Desearía que no existiera este libro. La existencia de Seismil, de la escritora y fotógrafa española Laura C. Vela, es la prueba de una violencia que jamás debió ocurrir.
Ninguna destreza en la escritura ni ninguna edición por más limpia compensan el daño causado a una niña de doce años.
Frente a este texto no hay margen para ser neutro ni para la distancia: el chantaje ejercido por un adulto sobre una niña no fue un hecho aislado, sino parte de un esquema repetido, tolerado y sistemático.
DE LA MISMA AUTORA: PURO GAMELOTE…
Como mujer y madre lectora me resultó crudo y doloroso. Quizás sea chocante pero es inevitable no pensar en una misma, en alguna amiga, en las niñas y adolescentes que conocemos, en mi hija. Y un vacío se hace en el estómago.
El título comprime la crudeza del sistema judicial. Seis mil euros fue la indemnización fijada por un tribunal tras años de extorsión continuada. El aparato legal le puso tarifa al daño y pretendió dar por cerrado el caso con una transferencia bancaria.
Esa cifra impuesta condena a la autora a una memoria circular y permanente: «Cada vez que algo cuesta seis mil euros, sigo pensando en mi violación». La cifra reaparece en un carro usado, en la remodelación de un baño o en un gasto doméstico para recordar la cifra en que el Estado le puso precio a su infancia.
La ironía es que el propio libro, para circular y denunciar esta perversión, debe convertirse también en una mercancía que se compra y se vende. El sistema obliga incluso al testimonio a entrar en el mercado para poder ser escuchado.
Laura C. Vela-Seismil
Laura C. Vela no escribe para dar lecciones morales ni para cumplir con la expectativa ajena de «convertir lo que me pasó en literatura» o entregar «una novela americana de superación». Su libro rechaza el perdón y la falsa catarsis.

La historia se cuenta a pedazos porque el trauma rompe el hilo de la memoria. Por eso la autora vuelve a su mamá para preguntarle a qué jugaba de niña, qué historias inventaba o qué canciones cantaba: necesita buscar los restos de una identidad interrumpida a la fuerza.

Los objetos y las escenas se ordenan como en un expediente íntimo: el machete en el cajón del papá, un libro de Nabokov, el miedo paralizante a perder el afecto de los padres, las palabras calladas que se van pudriendo por dentro. La brevedad de los capítulos no responde a una búsqueda estética; es un mecanismo de defensa para sostener el relato sin ceder al morbo ni a la compasión ajena. La autora usa el dato seco para evitar que el adorno endulce la gravedad de los hechos.

El texto muestra también la trampa de la culpa que se invierte. La víctima calla para proteger a su entorno y termina cargando con una vergüenza que le pertenece al agresor. Romper ese silencio años después mediante la palabra escrita no borra el impacto original, pero expone la complicidad.

Leer Seismil deja una incomodidad difícil de esquivar: la seguridad de que este libro no debió redactarse nunca, porque la infancia de Laura tendría que haber transcurrido en paz.

Abordar Seismil bajo los parámetros habituales de la mirada literaria oculta el verdadero problema: no estamos ante un espectáculo de la crueldad, sino ante el registro de un delito y la prueba de una sociedad incapaz de proteger a sus niñas. Leer sus páginas exige sostener la rabia ante una herida que ningún libro logrará reparar.

 

TE INTERESA:

Reprograman para 2027 el II Salón Nacional de Arte Elsa Morales tras sismos

Marhisela Ron León

Marhisela Ron León (Puerto Cabello-Carabobo-Venezuela): Poeta, licenciada en Enfermería por la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada.

Ha realizado Talleres de poesía a través del Instituto Municipal de Cultura de Puerto Cabello; también de escritura creativa con Nanda Nieves y de narrativa en Corrección Perpetuum, Escuela de Escritores de Caracas. Íntimo (2010) Bonus (2022).

 

Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:

FACEBOOK       INSTAGRAM       TIKTOK       YOUTUBE       WHATSAPP       TELEGRAM

 

Ciudad Valencia/RN