceso y hecho de conducir.
Evitemos cualquier movimiento prescindible, si una mano no es necesaria es preferible que descanse relajada y flexionada, apoyada sobre el costado del cuerpo. Utilicemos pues las manos inteligentemente y siempre cuando aporten algo sustancial; es preferible estar callados si no hay nada importante que decir.
El maestro Navarro Lara señala y cito: “Tenemos dos oídos y una sola boca para escuchar el doble de lo que hablamos; en la Dirección Orquestal podríamos argumentar que tenemos dos oídos y una sola batuta para escuchar el doble de lo que gesticulamos: Dirijamos menos y escuchemos más”.
Hay otro aspecto interesante de las escuelas y tendencias a nivel de conducción orquestal y es: “descartar a los buenos marcadores de compases”; marcar correctamente el compás y dar entradas está muy bien, pero en ningún caso es lo que se persigue: La función primordial del director no es marcar compases y dar entradas sino HACER MÚSICA. Y son tantas, millones, las sutilezas que posee una obra de arte musical que cada mano, cada dedo, cada respiración… Cada mínimo movimiento que salga de nosotros ha de tener un significado único, concreto e irrepetible.
Ejercicio:
Obra musical: Pompa y Circunstancia
Autor: Sir. Edward Elgard
Orquestas: Orquesta Sinfónica Carabobo, Orquesta del Conservatorio de la Sinfónica Carabobo y Coro del Conservatorio
Director: Msc. Delfin Martell Gonzaléz
Visualizar: Color verde esmeralda.
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Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM, así como también el programa «Venezuela en concierto, un tesoro musical», a través de la emisora comunitaria La Voz de los Tacariguas 99.7 FM en el municipio Los Guayos (Edo. Carabobo).
Ciudad Valencia/RM











