Esa pregunta siempre recorre nuestra mente cuando sabemos que un ser querido pasa por una situación de estas. Lo difícil y complicado de entender va más allá de lo que muchos querrían, ya que existen muchísimos factores y quienes lo viven, pueden darme infinidades de excusas. Otras veces, en cambio (y lastimosamente), se normaliza a tal punto que se deja pasar por alto por completo. Les comento sobre la adaptación de la novela escrita por Colleen Hoover: It Ends with Us (o Rompiendo el Círculo, por su traducción al latino), dirigida por el mismo coprotagonista Justin Baldoni.

 

¿De qué va?

Nos centramos en la historia de Lilly Bloom, quien, tras fallecer su padre, se muda a Boston. Al poco tiempo conoce a un exitoso neurocirujano y empiezan su historia de amor casi perfecta, hasta que a Lilly le toca enfrentarse con su propio pasado doloroso.

 

 

Ciclos

El tema principal es el cómo los traumas de la infancia pueden tener o no consecuencias en el futuro y en la elección de parejas (aunque esto último, no siempre se aplica). Esto tiene que ver con las relaciones interpersonales que se ven en la infancia que, malas o buenas, de cierta forma ayudan a determinar cómo serán las propias. En el caso de It Ends with Us, la pobre Lilly se debate entre si seguir enceguecida por el amor o si no repetir lo que su madre vivió.

 

 

El verdadero rostro

Como en casi todos los casos de violencia entre parejas, el victimario suele ser todo un ensueño, la perfección personificada. Es lo que le ocurrió a Lilly con Ryle, su “perfección” no dejó ver la manipulación ni la verdad de sus reacciones agresivas. Y aunque la respuesta está ahí, ella ya forma parte de ese mundo de abuso.

 

It Ends With Us

 

Rompiendo Círculos

Por suerte en ese caso, Lilly sabe muy bien donde está metida y logra salir de ese hueco. Entiendo que no todos los casos son así y muchas personas criticaron la forma en que se divorció de Ryle, pero si realmente prestaron atención y lograron percibir cada emoción y sentimiento, entenderán el tamaño de los ovarios que tuvo Lilly, la claridad, la madurez y el amor que tuvo para poder enfrentar a Ryle y para que él mismo viera lo que había ocasionado. Hasta eso normalizó la sociedad, el separarse con cientos de abogados de por medio, con más gritos y peleas, generando más traumas… Como si ya no hubiesen tenido suficiente.

 

It Ends

Patrones

También podemos ver cómo se puede transmitir ese comportamiento o “carácter” (como a algunos les encanta llamar), entre generaciones. Madre e hija comparten historia de maltrato, solo que la madre nunca tuvo la fuerza suficiente para divorciarse, le tocó esperar a que su agresor falleciera. Y tampoco nos encasillemos en este caso, en todas las facetas, la historia familiar tiene muchísimo que ver con quiénes somos en la actualidad.

Ahora, si nos enfocamos en quiénes eran nuestras víctimas, se puede entender un poco su desarrollo. Lilly es brillante, audaz y tímida a la vez, tiene una fuerza y convicción únicas; quizás esas aptitudes fueron su arma de doble filo para con Ryle, pero fueron esas mismas aptitudes la que le ayudaron a salir de ese ciclo. En cuanto a Ryle, en cierto modo se podría entender la razón por la cual es así (gracias a sus traumas infantiles no tratados). Me gustaría pensar que también su profundo amor por Lilly fue lo que le hizo entender todo lo que hizo; porque sí, Ryle sí amaba a Lilly (repito, no pasa en todos los casos, pero aquí sí).

 

It Ends With Us

It Ends

No lo he mencionado, pero también tenemos el hecho del primer amor de Lilly, Atlas. Un ser más devoto y leal en el cine, creo que sería Jacob (de la saga de Crepúsculo; lo siento por mi gusto culposo), pero este hombre se robó mi corazón. Fue todo lo que necesitó Lilly: un amigo, un protector y el verdadero amor de la vida representado. También lidiaba con sus traumas del pasado, compartía el mismo dolor de Lilly, lo vivió en su propia carne. Ella le salvó la vida de jóvenes, y él se la salvó de adultos.

 

LEE TAMBIÉN: «Recuérdame: Coco (2017)»

 

Entendemos que las experiencias forman la personalidad y el “destino”, lo vemos aquí. Pero entendamos también que el abuso y el maltrato va más allá de un golpe o una fuerte discusión, también es la caricia que manipula, el silencio de aparta, la burla que minimiza, el gesto que desvaloriza, las miradas que paralizan, el respeto que disfraza una prisión. Son esos pequeños detalles que la mente nos hace pensar “no está bien”, “no es normal”. Siempre se dice que nunca es tarde para salir de una situación mala, pero en este caso solo basta un golpe o un susto para que acabe antes de que empiece. Esta historia toca el tema casi superficial, y eso me encantó porque pone a pensar todas esas veces que normalizamos esas acciones, ya sea que las hayamos vivido o conozcamos a alguien que pasó o esté pasando por eso; así que no seamos crueles y preguntemos: “¿por qué te quedaste?”, ayudemos y apoyemos, no hagamos de la vista gorda. Y creo que está de más, pero si me lo preguntan, les responderé como siempre: “Sino la han visto, véanla, y si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene pérdida de nada”.

 

 

***

 

Isabel Londoño-columna El Rincón CinéfiloIsabel Londoño, egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.

Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis. Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.

 

Ciudad Valencia