La historia y la geografía, reseñan una vez más, lo triste de una historia que se escribe en contexto a través del protagonismo de actores involucrados en un guion mal escrito el cual finalmente deja huecos en la trama.
Típicamente “el villano” terminó siendo el héroe que salva a su país a través de acciones claras y un discurso lógico y diáfano.
Algunos enemigos y contrarios del protagonista lo llamaban asno e inculto populachero o simplemente chófer marginal. Pero según mi investigación, el ser humano terminó siendo víctima de su actuación y como Diplomático formado por “un Ángel llamado Hugo Chávez” con visión multipolar, este ser humano, en conjunto y contexto logró de manera pacífica lo que otros protagonistas alcanzan a través de la violencia.
Hoy la fuente cultural se reviste de “Voces de Paz y Respeto por los Derechos Humanos” y en ejercicio constitucional respaldado por una “Democracia Participativa y Protagónica” expresa su dolor por las muertes de hermanos Cubanos -caídos en funciones- la pasada madrugada del 3 de enero 2026, fatídico evento, en el cual fueron víctimas de secuestro el “Ciudadano Presidente en ejercicio y Comandante en Jefe FANB, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores”.
Qué triste y doloroso, sin lugar a dudas, analizar el contexto cultural que se desprende del hecho detestable en cuestión.

Los hechos:
El Gobierno de Venezuela denunció ataques aéreos en Caracas, La Guaira, Miranda y Aragua, con reportes de explosiones en instalaciones estratégicas como: Fuerte Tiuna, La Carlota, el puerto de La Guaira y antenas de telecomunicaciones.
La acción:
Se decretó movilización general y se anunció una ofensiva diplomática ante organismos internacionales. Diversos medios describen una operación militar “por tierra, mar y aire” con participación de unidades especiales (Delta Force) y más de 150 aeronaves, cuyo objetivo incluyó la captura y traslado de Nicolás Maduro y Cilia Flores para ser juzgados en EE. UU.
La fuente:
Desarrollo de la investigación según versiones oficiales estadounidenses y reconstrucciones periodísticas.
La,(s) interrogante(s):
¿Era necesario realizar un espectáculo y utilizar “fuerza extrema” para el secuestro de un Presidente en ejercicio elegido constitucionalmente?
¿Era también necesario dejar la huella de un efecto colateral vinculados a muerte, destrucción y violación de los tratados internacionales?
¿El ciudadano presidente de los EEUU solicitó permiso al Poder Legislativo, es decir, al Congreso de los EE UU para su debida autorización?
LEER MÁS DEL MISMO AUTOR: 2025: UN AÑO EN TRANSICIÓN Y CIERRE DE CICLOS
Hipótesis:
¿Será que este Señor, “Donal Trump” está en sus cabales? ¿Constitucionalmente alguien realizó una consulta pública para pulsar la opinión de la voz de Dios, es decir, el pueblo Norteamericano?
Lógica confusión:
¿Existe diferencia entre Trump y Maduro?
Bueno la “voz de Dios” fue consultado en Venezuela por el tema de la “Guayana Esequiba”…
Pero, por Dios, que locura es está y perdonen el barbarismo lingüístico.
En otro Orden y entrando en materia de análisis, abordaré el marco constitucional del artículo 326 y su alcance.
El artículo 326 de la Constitución venezolana establece que la seguridad de la Nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre Estado y sociedad civil, para cumplir principios como independencia, paz, libertad, justicia, solidaridad y derechos humanos, sobre bases de desarrollo sustentable.
“Este principio se ejerce en ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar.
Corresponsabilidad Estado–Sociedad:
Implica participación activa y coordinada de instituciones públicas, comunidades, sectores culturales, educativos y productivos en la defensa integral y la cohesión social.
Ámbito cultural como seguridad:
La cultura no es periférica; es un eje de seguridad nacional que sostiene identidad, memoria, valores y resiliencia comunitaria frente a agresiones o crisis.
“En contacto con las Implicaciones culturales de los ataques y el secuestro del presidente Maduro”
Memoria e identidad colectiva:
Los bombardeos sobre espacios simbólicos (capital, puertos, bases, infraestructura) impactan la narrativa nacional y los imaginarios de soberanía, continuidad histórica y dignidad.
La Cultura: música, ritual y patrimonio funcionan como tejido de contención emocional y de reafirmación identitaria en momentos de disrupción.
Rituales y cohesión social:
En situaciones de conmoción, los rituales comunitarios (conciertos espirituales, ceremonias de gratitud, actos simbólicos) ayudan a procesar el trauma, sostener la esperanza y canalizar la corresponsabilidad ciudadana en clave no violenta y solidaria, alineada con los principios del artículo 326.
Comunicación y legitimidad cultural:
La disputa por el relato (quién nombra, cómo se interpreta, qué se recuerda) se vuelve estratégica.
La producción cultural-afiches, mensajes, música, historia local-puede articular una respuesta ética y humanista que priorice la paz, los derechos humanos y la protección de la vida, reforzando la seguridad cultural como parte de la seguridad de la Nación.
Protección de patrimonio y espacios comunitarios:
La corresponsabilidad cultural exige inventariar, proteger y activar redes de cuidado de espacios simbólicos (templos, escuelas de música, centros comunitarios), así como documentar daños y prácticas de resiliencia para la memoria histórica.
Vinculación operativa con el artículo 326
Principios rectores (independencia, paz, derechos humanos):
En mi opinión toda acción cultural debe alinearse con estos principios, evitando la escalada de violencia simbólica y promoviendo la dignidad humana y la solidaridad.
Hay corresponsabilidad en el ámbito cultural: Por supuesto que sí y los elementos son sencillos de entender y aplicar.
Diseño de mensajes:
Ética: Centrar la protección de la vida, la paz y la verdad verificable.
Memoria: Integrar símbolos ancestrales (Santa Cecilia, Euterpe, Virgen de Chiquinquirá, lira) como puentes de sentido y consuelo.
Inclusión: Adaptar lenguaje para estudiantes, instituciones y redes sociales, evitando polarización y cuidando el tejido comunitario.
Programación cultural:
Rituales de cuidado: Conciertos y ceremonias que honran a las víctimas, reconozcan el dolor y fortalezcan la esperanza.
Educación cívica:
Talleres sobre historia de la comunicación, derechos culturales y corresponsabilidad ciudadana en crisis.
Documentación y memoria:
Registro audiovisual y escrito de prácticas de resiliencia, daños culturales y respuestas comunitarias, como insumo para procesos de verdad y reparación
Escenarios y líneas de análisis
Escenario institucional: Movilización general y acciones diplomáticas del Ejecutivo; posible reconfiguración de gobernanza y tensiones internacionales. Analizar impactos en libertades culturales, circulación de artistas y protección de espacios simbólicos.
Escenario social-comunitario:
Aumento de ansiedad, duelo y necesidad de contención. Evaluar cómo la cultura sostiene la salud psicosocial y la cohesión, y cómo se evita la instrumentalización partidista del dolor.
Escenario comunicacional:
Competencia de narrativas (medios locales/internacionales). Proponer protocolos de verificación, lenguaje responsable y pedagogía pública sobre corresponsabilidad cultural.
Escenario de derechos humanos:
Documentar afectaciones a civiles y bienes culturales; articular redes con instituciones, iglesias, escuelas de música y colectivos para asistencia y memoria.
Propuesta cultural (alineada al 326)
Marco conceptual:
Corresponsabilidad cultural:
La cultura como defensa integral:
Identidad, memoria, cuidado, educación cívica.
Principios:
Paz, derechos humanos, solidaridad, desarrollo humano sustentable en clave comunitaria.
Ejes de acción:
Rituales y conciertos:
Intención:
Consuelo, gratitud, esperanza, memoria.
Símbolos del arte sonoro:
Santa Cecilia, Euterpe (música como puente), Virgen de Chiquinquirá (protección y consuelo), Lira (armonía y orden).
Formatos: Veladas musicales, lecturas, silencios rituales, ofrendas de luz.
Ejercicio:
Venezuela: Herreros y Armenteros
Nace como nación el 05 de julio de 1811 (Firma del acta de independencia)
Frecuencia vibrátil:
5to grado de la escala diatónica, es decir, el sonido sol (G).
El color:
Verde esmeralda
(Vista del mar en el crepúsculo)
572: sol-si- re (Venezuela sana)
Arreglo: Delfín Martell
Orquesta: Comunitaria de Música Venezolana (OCCV)
“Solo respira y cubre todo tu cuerpo de Verde Esmeralda y canta en silencio decretando paz, tolerancia y entendimiento”.
***
TE INVITAMOS A LEER Y COMPARTIR:
***

Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM, así como también el programa «Venezuela en concierto, un tesoro musical», a través de la emisora comunitaria La Voz de los Tacariguas 99.7 FM en el municipio Los Guayos (Edo. Carabobo).
Ciudad Valencia/RM










