Jesús Antonio Robles (66), un artista de alma y pincel, se define con una frase que lleva la pasión en cada trazo: “La pintura corre por mis venas”.
Y es que este carismático pintor porteño, con su lenguaje sencillo y humanista, no solo plasma paisajes y arquitectura en sus lienzos, sino que también deja una huella de historia y cultura en cada rincón de su amada ciudad.
Nacido el 24 de diciembre de 1958 en Puerto Cabello, Robles es un artista autodidacta que ha forjado su camino con disciplina y talento innato. A pesar de su formación técnica como químico, que le valió su primer empleo, su verdadera vocación lo llevó a los pinceles, participando en diversas exposiciones a nivel nacional.
Su obra, que rinde homenaje a la belleza de Su amado puerto, destaca por el paisajismo y la arquitectura colonial, siendo la icónica Calle Lanceros un motivo recurrente que ha capturado en múltiples ocasiones.
Robles, quien hoy se desempeña como promotor cultural en la Alcaldía de Puerto Cabello, es un ejemplo del poder transformador del arte. Su trabajo como muralista, apoyado por las autoridades locales, ha embellecido la ciudad con expresiones artísticas que narran su historia. Entre sus obras, él destaca una en particular, «La sangre de Cristo tiene poder», ubicada en el portuario neonatal de la ciudad. Para Robles, esta es su mayor obra, un testimonio de fe y esperanza.
El artista reconoce con humildad que su don es un regalo, agradeciendo a Dios por su talento y al alcalde de Puerto Cabello y la primera dama del municipio por el apoyo recibido para el desarrollo de su arte.
Admirador de la obra del maestro Armando Reverón, Jesús Robles canaliza en cada pincelada su propia identidad, una que se nutre de la historia de su familia, de su madre María Robles y de la ciudad que lo vio nacer.
Jesús Robles no es solo un pintor; es un guardián de la memoria de Puerto Cabello. A través de sus obras, invita a todos a ver la belleza que se esconde en los detalles, en las calles empedradas, en la luz que baña el mar, y a entender que, para él, la pintura es mucho más que un oficio: es un latido del corazón que corre por sus venas.
Ciudad Valencia / Autora: Vanileiby Rivas













