La Revista Hit Parade ha considerado a Ozzy Osbourne el octavo mejor vocalista de Heavy Metal de todos los tiempos. Por otro lado, su conducta dentro y fuera de los escenarios lo ha llevado a ser considerado “El Príncipe de las Tinieblas”.

Con toda una vida llena de abusos en todos los sentidos, Ozzy Osbourne bien puede merecer una película hollywoodense que sería un taquillazo. Una infancia difícil donde algunos compañeros de la escuela abusaron de él hasta los 11 años –incluso en una ocasión frente a su hermana–, una adolescencia rebelde por la relación violenta entre sus padres, y una juventud con la llegada de una temprana fama que lo sumergió en los excesos más impensables.

 

Ozzy Osbourne photoshoot, London, UK - 1975

 

El espacio es realmente pequeño para detallar lo que ha sido Ozzy Osbourne no solo para el rock sino también para el mundo en general. Con más de 100 millones de discos vendidos tanto con Black Sabbath como en su carrera en solitario, este cantante se ha dado el gusto hasta de tener un festival con su nombre, el OzzyFest, donde se han dado cita las más famosas y noveles bandas del rock.

Son famosas sus excentricidades y todo lo que ha hecho en el escenario; pero uno de los episodios más insólitos de su vida ocurrió en 1982, cuando en pleno concierto en Des Moines, Iowa, un fan lanzó al escenario un murciélago muerto. Ozzy, creyendo que era de goma, lo levantó y le arrancó la cabeza de un mordisco. Instantáneamente se dio cuenta de que el animal era real y fue trasladado al hospital para recibir vacunas contra la rabia.

 

 

Ese momento Ozzy lo describió así en una entrevista: “Mi boca se llenó instantáneamente de este líquido cálido y sombrío, con el peor regusto que puedas imaginar. Podía sentirlo manchando mis dientes y corriendo por mi barbilla. Entonces la cabeza en mi boca se contrajo. ‘Oh, demonios’, pensé. ¿No me estaré comiendo un maldito murciélago?” Este acto, tan escandaloso como involuntario, se convirtió en parte esencial de su leyenda… y en un símbolo de su reputación como el rockero más impredecible del planeta.

En otra ocasión el cantante había discutido con su esposa Sharon Osbourne antes de salir a cantar en un concierto. La rabia contenida la descargó contra él mismo rapándose el cabello con una máquina de afeitar justo antes del show. Y así salió, sin cabello y con la cabeza sangrante porque lo había hecho de tal manera que quiso lacerarse para estar tranquilo. Por supuesto, los fans deliraron con ese show sin saber qué había pasado.

 

Black Sabbath-Ozzy Osbourne
Black Sabbath.

 

Pero en medio de sus locuras, por así llamarlas, Ozzy Osbourne también ha dado muestras de ser un hombre cuya sensibilidad sorprende a propios y extraños. Acusado de ser un sacerdote satánico y cosas por el estilo, en el 2010 caminando por las calles de Los Ángeles se le acercó un mendigo pidiéndole dinero para comer.

Ozzy se metió las manos en el bolsillo, pero no tenía efectivo sino tarjetas de crédito. Fue entonces cuando, sin complejos, se quitó de su cuello una cadena de oro con un crucifijo que llevaba ese día y se la entregó en sus manos al mendigo diciéndole que la vendiera para que comiera, y al mismo tiempo que rezara a Dios para que lo ayudara a salir de esa situación tan lamentable. El crucifijo y la cadena tenían un valor de 4 mil dólares.

Para tirar por tierra esa imagen diabólica, el diario The New York Times reportó en 1992 que Osbourne era miembro de la Iglesia de Inglaterra y que realizaba una oración antes de salir a cada concierto. Y en su cumpleaños 65, el 3 de diciembre de 2013, pidió a sus fanáticos que celebraran su fecha especial haciendo donaciones a la fundación Royal Marsden contra el cáncer en Londres.

El pasado 5 de julio de 2025, Ozzy Osbourne ofreció su último concierto en el estadio Villa Park de Birmingham, su ciudad natal. Más de 45 mil asistentes presenciaron el evento en vivo, mientras que 5.8 millones de personas lo siguieron vía streaming, convirtiéndolo en el concierto de metal más visto de la historia.

 

LEE TAMBIÉN: “El mejor bajista del mundo: Jaco Pastorius”

 

El espectáculo, titulado Back to the Beginning, recaudó más de 200 millones de dólares, cifra que lo posiciona como el evento benéfico más taquillero en la historia del rock y con los más grandes exponentes de una época que siguen admirando a Ozzy. Todo lo recaudado fue destinado a tres organizaciones: Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorn Children’s Hospice, causas profundamente ligadas a la vida y salud del propio Ozzy.

Así, entre sombras y luces, entre gritos y plegarias, entre excesos y redenciones se despide definitivamente de los escenarios. Ya tiene 77 años, con problemas de audición, con síndrome de Parkinson y con las secuelas propias que le están cobrando sin contemplaciones el alcohol, el sexo y las drogas; pero sigue siendo Ozzy, el Príncipe.

 

***

 

Simón Petit-Crónicas Melómanas-Neil Young

Simón Petit (1961), Punta Cardón, es consultor cultural, escritor, guionista de cine y televisión, columnista de prensa y revistas literarias, productor y locutor de radio y televisión.

Ha publicado los poemarios: Bajo la Grúa (1991), Otros a la Intemperie (1992), Bajo la Grúa Sobre el Andamio (1999), Sol Sostenido (2001), La Mirada Impía (2004), Desmemoria Infiel (2010), Vieja Luna (2011), El Eco Formidable (2014) y 50 Haikús y 7 Tankas al pie de un volcán (2019).

Entre otros ha obtenido el Premio Nacional de Guion Cinematográfico en Super 8, 3er Premio Mejor Película en el VI Festival Nacional de Cine S8 por su película “Tránsito de Sombras” y 1er Premio Nacional por la misma película en 1988 en el V Encuentro Nacional de Cine S8. Premio Municipal de Literatura del Municipio Carirubana en 1992.

Invitado a la Cátedra de Poesía José Antonio Ramos Sucre de la Universidad de Salamanca en el 2012.

 

Ciudad Valencia