El hielo

El motivo por el que tanto el polo Norte como el Sur están cubiertos de hielo y son regiones muy frías radica en la forma como llegan allí los rayos del Sol.

En esas regiones, el Sol siempre está muy bajo en el horizonte y sus rayos no llegan a la superficie perpendicularmente, como en el Ecuador, sino de modo oblicuo.

En ambos polos, el Sol se levanta del borde del horizonte y, en lugar de subir por el cielo hasta situarse sobre nuestras cabezas, hace un recorrido más o menos horizontal que ilumina, pero no calienta.

 

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Cuando termina la tarde, en lugar de ocultarse, la estrella en torno a la cual giramos parece quedarse prendida en el horizonte, un fenómeno al que por cierto se le da el nombre de Sol de Medianoche. Es por ello que se afirma popularmente que en las regiones polares el día y la noche tienen una duración de seis meses.

Todo esto ocurre porque la Tierra efectúa su órbita alrededor del Sol estando inclinada en relación al camino que recorre, lo cual hace que la luz solar no se distribuya uniformemente por toda la superficie terrestre.

 

El Sol de Medianoche

El Sol de Medianoche es un fenómeno que se presenta en las regiones comprendidas dentro de los círculos polares, esto es, en latitudes mayores a los 66 grados y 33 minutos.

Una persona que se encuentre a 66 grados y 33 minutos de latitud norte o algo más cerca del polo Norte verá que el Sol no se oculta en el horizonte el 21 de junio, el día del solsticio de verano. Y, si se halla en el propio polo, observará que el Sol no se oculta durante 182 días.

 

 

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Algo similar ocurre en las regiones circumpolares antárticas, solo que en el hemisferio Sur se presenta el 22 de diciembre, cuando en el Norte se produce el solsticio de invierno. Sin embargo, jamás se alude a este fenómeno en el sur. La discriminación del norte hacia el sur también se expresa en la geografía.

 

Las auroras

A toda hora, el Sol emite en todas direcciones partículas de plasma que, guiadas por el campo magnético del propio astro, forman lo que el físico estadounidense Eugene N. Parker llamó en 1958 viento solar. Este viento solar se mueve por el espacio a 400 kilómetros por segundo y llega a nuestro planeta cuatro o cinco días después.

El campo magnético de la Tierra rechaza la mayor parte del viento solar, pero parte de él lo dirige hacia los polos. Mientras descienden, las partículas de plasma pasan por la ionósfera, que es la capa que limita exteriormente con la atmósfera, y chocan con las moléculas de gas que hay allí.

 

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En un punto comprendido entre los 90 y los 110 kilómetros de altura sobre el nivel del mar, estas colisiones producen esas luces ondulantes que maravillan a quienes las observan en las regiones polares y que conocemos como auroras boreales y australes.

 

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Son boreales, cuando se les ve en el hemisferio Norte, y australes, cuando se observan en las regiones próximas al polo Sur.

Generalmente, se presentan en latitudes por encima de los 60 grados, aunque eventualmente son visibles en otras zonas de menor latitud.

 

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la mansedumbre-Armando José Sequera-Carrusel de curiosidades-Guzmán Blanco

Armando José Sequera es un escritor y periodista venezolano. Autor de 93 libros, todos publicados, gran parte de ellos para niños y jóvenes. Ha obtenido 23 premios literarios, ocho de ellos internacionales (entre otros, Premio Casa de las Américas, 1979; Diploma de Honor IBBY, 1995); Bienal Latinoamericana Canta Pirulero, 1996, y Premio Internacional de Microficción Narrativa “Garzón Céspedes”, 2012).

Es autor de las novelas La comedia urbana y Por culpa de la poesía. De los libros de cuentos Cuatro extremos de una sogaLa vida al gratén y Acto de amor de cara al público. De los libros para niños TeresaMi mamá es más bonita que la tuyaEvitarle malos pasos a la gente y Pequeña sirenita nocturna.

«Carrusel de Curiosidades se propone estimular la capacidad de asombro de sus lectores».

 

Ciudad Valencia / Foto del autor Gerardo Rosales