CLÁSICOS VENEZOLANOS (32): WILFREDO MACHADO

CLÁSICOS VENEZOLANOS (32): WILFREDO MACHADO

“Diario de la gentepájaro” (el perro y la rana, 2008) de Wilfredo Machado es un clásico novelístico reciente que combina la fábula amazónica, la crónica y la poesía más conmovedora.

Wilfredo Machado (Barquisimeto, 1956) es, además de escritor, editor de muy buen ojo. En narrativa ha publicado “Contracuerpo” (1988), “Fábula y muerte del ángel” (1990), “Manuscrito” (1990), su infaltable “Libro de Animales” (1994 y 2003), “Poética del Humo” (2003), “Diario de la gentepájaro” (2008) y “Corazones sombríos y otras historias bizarras” (2014).

LEE ESTA FICHA DEL ESCRITOR

En la tradición de Esopo, el Conde Lucanor e incluso Jorge Luis Borges, Machado es un exponente notable de la Fábula como género literario que recrea el bestiario atribulado del ser humano, bien sea hembra o varón en el matriarcado o el patriarcado.

Esta novela representa un punto muy alto de su indagación en el Bestiario latinoamericano.

No sólo priva el proceso metafórico y físico de transformación del Hombre en animal, sino un ejercicio lúdico de la literatura como visión y vivencia del mundo.

Wilfredo Machado

Desde el inicio, el discurso se vale de fuentes variopintas: El manuscrito o diario referido a la expedición de Wallace y Bates al río Orinoco a mediados del siglo XIX, recobrado e intervenido por otros; los textos apócrifos Memoires d’un fou y El río perdido; además del testimonio en presente novelado [¿?] del bibliotecario protagonista a finales del siglo XX.

Se desovilla o, mejor todavía, se enmadeja la legión de voces narrativas que dan cuenta de la comuna amazónica de la gentepájaro, eslabón perdido mitad hombre y mitad ave. De lo que se desprende el balbuceo de la crónica veraz.

La ficción se impone a lo real filtrándose por resquicios misteriosos de superlativa maravilla.

 

CLÁSICOS VENEZOLANOS: WILFREDO MACHADO

Crónica fabulosa o libro fundacional de la increíble estirpe de hombres pájaros, se establece un diálogo vivaz y simbólico con los cronistas de Indias, Humboldt, Darwin amén del bestiario selvático de Horacio Quiroga, el fantástico de Borges y los murciélagos de Lêdo Ivo en el nordeste de Brasil.

Tras la musicalidad de la selva [confrontada con la de una Caracas venida a menos], subyace el Mito de El Dorado, la crisis de la república petrolera-rentista, e incluso el descubrimiento o la proposición de una Utopía primitiva, ornitológica y humana en la selva amazónica, desflorada por los poderes del dinero y el despropósito político.

Por supuesto, lo histórico se deja seducir por la jungla, su discurso musical polifónico y, en especial, por el desdibujamiento asombroso del tiempo. La gentepájaro, más allá de ser curiosidad científica y mítica, nos envuelve en el canto y el cuento del Shaman, esto es el encantamiento que mixtura el poderío de la Palabra y el Gesto.

  • “Habíamos quedado atrapados por la sabia capacidad del viejo chamán para guiarnos por el sendero de las alucinaciones. A veces lo seguíamos como una bandada de aves siniestras” (Machado, 2008, p. 46).

Por lo que la segunda historia, interpretada por el viejo inglés Charles [¿Darwin?], no pasa de constituir una deslucida parodia y de configurar la mezquindad de la ciencia positiva ante lo portentoso [“Todos soñamos con la garra cortando nuestros cuellos esa noche”, p. 58].

Son inolvidables la coreografía del ataque salvaje de la gentepájaro a la aterrada y desprevenida expedición, así como también el testimonio cuasi antropológico y sociológico de la comunidad salvaje de parte del cautivo y luego asimilado hombre blanco sobreviviente.

La bandada quimérica nos mueve en el epílogo a repensarnos como civilización harto disfuncional: “A veces, en mitad de las sombras que pueblan la noche, regresan para cerciorarse de que no han sido olvidados del todo” (p. 212). Leamos esta obra maestra de nuestro anti-canon, a la par de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad, otro gigante de la lengua que reconviene a la humanidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

Machado, Wilfredo (2008). Diario de la gentepájaro. Caracas: el perro y la rana.

 

NO DEJES DE LEER: CLÁSICOS VENEZOLANOS (31): FERNANDO PAZ CASTILLO

 

José Carlos De Nóbrega / Ciudad VLC

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí