Generalísimo Francisco de Miranda

Francisco de Miranda nace en 1750, en una Caracas conmovida por la rebelión de Juan Francisco de León, de su mismo origen canario. Uno de los incidentes de la ocupación de Caracas por los amotinados contra la Compañía Guipuzcoana fue la huida del gobernador hacia La Guaira, por lo cual el Cabildo había quedado gobernando en su ausencia.

Los canarios de esta provincia eran en su mayoría blancos de orilla, comerciantes minoristas, víctimas de los privilegios abusivos de la Compañía Guipuzcoana y de los mantuanos. En 1751, Nicolás, hijo de Juan Francisco de León, había declarado que era necesario defender nuestra patria. La provincia había quedado “alborotada y libertosa”, escribió uno de los cabildantes de ese momento.

En 1771, cuando Miranda abandona Caracas, su padre, Sebastián de  Miranda y Ravelo, había sufrido el cerco social, político y jurídico de los mantuanos o blancos criollos. Ya desde 1770, Miranda guardaba entre sus papeles el documento del cura A. de Valverde, que abrió la polémica contra el Conde de San Javier, como signo de libertad en la universidad en la cual Miranda se formó tempranamente, entre 1762 y 1767.

 

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Asimismo, en su empeño por destacar, manifiesta su deseo de servir a Su Majestad y a su Patria, que denomina América, y por ello pugna desde la milicia española, como puede observarse en sus epístolas de esa hora. En 1781 logra alistarse y desembarcar con las tropas españolas en Florida para la culminación de la independencia de los Estados Unidos.

El 9 de octubre de 1781, Miranda se encuentra entre los vencedores en la toma de Pensacola. La conmoción por la independencia norteamericana, aun cuando rechaza las muestras de igualación democrática que observa en Norteamérica,  suscita en él ideas y sentimientos de liberación del dominio colonial de toda la América Meridional. Hasta donde se conoce, ello ocurre por primera vez en un criollo de este lado de nuestro continente, lo cual lo convierte en un verdadero precursor de la gesta que él mismo iniciaría.

Ese mismo año de 1781 nace en Caracas Andrés Bello, también de reconocida ascendencia canaria como Miranda: los ocho bisabuelos de Andrés Bello eran canarios. Asimismo, el año de 1797, en el cual ingresa Bello a la Pontificia y Real Universidad de Caracas, es descubierta la conspiración de Gual y España; en esta ciudad abundan las detenciones y escapa al extranjero Simón Rodríguez.

Tres años después, en 1800, Bello acompaña en su ascenso al Ávila a Humboldt, quien con notable perspicacia apuntó el destacado adelanto del pensamiento político en Caracas y La Habana. Las ideas de autonomía política iban así gestándose en Bello con dimensión continental.

El 15 de julio de 1808 arribó a La Guaira un comisionado francés con los documentos de Bayona y el anuncio de la nueva conformación política. El Gobernador convocó el Cabildo y a los notables a una reunión extraordinaria. Bello actúa como secretario accidental. “El pueblo de Caracas se había lanzado a la calle gritando su fidelidad a Fernando VII, maldiciendo de la ambición napoleónica”.

El 24 de octubre de este mismo año, al circular el primer número de la Gaceta de Caracas, primer periódico impreso en Venezuela, funge Bello como su redactor. Entre 1800 y 1810 escribe poemas con topónimos locales, pero también con una excesiva carga escolar neoclásica.

En 1809, Bello redacta su Resumen de la historia de Venezuela para el Calendario Manual y Guía Universal de Forasteros en Venezuela para el año de 1810, primer libro impreso en Venezuela. Para este año se ubica también su Análisis Ideológico de los tiempos de la Conjugación Castellana. También su traducción de El arte de escribir de Condillac, que se publicará en 1824.

El 13 de abril de 1810 arribó a Caracas un buque español con graves noticias de la Península: sólo Cádiz y la isla de León se encontraban bajo soberanía española. El Jueves Santo, 19 de abril, se integra la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII.

Por emanar del Cabildo local era una Junta de Caracas. Ya el 27 de abril se llamó “Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII en Venezuela” y en las representaciones ante las potencias extranjeras se identificará como “Junta Suprema de Venezuela”.

La confianza en Bello fue ratificada por la Junta Suprema, al nombrarle entre sus comisionados, ante el gobierno británico, en condición de agregado, comisario de Guerra honorario y Oficial de Secretaría de Estado de la Suprema Junta, al lado de don Simón Bolívar, coronel de Milicias, y de don Luis López Méndez, comisario ordenador graduado. Del viaje de estos comisionados en la corbeta británica “General Wellington” informa la Gaceta de Caracas el 8 de junio de 1810.

En Londres, se entrevistarán estos comisionados, de inmediato, con Miranda. Tras sucesivas entrevistas de estos comisionados con el ministro Ricardo Wellesley, este  les respondió el 8 de agosto de 1810 con la aceptación de protección marítima para Venezuela, contra Francia y con  recomendaciones de reconciliación con España y el mantenimiento de relaciones comerciales con ésta última.

Entre el 1º. de abril de 1810 , antes de los sucesos del 19 de abril en Venezuela, y el 15 de mayo del mismo 1810, previo arribo de los comisionados venezolanos a Londres, Miranda publica cinco números de “El Colombiano” para llevar nuevas e importantes noticias a “los habitantes del continente colombiano”.

 

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Juan Medina Figueredo

Juan Medina Figueredo (Aragua de Barcelona, 1947): Polígrafo de raza, ha incursionado en la poesía, el ensayo literario y el análisis socio-político. Su rebeldía política y cultural no es panfletaria sino solidaria, al punto de estar bien aliñada por su bondadosa personalidad. No se le puede reclamar nada, pues sus convicciones ideológicas y su quehacer escritural apuntan a una conciencia ética y espiritual inconmovible.

Entre sus libros contamos “Reverberaciones” (1995, poesía); los ensayos “La Terredad de Orfeo” (dedicada al poeta Montejo) y el libro comuna que es “Siglo XXI, educación y revolución” (2010) con su estructura en redes que comunica la crónica y el ensayo; el volumen de cuentos “La Visita del Ángel” (2010) y la novela “Por un leve temblor” (2014). Con estos dos últimos ganó el premio de narrativa de Fundarte y una mención de publicación del mismo sello editorial, respectivamente. Que nosotros sepamos, caso único en este certamen literario.

Su poesía ha sido publicada en dos colecciones poéticas importantes como “El Corazón de Venezuela. Patria y Poesía” y “Rostro y Poesía” de la Universidad de Carabobo. Su periplo literario apuesta por un decir directo y no mediatizado por los discursos académicos autorizados. (Reseña de José Carlos de Nóbrega)

 

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