¡Hola, cinéfilos! Investigando un poco para hacer el review anterior, les había comentado que era de mi director favorito de todos los tiempos: Tim Burton. Y aunque este film en especial es dirigido por Henry Selik, lo produjo Burton y está totalmente su esencia de principio a fin. Jim y el durazno gigante fue la primera animación de “Burton” que pude ver y amar; se trata de una adaptación de un libro infantil de Roald Dahl, llena de todo lo que le encanta a este genio del séptimo arte: muchísima fantasía, tragedia, enseñanzas y, por supuesto, un final feliz para todos.

Recuerdo haberla visto cuando tenía apenas 6 años, y al verla de nuevo a mis casi 30, me sorprendí a mí misma recordando cada canción (sí, sé que les he dicho infinitas veces que no me gustan los musicales, pero tratándose de una película infantil de Disney, es imposible que no lleve un musical encantador). Y pues, mucha alabanza, ya quedó muy en claro que amo a Burton y cualquier cosa que haga, así que a darle a lo que vinimos…

 

Jim y el durazno gigante-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

La historia

Fantasía pura, obvio. James (Jim), nuestro protagonista, es un pequeño niño con grandes sueños, padres amorosos pero con un destino muy triste y desafortunado, al que le tocó quedarse con sus terribles tías (¿por qué siempre serán las tías las malas?). A pesar de ser un niño, como les dije, tenía deseos profundos que eran pisoteados a cada instante por las maléficas: quería ir a New York, tierra “donde los sueños se hacen realidad”.

 

Un destino cruel… ¿o no?

Jim era casi que el esclavo de Spiker y Sponge, tenía que hacer de todo mientras ellas se daban la buena vida; sufría todo tipo de maltratos y humillaciones. Pero ya sabemos que en este tipo de historias a las personas buenas, les ocurren cosas malas; por eso a Jim se le presenta un buen hombre, un mago tal vez (no lo dejan muy en claro), que le obsequia un bolsa repleta de “lenguas de cocodrilo”. Estos pequeños y brillantes seres, están hechos con ingredientes poderosísimos, pero al mismo tiempo, son muy revoltosos y tremendos, así que cumplirán los deseos de cualquier cosa que se les presente en el camino. A Jim, por supuesto, le fascino la idea y se queda con ellos, pero los pierde en un instante.

 

Jim y el durazno gigante-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

“Cosas maravillosas pasarán”

Esta frase, junto a otra, se hace presente muy seguido en toda la historia, lo dijo aquel hombre. Y como si de una predicción se tratara, de un viejo y seco árbol empezó a crecer descomunalmente un durazno. Las tías quisieron hacerse ricas con él, pero Jim ya tenía de frente el camino de su destino. Es aquí donde comienza en sí la gran aventura llena de fantasía.

 

Jim y el durazno gigante-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

Cosecha lo que siembras

Jim, por alguna razón, entra al durazno, consiguiéndose con insectos gigantes. Cualquiera que tuviera su edad, haría lo mismo que él: asustarse de miedo, pero estos seres inmensos eran sus amigos, no lo lastimarían. Y juntos emprenden su viaje desde Londres a New York… sí, en el durazno gigante, volando por los aires con 100 gaviotas.

 

Jim y el durazno gigante-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

Contarles toda la aventura perdería su chispa. Siento que esta historia (y muchas otras) es como el arte: “Cada quien le da el sentido que quiera”. Lo que sí podría decirles es que tiene muchas lecciones y reflexiones que me hacen cuestionarme: si de niños nos decían ese tipo de cosas, ¿qué nos pasó en el camino para olvidarlo? ¿A qué voy con esto? Siempre nos han dicho (ya de adultos) que soñar no sirve de nada, que tener ideas descabelladas es cosa de locos, que muchas de las cosas que pensamos no tienen sentido o no sirven para nada; pero en esta y muchas otras historias, nos muestran que sí es posible, tengamos la edad que sea. Lo impresionante de este film es que te lo muestra con hechos, muy a pesar de que sea “fantasía”, si lo piensas desde lo lógico, sí se hacen realidad los sueños.

 

 

Les dije la palabra “mágica”: lógico. Saben que casi siempre busco la explicación psicológica en mis review, esta no será la excepción. Comencemos por el principio: la trama nos presenta que los padres de Jim son devorados por una gran tormenta en forma de Rinoceronte. Este ser siempre será usado como mecanismo para inducir miedo y terror a Jim (sea o no una tormenta real lo que se llevó a los padres de Jim, es obvio que murieron luego de planear un sueño) cuando se atreve a decir sus sueños o lo que desea. Esto minimiza todo lo que él quiera y se convierte en una especie de demonio interno para Jim. Por eso en una de las escenas finales se presenta la lucha entre el Rino y Jim al estar llegando a New York (lo invade nuevamente el recuerdo de que soñar le traerá tragedia y muerte), no vemos más que al niño luchando contra todos sus miedos.

 

Jim y el durazno gigante-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

En otras escenas presenciamos cómo los insectos (que se supone, son adultos) se cierran a muchas cosas o consiguen obstáculos en muchas cosas, Jim con ideas sencillas soluciona las cosas. Muestra de que, ciertamente, cuando nos volvemos adultos y nos encontramos ante un problema, se nos derrumba el mundo y no vemos que la respuesta es más sencilla de lo que pensamos, solo “hay que verlo desde otra perspectiva” (la otra frase que nos acompañará en la trama).

 

 

La empresa del ratón cuando se lo ha propuesto, lo ha logrado: nos ha enseñado muchísimas cosas; y creo que también lo he mencionado, pero muchas de sus películas quizás no sean “infantiles”, nos muestran o recuerdan “las cosas simples de la vida”. Lástima que la industria se ha convertido en un aquelarre y olvidaron ese mágico y sencillo detalle.

 

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Para ir cerrando, ver otro trabajo en conjunto de Selik y Burton es magia pura, y descubrir que uno de sus primeros trabajos fue para mí mis primeros pasos en el mundo de la animación, le da más valor. Déjense llevar, enfrenten a su Rino, reaviven a su niño interior y disfruten de esta maravillosa obra, como siempre les digo: “Si no la han visto, véanla, y si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene pérdida de nada”.

 

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Isabel Londoño-El Rincón Cinéfilo

Isabel Londoño, egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.

Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis. Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.

 

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