#Opinión: “El gas directo, la autogestión y los dólares de cabeza” por Ismael Noé

0
134

       

                                                                       «De cada cual según sus capacidades,                                                                       a cada cual según sus necesidades»

                                                                                               Karl Marx

 

Quienes nos hemos declarado desde antes de la llegada de la revolución bolivariana enemigos de la dolarización de la economía y la privatización de los servicios públicos, entre otras plagas del capitalismo, hoy enfrentamos la manipulación semántica del término “autogestión” en boca de quienes tratan de imponer el cobro en “verdes” por la instalación de las acometidas destinadas a llevar el gas directo a los hogares.

En este sentido, el caso de la populosa urbanización La Isabelica resulta emblemático. En aras del siempre oportuno ejercicio pedagógico, nos valdremos del diccionario y san google para definir adecuadamente los términos:

“La dolarización es el proceso por el cual un país adopta, de manera oficial o extraoficial, la moneda estadounidense para su uso en transacciones económicas dentro del país. La moneda extranjera estadounidense reemplaza a la moneda nacional en todas sus funciones (reserva de valor, unidad de cuenta, medio de pago). Puede adoptarse como moneda de curso legal exclusiva o predominante, perdiendo o cediendo parte de soberanía monetaria”.

“La autogestión es una alternativa al método jerárquico tradicional de organización que vemos con mayor frecuencia en las organizaciones modernas”.

“La autogestión, en pocas palabras, es un modelo organizativo en el que las funciones tradicionales de un gerente (planificación, coordinación, control, dotación de personal y dirección) se transmiten a todos los participantes de la organización en lugar de a unos pocos. Cada miembro de la organización es personalmente responsable de forjar sus propias relaciones personales, planificar su propio trabajo, coordinar sus acciones con otros miembros, adquirir los recursos necesarios para cumplir su misión y tomar medidas correctivas con respecto a otros miembros cuando sea necesario”.

Así las cosas, no debemos dejarnos manipular confundiendo autogestión con autofinanciamiento, cuando los ciudadanos acuden a los entes del Estado, llámense alcaldías, gobernaciones, consejos legislativos o concejos municipales en busca de recursos para financiar proyectos para la comunidad, están ejerciendo autogestión.

Y, por el contrario, cuando un ente prestador de servicios públicos, aborda a los vecinos de una comunidad ofreciendo la instalación de servicios vitales como el agua potable, las aguas servidas, la telefonía, la electricidad o el gas directo invocando que debe hacerse por “autogestión y esfuerzo propio” y conmina a reunir dólares o productos comestibles (víveres) para pagar los costos, está violando las leyes que rigen la materia y la propia Constitución Nacional.

En La Isabelica los vecinos se organizan para lograr la democratización del servicio de gas directo sin exclusiones, bajo el universal aforismo: «De cada cual según su capacidad a cada cual según su necesidad».

Se han amparado en la Defensoría del Pueblo, contando hasta ahora con el apoyo de dos organizaciones sociales, el Colectivo de Adultos Mayores que se reúne todos los días lunes en el Ateneo popular de la referida localidad y la Red de Solidaridad y DD.HH. vinculada a Fundalatin y la Teología de la liberación.

En este contexto, urge conformar una Mesa de Diálogo que favorezca el entendimiento entre las partes en conflicto y PDVSA Gas, propicie la transparencia, la rendición de cuentas y la rotación de cargos, poniendo coto a esa suerte de apartheid económico que enfrenta en contienda a quienes disfrutan de cierto poder adquisitivo contra los económicamente más vulnerables.

 

 

Ismael Noé / Ciudad VLC