Christian-Farias-la ventana dialéctica-política-historia

Nuevamente y por décima séptima (XVII) vez, nuestra República Bolivariana de Venezuela se convierte en el escenario más brillante y universal de la poesía. Por esa razón, debemos decir que hoy somos una nación consolidada como vanguardia de la creación, difusión y promoción del género literario más antiguo de la subjetividad, la sensibilidad estética y creadora del imaginario humano, como lo es la poesía, nombre derivado de poíesis que significa «creación» o «producción», derivado de ποιέω poieō , «hacer» o «crear», que Platón lo concibió como «la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser».

Pero, lamentablemente, Platón no supo entender ni valorar adecuadamente a los poetas de su tiempo y de su país (la Grecia clásica de la antigüedad occidental), desde sus propias condiciones de vida; sino que los valoró y juzgó desde su propia perspectiva intelectual, moral y ética. Por esa razón, decidió expulsarlos de la ciudad (la Polis) ya que los consideraba improductivos, vulgares y perversos.

En cambio, el gran Aristóteles, alejado del idealismo platónico y abrazado a la Razón, la Ética y la Estética, sí supo valorar e identificarse con los poetas y sus locuras. De hecho, es Aristóteles quien sí se ocupó de sistematizar y teorizar la praxis poética como ejercicio creativo de la belleza verbal y con ello escribió su libro titulado La poética que es la primera teorización elaborada para definir ese ejercicio fenoménico de la lengua y la conciencia estética del ser humano.

En tal sentido, desde esa visión antigua de la poesía como género literario o proceso creativo de lo que no es para convertirlo en algo que sí es o puede ser, en tanto que imagen verbal, generada por la capacidad y la sensibilidad creadora del lenguaje que identifica al ser humano, o por la naturaleza misma, es posible hacer de la poesía una dimensión muy particular y sensible de la especie humana, expresada a través del lenguaje.

De la palabra poesía se deriva el concepto de poema, que es el sustantivo singular que identifica al texto escrito o recitado de memoria, perteneciente al género literario poesía. El tercer concepto es la poética que se refiere a todo lo que es la belleza creada no sólo por la sensibilidad de los seres humanos; sino también, por la naturaleza misma en sus tres reinos: el vegetal (las plantas, las flores y los frutos), el animal (las aves, los peces y demás animales terrestres) y la geografía misma de la tierra (los mares, ríos, montañas, nubes, sol, luna, cielo, estrellas).

Toda esa realidad cósmica, terrenal, acuática, humana, espiritual, íntima o grupal, colectiva y socio-cultural, constituye el escenario universal, múltiple y complejo de la poesía y todas las demás artes creadas y desarrolladas por la inteligencia y la sensibilidad cognitiva y espiritual del ser humano.

A partir de lo dicho, tenemos dos conceptos derivados del sustantivo Poesía. Estos son el poema y la poética. El poema es un texto escrito o verbal, construido como una pieza poética y referido a un tema o realidad determinada, para ser leído personalmente, recitado o cantado. En cambio, la poética es el arte, en sí mismo, de la creación verbal de imágenes reales o imaginarias que tienen un efecto estético, entendido como belleza emocional y sensible en el lector.

Luego de esas consideraciones, a manera de introducción acerca de la poesía, recogemos las siguientes noticias relacionadas con nuestro XVII Festival Mundial de poesía. La primera nos dice que “A este evento cultural anual asisten bardos de América Latina y el Caribe, Europa, África y Asia, y rinde homenaje al venezolano Pedro Ruiz, cuya obra constituye un espejo de la realidad nacional y un vehículo para la expresión de su visión singular del mundo, según el Ministerio para la Cultura.

Durante siete días, y bajo el lema “Con el río a la espalda”, verso de uno de los poemas de Ruiz, las plurales voces “invadirán” diferentes espacios como bibliotecas, teatros, casas históricas, Librerías del Sur, universidades, liceos y comunidades. También llegarán a más de una decena de territorios del país y tendrá como sede principal al Teatro Simón Bolívar, en Caracas, donde está prevista la sesión inaugural a las 18:00, hora local”. (Prensa latina.cu)

Es indudable que en este XVII Festival Mundial de Poesía realizado en nuestro país, tuvimos una muestra muy significativa del estado actual de la poesía en Venezuela y el mundo entero. Por ejemplo, en la Casa Páez de Valencia, estado Carabobo, tuvimos el placer de compartir la poesía de nuestra estimada y apreciada escritora Laura Antillano, acompañada de tres poetas representantes de Chile, Colombia y Marruecos, quienes lograron concentrar nuestra atención y disfrutar sus lecturas de poemas que, personalmente, los valoro como poesía de alta calidad estética.

Otra noticia buena y agradable fue que “El sábado 22 de julio de 2023, en la Biblioteca Isaac J. Pardo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, se realizó el homenaje al escritor venezolano Gustavo Pereira, ganador del Premio José Lezama Lima que le fue otorgado este año por la Casa de Las Américas (de la hermana República de Cuba), por su obra “Diario de las revelaciones”. (Correo del Orinoco digital).

Para cerrar estos comentarios en torno a la gran jornada del XVII festival mundial de poesía, debemos destacar que hubo una participación de 70 autores procedentes de unos 40 países, así como de 200 poetas locales. Esto es, sencillamente, una tremenda demostración de la capacidad de convocatoria cultural que tiene nuestro actual gobierno bolivariano que lidera nuestro presidente Nicolás Maduro Moros.

Finalmente, quiero cerrar estas notas, con un regalo para nuestro Libertador Simón Bolívar y su eterna amante, Manuela Sáenz, quien nació un 24 de julio de 1783, le pusieron el nombre Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco en una casa colonial ubicada en Caracas, hijo de Juan Vicente Bolívar y María Concepción Palacios. Vivió sus primeros años de vida bajo el cuidado especial de una esclava de la familia, llamada por cariño la Negra Matea y, en medio de las batallas, se encontró con Manuelita Sáenz en Ecuador y se amaron eternamente:

                                                      

MANUELA Y SIMÓN
Dolor y placer de dos almas en tormenta
Libres y condenadas por un tiempo estremecido
Como un holocausto de amor
Y de pasiones de los guerreros
Tan múltiple como las luces
De un siglo fundante por las razas cruzadas
Sobre montañas arenas y pampas
Con la magia y los encantos de la ternura
A contrapelo de la guerra y los pesares
Enlazadas por un mar ungido
Al calor de los astros
Emergiendo de un Reino
A campo abierto
Donde la luz de sus caricias
Es un trueno de eternidad
Amantes como el Sol y la Luna
Dueños de un universo de espadas y de rosas
Sobre un horizonte de plenitud
Infinitamente extendida
Simón llega sobre su caballo luminoso
Y se pasea frente al balcón de Manuela
Con su espada de gloria
Desplegada por todo el continente
Y Manuela es una inmensa caricia
De brazos abiertos
Lanza sus pétalos y sus pañuelos bordados
Desde el aire al cuerpo de su eterno amante
En sus ojos el abismo insondable
De un tiempo nuevo y dudoso
De distancias superadas
Con las plumas de sus manos férreas
Tal como se lo expresa Simón:
“No esquivo tus llamados, que me son caros a mis deseos y a mi pasión… sé que ésta es mi época de amarte y de amarnos mutuamente”
Radiante de energía y de belleza
Manuela adhiere su vida como un aro ardiente
Sobre el cuerpo del Libertador:
“Aquí estoy yo, ¡esperándole! No me niegue su presencia de usted. Sabe que me dejó en el delirio y no va a irse sin verme y sin hablar… con su amiga, que lo es loca y desesperadamente”
El tiempo impone sus designios a los amantes
Ausencias y presencias en juego
Como gaviotas en el aire… Delirio y locura
En los filos de un tiempo contradictorio
Manuela es una Venus espléndida
En las manos de Bolívar
Y él es un guerrero del amor incansable sobre su piel
Dueño de su cuerpo y de su alma
La más fiel de sus amigas a su lado
La gloria es un ramaje de humildad estremecedora
Subyugando la arrogante valentía de los amantes
Pero el tiempo es duro como las piedras
Y le exige todo a la conciencia
Bolívar cae prisionero en su propia batalla interior
Donde el deber se bate a duelo con el placer:
“Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y el honor. Lo veo bien y gimo de tan horrible situación por ti; porque te debes reconciliar con quien no amabas; y yo, porque debo separarme de quien idolatro
¡Oh! dichas y desdichas
De una gloria y un tiempo proteicos
El amor y la moral enfrentados de nuevo
En su eterno diálogo
La moral de la opinión pública
La moral de la guerra
La moral de la sociedad colonial
La moral de los amantes
Manuela es la amante convicta y confesa
Del Libertador
Y en uso de sus razones le escribe diciéndole:
“no hay que huir de la felicidad cuando ésta se encuentra tan cerca. Y tan solo debemos arrepentirnos de las cosas que no hemos hecho en esta vida.
Usted me habla de la moral, de la sociedad. Pues, bien sabe usted que todo eso es hipócrita, sin otra ambición que dar cabida a la satisfacción de miserables seres egoístas que hay en el mundo.
¿Quién puede juzgarnos por amor?
El mundo cambia, la Europa se transforma, América también.
Soy una mujer decente ante el honor de saberme patriota y amante de usted”
La hipocresía es la calle
Donde reina el miedo a mirarse desnudo
El egoísmo y la ambición
Confeccionan los trajes del mercado
Los jueces del amor son los mismos amantes
Y la decencia es un árbol dentro del alma
Cuyas flores y frutos se cuelgan sobre nuestros pasos
Y marchando sobre sus propios pasos
EL Libertador le responde a Manuela:
“La moral, como tú dices, en este mundo es relativa; la sociedad que se gestó y ha surgido en esa desastrosa época de colonialismo es perniciosa y farsante; por eso no debimos actuar, como tú bien dices, sino al llamado de nuestros corazones”
 
El tiempo es un tránsito dialéctico de la razón
O un vínculo amoroso con la revolución
No hay tiempo fuera del hombre y la mujer
Sino puro devenir en los misterios de la vida
Las ideas y los orgasmos
Y no hay entrega más auténtica y hermosa
Como la de Manuelita a su General Simón Bolívar
“Mi genio, mi Simón, amor mío, amor intenso y despiadado. Solo por la gracia de encontrarnos daría hasta mi último aliento, para entregarme toda a usted con mi amor entero; para saciarnos y amarnos en un beso suyo y mío, sin horarios, sin que importen el día y la noche y sin pasado, porque usted mi Señor es el presente mío, cada día, y porque estoy enamorada, sintiendo en mis carnes el alivio de sus caricias. Le guardo la primavera de mis senos y el envolvente terciopelo de mi cuerpo (que son suyos)”
Nunca estuvo la luna tan cerca del sol
Jamás la América india y la América hispana
Y la América negra
Juntaron tanto sus brazos y sus besos
Ni noches ni días fueron suficientes
Para el amor intenso y despiadado
Los últimos alientos y los besos sin horarios
Primaveras de senos sentir las carnes el alivio las caricias
Y los cuerpos de terciopelo
Nunca fue tan hermosa y ardiente la esperanza
Como cuando se amaron en el fragor de la guerra
Doña Manuelita Sáenz y el Libertador Simón Bolívar

 

Christian Farías / Ciudad Valencia