A veces parece que nos quieren ver la cara. Mientras todo el equipo del gobierno, con la presidenta encargada Delcy Rodríguez a la cabeza, se paraba firme allá en la Corte Internacional de Justicia para defender con papeles en mano que el Esequibo es nuestro, aquí nos lanzan bombas de humo para que miremos hacia otro lado.
Primero, salen algunos diciendo que el gobierno es «de facto». ¡Por favor! Hay que hablar con la verdad: la presencia de la presidenta encargada en La Haya tiene una base sólida. Todo lo sucedido el pasado 3 de enero trajo como consecuencia que ella asumiera esta responsabilidad, tal como lo define nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Es esa misma Constitución la que le da la legalidad y la fuerza para estar allí, representando al pueblo soberano y defendiendo nuestro territorio en cualquier rincón del mundo. Si no fuera legal, la Corte más importante del mundo no la habría reconocido como la voz de nuestra nación. No nos engañemos.
Y luego viene lo de Donald Trump con ese cuento de que Venezuela es el «Estado 51». Vamos a hablar claro: eso no tiene ni pies ni cabeza. No existe ninguna base legal ni ninguna posibilidad de que nosotros, con nuestra historia y nuestro orgullo, pasemos a ser parte de Estados Unidos. Es una falta de respeto a nuestra soberanía. Eso es una distracción pura y dura, un montaje para que en las redes sociales la gente se pierda en comentarios sin sentido en lugar de enfocarse en lo importante: que estamos dando la pelea real por nuestra tierra.
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Un mensaje desde el corazón de Carabobo
Hoy, desde lo más profundo de mi sentir, cerca del glorioso Arco de Campo Carabobo, quiero expresar mis más sinceras felicitaciones y congratulaciones a todo el equipo de defensores que estuvo en La Haya. Me siento muy contento y orgulloso de esta defensa histórica.
Estamos representados por esa octava estrella que nuestro Libertador Simón Bolívar instruyó y que el Comandante Hugo Chávez Frías rescató para nuestra bandera. Esa estrella brilla hoy más que nunca en las manos de nuestros representantes y, en especial, en la labor que lleva adelante la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Venezuela no es un protectorado de nadie. Somos un país libre, con una representación constitucional que está dando la cara donde hay que darla. No se dejen confundir por el ruido mediático. Lo que pasó en La Haya fue un paso gigante y nada va a borrar que estamos defendiendo lo que nos pertenece con la ley, la historia y el corazón por delante.
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Ciudad Valencia/RM













