panteras negras

En el estado de Filadelfia (EEUU) reapareció un grupo que se identifica como Black Panther Party (Partido Panteras Negras).

Su reactivación surge, luego del asesinato de la activista social Renée Nicole Good, en medio de una ola represiva contra los migrantes y protestas por la violencia estatal alentada por la administración Trump.

En este sentido, vale la pena repasar sus orígenes enmarcados en el conflicto racial estadounidense. Jeremías Péez Rabasa nos ofrece un vistazo histórico digno de considerar: El Black Panther Party for Self-Defense fue fundado en 1966 en Oakland, California, por los estudiantes universitarios Huey P. Newton y Bobby Seale como respuesta directa a la violencia policial y la discriminación estructural contra la población afroestadounidense.

 

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Con un emblema de Pantera Negra y con la promulgación de su Programa de Diez Puntos, exigieron desde el fin de la brutalidad policial hasta derechos fundamentales como vivienda, educación y justicia. Aunque la vigilancia armada de los barrios fue la faceta más visible, su trabajo incluyó programas de supervivencia comunitaria, el emblemático desayuno gratuito para niños, y hasta clínicas de salud y apoyo legal, llenando vacíos que el Estado no cubría.

En este inicio del 2026, la reaparición de los Panteras en Filadelfia se inserta en una ola de protestas contra el ICE y la violencia estatal, evocando simbólicamente una historia de autodefensa y ayuda comunitaria en un país que repite viejos y arraigados patrones de exclusión y represión. Aunque es temprano para saber si esta nueva encarnación tendrá un alcance nacional, su presencia ya ha reactivado debates sobre el racismo de la justicia, los derechos humanos y las tácticas de resistencia en el siglo XXI.

 

El poder negro de las Panteras Negras era una revolución global

Sus miembros se enfrentaron a políticos, desafiaron a la policía y protegieron a los ciudadanos negros de la brutalidad. Los programas de servicio comunitario del partido, llamados «programas de supervivencia», proporcionaban comida, ropa y transporte. En lugar de integrar la sociedad estadounidense, sus miembros querían transformarla radicalmente. Para ellos, el poder negro era una revolución global.

El Instituto Smithsoniano de Washington D.C. refiere que los jóvenes activistas políticos de Oakland, California, Huey Newton y Bobby Seale, se sintieron decepcionados por el fracaso del movimiento por los derechos civiles para mejorar la condición de la población negra fuera del Sur. Consideraban la brutalidad contra los manifestantes por los derechos civiles como parte de una larga tradición de violencia policial y opresión estatal.

Se sumergieron en la historia de la población negra en Estados Unidos, y en 1966, organizaron a jóvenes afroamericanos pobres y marginados en el Partido Pantera Negra.

 

Además, consideraban que el movimiento no violento por los derechos civiles encabezado por el pastor bautista Martin Luther King (1929-1968), no proponía cambios radicales en la sociedad norteamericana y se limitaba solo a la integración racial de blancos y negros.

Su postura radical los acercó más bien a los postulados ideológicos del también influyente líder afroamericano y activista de los derechos humanos vinculado a la Nación del Islam Malcom X (1925-1965).

 

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Ciudad Valencia/Ismael Noé