Mohamed Abí Hassan-taller de cine-Edgar Narváez

Ernesto Cardenal A José Petrovich

In memoriam

Ernesto Cardenal

Hacemos un alto en el ciclo de entregas que venimos realizando sobre los hechos, tradiciones y personajes populares de Mariara, para unirnos a la celebración de los cien años del nacimiento del poeta Ernesto Cardenal (Nicaragua, 20 de enero de 1925-20 de enero de 2025).

Ernesto Cardenal

…Entonces cierro bien los ojos para ver las imágenes que se agolpan en mi memoria, dada la indeleble impronta que dejó en mi adolescencia la escritura de este poeta enamorado de Dios, de abundante melena leonina, cubierta por el color añejo de los años, bajo una boina que enmarca unos ojos de mirada transparente y grácil sonrisa, disimulada bajo una blanca barba de profeta de los nuevos tiempos.

Confieso que el adolescente que era, pasaba por una difícil crisis existencial que conllevó a iniciar una búsqueda por diferentes vías, entre ellas la mística-religiosa, cercana al cristianismo dogmático, asumido como razón de vida, si se quiere al extremo del ascetismo.

grupos de Gurdjieff

En esa búsqueda casi a ciegas, hurgando en todo lo que llegara a mis manos o encontrara en mi recorrido a vuelo de pájaro, dada mi edad, experimenté con diferentes corrientes filosóficas (budismo zen, hare krishna, esoterismo, zoroastrismo, y años después, los grupos de Gurdjieff).

Igualmente, lugares de retiro espiritual y lecturas de los Diálogos Socráticos, Krishnamurti (Libertad: reto esencial del hombre), Lopsang Rampa(El tercer ojo), Mahatma Gandhi (Historia de mis experiencias con la verdad), Paramahansa Yoganandi (Autobiografía de un yogui), Hermann Hess (El lobo estepario y El juego de abalorios), entre otros. Hasta llegar a la poesía de Neruda, Vallejo y el poeta que nos convoca, el que entonces me rompió los esquemas llevándome a otra manera de asumir la búsqueda de la verdad a través de la vía religiosa, pero esta vez ligada a la política militante revolucionaria.

Recuerdo que la adopción de un cristianismo revolucionario en esa etapa de mi vida influyó la lectura de En Cuba (1977). A estas alturas de la vida creo que ese libro impactó no solo a mi generación, sino también a las generaciones venideras, a la par de los libros de poemas de este creador tan singular.

En Cuba

En Cuba es más que un relato testimonial del viaje que hizo Cardenal en 1970, invitado como jurado del Premio Casa de las Américas. Al respecto, llegó a afirmar que: “…Yo vi la revolución en vivo. Fueron los momentos, creo yo, más bellos que ha tenido la Revolución Cubana, y escribí un libro sobre Cuba relatando todo eso. Yo iba con bastantes prejuicios porque leía la revista Time y tenía la mentalidad secuestrada por esas lecturas, y después me di cuenta de que había sido engañado. Ahí se describía a Fidel como Hitler, demagogo y loco…”

Fue a través de su palabra cómo poco a poco me fui sumergiendo en el complejo universo de la revolución cubana y sus dilemas éticos y político –ideológicos, a la vez que a cuestionar las ideas antaño preconcebidas sobre Cuba socialista y abrí el ojo crítico de modo desprejuiciado ante la realidad y diversidad de opiniones de los habitantes de este país hermano. Al final vemos que Cardenal nos presenta un pasaje muy interesante sobre la figura de Fidel Castro y bastante revelador del carismático líder cubano, develándonos su humanidad y amor a su pueblo.

Retomando el hilo narrativo del tema que nos ocupa, anotamos que en los comienzos de su largo trajinar por la palabra, nuestro poeta funda en 1952 una pequeña editorial de poesía, “El hilo azul” y una librería que se convertiría en lugar de reuniones y tertulias para opositores al régimen de Anastasio Somoza. Posteriormente experimenta una conversión religiosa que le lleva a ingresar en un monasterio trapense de Kentucky (donde conocería a su maestro espiritual, Thomas Merton), hasta ordenarse sacerdote en Managua, en 1965, fundando la comunidad contemplativa de la Abadía de Solentiname, que se convertiría, en el transcurso de los años en un poderoso foco cultural, religioso y político. Cortázar basaría su cuento Apocalipsis de Solentiname, en dicha experiencia, ya que había visitado clandestinamente a los revolucionarios nicaragüenses en este archipiélago, en plena dictadura de Somoza:

Julio Cortázar

“Era muy difícil ocultarlo, porque era muy alto-contó Cardenal-. En un momento se nos perdió y pensamos que lo habían detenido y torturado, porque no tenía papeles. Pero al rato lo vimos aparecer, con su barba inconfundible, muy sonriente. Le dijimos, en broma, que hubiese sido muy positivo para el Frente Sandinista que lo hubieran detenido, porque se hubiese desatado un escándalo internacional. Imagínense qué propaganda: Julio Cortázar, el gran escritor argentino, preso por Somoza. Preferiría colaborar con la revolución de otro modo`, nos respondió Julio…”(Risas). 

(A partir de allí Cardenal se integrará con algunos de sus discípulos a la lucha armada en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)).

Podríamos afirmar que todas las distintas facetas que podemos apreciar en su consecuente personalidad, están presentes en su trascendente producción literaria estrechamente ligada a su vida, donde podemos observar una clara influencia de la poesía de la Beat generation:

Epigramas (1961), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Homenaje a los indios americanos (1969), Telescopio en la noche oscura (1983), Quetzacóatl (1985), Cántico cósmico (1989), Antología nueva (1996), Vida perdida (1999), Hidrógeno enamorado (2012) y El celular y otros poemas (2012), entre otros.

Esto, sumado a los premios y distinciones con los que ha sido reconocido, como el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, VI edición (2009), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana XXI edición (2012), Doctor Honoris Causa por la Universidad de Huelva (2012), además de haber sido propuesto como candidato para el Premio Nobel de Literatura, en 2005 (propuesta que fue harto difícil de materializar debido a su indeclinable posición militante marxista cristiana).

Sus Epigramas (1961), aún resuenan en mi memoria, tal como si lo estuviese recitando y comentando con mis amigos adolescentes, José Petrovich (quien terminaría su seminario en Managua, y posterior sacerdocio), José “cheche”, Carlos Méndez y Nelson Sánchez:

 

Yo he repartido papeletas

clandestinas

gritando: ¡VIVA LA LIBERTAD! EN

plena calle

desafiando a los guardias

armados.

Yo participé en la rebelión de

abril:

pero palidezco cuando paso

por tu casa

y tu sola mirada me hace

temblar.

 

*****

 

Uno se despierta con cañonazos en la mañana llena de aviones.

Pareciera que fuera revolución:

pero es el cumpleaños del tirano.

Ernesto Cardenal

Recordamos con un dejo de nostalgia que nuestro poeta realizó varias visitas a Valencia, la primera fue en 1974, en la cual sostuvo un encuentro con los estudiantes en los espacios del complejo universitario de Bárbula, pese al sabotaje impuesto por las autoridades rectorales adecas de entonces (inexplicablemente empoderadas aún, muy a pesar de haber transcurrido 25 años de revolución bolivariana), evento que quedó plasmado en el libro Ernesto Cardenal en Valencia. 2 diálogos, publicado por la Dirección de Cultura de la UC, y otro con los obreros y la gente de a pie en el barrio “El Boquete”. Posteriormente, también pudimos compartir su compañía en uno de los estacionamientos de la antigua Facultad de Educación, a mediados de los `80 en plena lucha sandinista contra la dictadura somocista.

Ernesto Cardenal

LEE TAMBIÉN: “Algunas palabras sobre el rock del 27”

Ernesto Cardenal

 

Por último, contamos con su participación en el EIPUC a finales de la primera década del nuevo siglo, en los espacios de El Carabobeño, donde logramos saludarlo y tener una muy breve e inolvidable conversa al final del Encuentro con este poeta bíblico, políticamente comprometido con la liberación de los pueblos, que en una ocasión afirmó que “Como latas de cerveza vacías y colillas de cigarrillos apagados, han sido mis días. Como figuras que pasan por una pantalla de televisión y desaparecen, así ha pasado mi vida…”

Oración por Marilyn Monroe - Ernesto Cardenal

Finalizamos esta travesía con el famoso poema “Oración por Marilyn Monroe (1965) ”, donde Ernesto Cardenal recrea la trágica muerte de la célebre actriz estadounidense y su deslumbrante y corta vida detrás de las luces de los estudios hollywoodenses, poniendo al descubierto de esta manera el nefasto rostro del capitalismo:

Señor

Recibe a esta muchacha conocida en

toda la tierra con el nombre de

Marilyn Monroe,

aunque este no era su verdadero

nombre

(pero tú conoces su verdadero

nombre, el de la huerfanita violada

a los 9 años

y la empleadita de tienda que a los

16 se había querido matar)

Y que ahora se presenta ante Ti

Sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa

sin fotógrafos y sin firmar

autógrafos

sola como una astronauta frente a la

noche espacial.

Ella soñó cuando niña que

estaba desnuda en una iglesia

(según cuenta el Times)

ante una multitud postrada, con las

cabezas en el suelo

y tenía que caminar en puntillas

para no pisar las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor

que los psiquiatras.

Iglesia, casa, cueva, son la seguridad

del seno materno

pero también algo más que eso…

Las cabezas son los admiradores, es claro

(la masa de cabezas en la oscuridad

bajo el chorro de luz).

Pero el templo no son los estudios

de la 20th Century Fox.

El templo –de mármol y oro- es el templo de su

cuerpo

en el que está el hijo del hombre con un

látigo en la mano

expulsando a los mercaderes de la 20th

Century Fox

que hicieron de Tu casa de oración una cueva

de ladrones.

Señor

en este mundo contaminado de pecados y de

radioactividad,

Tú no culparás tan solo a una empleadita de

tienda

que como toda empleadita de tienda soñó con

ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad

del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar en el script que le

dimos,

el de nuestras propias vidas, y era un script

absurdo.

Perdónala, señor, y perdónanos a nosotros

por nuestra 20th Century

por esa colosal Super-Producción en la que

todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos

Tranquilizantes.

Para la tristeza de no ser santos

se le

recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda Señor su creciente pavor a la

cámara

y el odio al maquillaje insistiendo en

maquillarse en cada escena

y cómo se fue haciendo mayor el horror

y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda

soñó ser estrella de cine.

Y su vida fue irreal como un sueño que un

psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos

cerrados

que cuando se abren los ojos

se descubre que fue bajo reflectores

¡y apagan

los reflectores!

Y desmontan las dos paredes del aposento

(era un set cinematográfico)

mientras el Director se aleja con su libreta

porque la escena ya fue tomada.

O como un viaje en yate, un beso en Singapur

un baile en Río

la recepción en la mansión del Duque y la

Duquesa de Windsor

vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en

el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a

llamar.

Fue

como alguien que ha marcado el número de

la única voz amiga

y oye tan solo la voz de un disco que le dice:

WRONG NUMBER

O como alguien que herido por los gangsters

alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor

quienquiera que haya sido el que ella iba a

llamar

y no llamó (y tal vez no era nadie

o era Alguien cuyo número no está en el

Directorio de Los Ángeles)

¡contesta Tú al teléfono!

 

(Continuará. ¡Salud, Poetas!

Ernesto Cardenal

***

 

Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).

Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.

 

Ciudad Valencia