En esta nueva entrega y en transición de “cuaresma a Semana Santa”, período destinado esencialmente a la Pascua del Señor”. Este próximo domingo 29 de marzo conmemoramos, una vez más, el domingo de “palmas o ramos” dando inicio a la Semana Mayor y de esta forma honramos el cronograma de este año 2026 dedicado a tan noble y fundamental celebración de la cristiandad.
Esta acción busca dar continuidad al análisis y vinculación -esta vez- a la conexión del arte del sonido, a través de la tradición musical exportada desde Europa (España) y cultivada desde la colonia, desarrollada por la iglesia con criterio estético desde el siglo VI d.C (música eclesiástica), vinculada a la Semana Santa y que junto a esto el aporte de compositores y obras musicales de connotados músicos coloniales que han marcado la tradición desde la llegada del colonizador hispano al nuevo mundo y en Venezuela a través de la creación del “Oratorio de San Felipe Neri y fundación de la Escuela de Chacao” por parte del Padre Sojo hasta hoy que alimentaron la creatividad de alumnos y egresados la conmemoración de la Pasión y Muerte del Maestro Jesús de Nazareth.
La Semana Santa es el período del año reservado por los católicos para rememorar los días más dolorosos de la vida del Mesías. Por esta razón en Venezuela se acostumbra hacer la representación viva del sacrificio de Cristo, por nuestra salvación. En la Semana Santa celebramos el acontecimiento central de nuestra fe y el que da razón y fundamento a todo lo demás: La muerte y resurrección de Jesús, por lo que se manifiesta el amor de Dios a los seres humanos, que a través de la entrega de su Hijo, inmolado y dejando como mensaje el amor y perdón salva definitivamente del pecado y del mal a todos sus hijos y hermanos en Cristo.
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Esta fiesta, es precedida por la larga e intensa preparación cuaresmal y, por la misma razón, la celebración gozosa se prolonga durante las siete semanas de la Pascua en las cuales la comunidad cristiana se siente salvada y aguarda la plenitud de su fe y de su vida con la venida del Espíritu Santo que cierra este tiempo litúrgico.
En contacto con la música eclesiástica y cultores de la colonia en Venezuela
Durante la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco de la música eclesiástica estuvieron intrínsecamente ligados -aún siguen ligados- ya que la Iglesia Católica fue la principal institución encargada de preservar, promocionar y desarrollar el arte musical en Occidente. El periodo colonial venezolano 1521-1810 es clave para entender la música en Venezuela. La Iglesia fue la principal promotora de los músicos coloniales, teniendo como sede principal la ciudad de Caracas. Por esta razón los músicos componían principalmente repertorio sacro, el cual se usaba para los servicios religiosos (la liturgia). Sin embargo, se sabe que también a finales del siglo XVIII se ejecutaba mucha música profana, tanto sinfónica como dramática. La música de este período estuvo fuertemente influenciada por el estilo italiano (en especial la escuela napolitana) de compositores como Pergolesi, Scarlatti y Soler; y más tarde por el estilo clásico de las escuelas de Mannheim y Viena, influenciada por J.S. Bach, Johann Stamiz, Christian Cannabich, Luigi Boccherinni, Joseph Haydn e Ignaz Pleyel.
La música sacra era el pilar de la vida espiritual y se utilizaba principalmente para la oración y la comunicación con Dios. Los periodos Barroco y Clásico (cronológicamente: España, Alemania, Italia) orientan el gusto de nuestros compositores: Händel, Haydn, Salieri, y particularmente Mozart, fueron las referencias de nuestros compositores en la colonia, la cual representan influencias reflejadas en sus obras.
El Canto Gregoriano es la forma más emblemática de la Edad Media, (medioevo). Se trata de un canto monódico (una sola línea melódica), a capela (sin instrumentos) y cantado en latín por monjes o clérigos. Su nombre proviene del Papa Gregorio Magno, quien hacia el año 600 recopiló y organizó estas melodías. Los protocolos de iniciación y ordenación de caballeros en las diferentes órdenes religiosas mantenían una conexión con la música.
Caracterizada por la aparición de la tonalidad y el uso del bajo continuo, la barroca fue la época en la que se crearon formas musicales como la sonata, el concierto y la ópera.
El arte del sonido tenía como objetivo persuadir, inspirar y transmitir autoridad. Ya sean religiosas o seculares, las obras barrocas suelen resaltar momentos culminantes y de gran intensidad emocional. Entre los temas recurrentes se encuentran la devoción religiosa, el martirio, los milagros y la intervención divina.
De la Escuela de Chacao destaco a uno de los insignes compositores de la colonia, El maestro José Ángel Lamas, quien demostró desde muy joven su talento musical y para 1789 figuraba como tiple de la Catedral en Caracas. En el año de 1796 y hasta su muerte fue el bajonista titular.
Este gran músico venezolano vivió el ambiente terrible de la Guerra de Independencia, pero jamás demostró interés por la política ni por el torbellino de la revolución libertaria.
José Ángel Lamas dedicó su vida a la música, esencialmente la religiosa. Entre sus obras destacan: En premio a tus virtudes, Sepulto Domino, Misa en re, Benedicta et Venerabilis, Ave Maris Stella y su obra maestra “Popule Meus” entre otras. El Popule Meus es la obra más conocida universalmente de su catálogo y la composición más importante de toda la época colonial venezolana. Los especialistas determinan que el motete dispone de la fuerza y la técnica de composición para ser interpretada en la “capilla Sixtina” y como parte del repertorio internacional de obras interpretadas en las celebraciones de la Pascua del Señor.
En Carabobo particularmente y desde su fundación (Banda Goméz) y hasta el año de 1979-80 la “Banda Sinfónica 24 de junio” acompañó oficialmente la Misa y procesión: El miércoles Santo las personas y peregrinos asisten a los actos religiosos vistiendo prendas moradas. Seguidamente, se celebra la eucaristía, que inicia la procesión de la imagen de Cristo cargando la cruz desde la “Iglesia Catedral Valenciana” y según el cronograma articulado -época o momento- se realizaba la peregrinación hasta el templo de San Blas, o el viejo templo de San Francisco, hoy dedicado a San José Gregorio Hernández. Entre los años 79 y 80 (siglo pasado) la procesión sólo se realizaba de forma circunferencial en la plaza Bolívar frente al templo.
Ejercicio:
Obra: Popule Meus (motete)
Compositor: José Ángel Lamas
Color a visualizar: Violeta (sanación integral)
Interpreta: Orquesta Filarmónica Nacional
Score: cuerdas frotadas, 2 trompas en fa, solista (soprano), coro a 3 Voces
Conduce: Pablo Morales Daal
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Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM, así como también el programa «Venezuela en concierto, un tesoro musical», a través de la emisora comunitaria La Voz de los Tacariguas 99.7 FM en el municipio Los Guayos (Edo. Carabobo).
Ciudad Valencia/RM











