Desde la mirada de la educación en patrimonio cultural que transmite, documenta, promociona y enriquece, hablaré del municipio Piar, estado Monagas, y sus elementos asociados, declarados Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-07-2005. Toda vez, como Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14-05-2025).
El municipio Piar, cuya capital es Aragua de Maturín, conocido por su rica historia, biodiversidad y atractivos turísticos, está integrado por siete parroquias: Buena Vista de Aparicio, Aragua, Chaguaramal, El Pinto, Guanaguana, La Toscana y Taguaya.
Está localizado en el pie de monte de Monagas y posee una vegetación de bosque seco tropical, su principal curso de agua es el río Aragua, además de Orocual, Punceres y Guayusa, también vitales para la agricultura y el abastecimiento de agua. La economía se basa principalmente en la agricultura, con cultivos de cítricos, hortalizas, caña de azúcar, algodón y maíz. Desde 1990, la actividad petrolera ha ido en aumento, y también hay yacimientos de piedra caliza utilizados en la producción de cal agrícola.
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En este municipio se encuentra el centro poblado Los Pozos de Aragua de Maturín, es un pueblo muy antiguo, aproximadamente del siglo XVIII, que fue habitado por franceses y alemanes en plena explotación petrolera, llegados como emigrantes debido a la segunda Guerra Mundial. Es uno de los sectores más ricos e importantes de la población, fue uno de los primeros donde se perforó un pozo petrolero en el estado Monagas.
Este pueblo ha vivido de la cría de ganado y de la producción agrícola. Su nombre se debe a que anteriormente, existía una gran cantidad de pozos de agua. Estaba formado por pequeñas casas y ranchos, fue uno de los primeros en tener una capilla que representara la religión católica.
Cabe resaltar que la Serranía La Cimarronera ha sido la inspiración de poetas y compositores por su belleza y esplendor. Se trata de una formación natural con más de 100 kilómetros de serranía, conformada por ríos, quebradas, manantiales, animales de distintas especies, y de un especial colorido verde. Es uno de los principales sitios turísticos del lugar; en el campo cultural, muchas agrupaciones llevan consigo el nombre de la serranía.
El Pico García es un lugar que está rodeado de majestuosas montañas, que posee distintas especies animales y un camino de piedras que lleva a la punta del pico (se cuenta que este fue un camino hecho por indígenas, aunque otros creen que es algo totalmente natural). En lo alto se aprecia un hoyo como de volcán, del cual se desconoce su profundidad. Los ancianos dicen que es un volcán de agua, nombre con que también se le conoce y que de allí sale el río Taguaya.
Durante la época colonial fue un lugar estratégico de los aborígenes para observar al enemigo y mantenerlo vigilado. Cuenta la historia que un general llegó a lo más alto del cerro con una carga pesada de monedas, un perro y su caballo. La carga le impedía ir rápidamente hacia Cumaná, entonces decidió dejar algo enterrado y matar al perro, para dejar una maldición, el propósito era que el espíritu de este le cuidara las monedas. Se dice que la única forma de encontrar este tesoro es sacrificando una mujer virgen en el lugar.
El poblado de Manresa es valorado por ser uno de los primeros del municipio, que con el pasar de los años, se ha mantenido intacto y no ha variado en comparación a los pueblos vecinos (Aragua de Maturín, entre otros). En este pueblo se ha vivido de la agricultura y ganadería desde sus orígenes y de cierta forma han estado aislados, viviendo en paz y tranquilidad.
Como parte del acervo cultural se encuentran las ruinas del Convento de San Miguel de Guanaguana, edificación religiosa construida por frailes aragoneses hacia 1799. Presenta características tipológicas parecidas a las viviendas de la época colonial, con un patio interno, que en este caso, funcionaba como claustro central.
Sus naves son en forma de herradura, en los que se desarrollan consecutivamente los espacios de capilla, área de servicio y habitaciones, alrededor de un patio interno, dividido en cuatro espacios bien definidos. En la parte superior de la fachada, presenta un óculo que ilumina la capilla y un óculo dispuesto simétricamente con respecto al otro, para iluminar el área del zaguán. Este bien patrimonial, representa un valor histórico para la comunidad.
Un reconocimiento que enaltece el tejido cultural, se trata del general en jefe Manuel Piar, epónimo del municipio Manuel Piar, héroe de la Independencia, nació en Willemstad, Curazao, el 28 de abril de 1774, hijo de una mulata holandesa de nombre María Isabel y presumiblemente del marino mercante Fernando Piar Lottyn. Por su condición de pardo sufrió limitaciones en su participación en la sociedad colonial, fue autodidacta y llegó a dominar varias lenguas, entre ellas el holandés, el español, el francés, el inglés, el papiamento y el patuá.
Desde temprana edad participó en las actividades que conducirían a la liberación de América. Formó parte de la conspiración de Gual y España en julio de 1797. En 1807 comandó un buque en Haití durante la revolución de este país. Hacia 1810 se puso al servicio de la Independencia de Venezuela desde la Armada venezolana y luchó en numerosos encuentros como la batalla naval de Sorondo, en el desembarco en Güiria en 1813, y en Maturín en este mismo año; en el bloqueo de Puerto Cabello, en la batalla de El Juncal en 1816, donde triunfa sobre Francisco Tomás Morales, entre otras.

El 8 de mayo de 1817, se enfrentó al Libertador al aceptar los postulados del Congreso de Cariaco, que proponía la eliminación de la Jefatura única de Bolívar. Fue privado del mando de las tropas, y en consecuencia solicitó su retiro del ejército, le fue concedido el 30 de junio de 1817. Es en Aragua de Maturín, municipio Piar, donde fue apresado el 28 de septiembre, acusado de poner a las tropas en contra de los oficiales blancos y mantuanos.
Posteriormente, trasladado a Angostura, hoy Ciudad Bolívar, fue enjuiciado y sentenciado a muerte. El 16 de octubre de 1817 fue fusilado frente al muro occidental de la Catedral de Angostura. Hoy en día la memoria de Piar ha sido rescatada, sus méritos militares y su compromiso con la liberación venezolana, han sido reconocidos en muchos ámbitos. En honor a él, el municipio Piar en el estado Monagas lleva su nombre.
Pasando a otro punto, para el disfrute de propios y visitantes, existen diversos lugares para recrear la mirada, además de los balnearios de diferentes ríos, estos son: Salto Aparicio, Salto de Los Hoyos, Salto Lomalta, Salto Las Cortinas, Salto Los Mangos, Salto Los Espejos, El Conoto, La Encejada, Puño de Oro y Salto Sanvelegomon. También cuenta con el Museo Municipal de Historia Natural Alexander Von Humboldt, el templo de Guanaguana y las ruinas del convento San Miguel Arcángel. Un lugar de interés en la parroquia Aparicio es el paseo de Las Trinitarias.
En razón de su particular hidrografía, que presenta numerosos ríos, caños y quebradas, el municipio tiene a su vez una gran cantidad de puentes, los cuales suelen ser construidos de diversos materiales: de concreto, metálicos, de gaviones, de diversas longitudes y alturas, con caminerías o sin ellas, para unir diversas poblaciones o como acceso a sitios turísticos.
Los principales puentes del municipio son el puente El Caño de los Becerros, el puente de Aparicio, que da acceso al salto Aparicio, una de las atracciones turísticas más importantes del municipio; ambos sobre el río Aragua; el puente Chaguaramal, el puente Guatatal sobre el río del mismo nombre que comunica a los municipios Piar y Cedeño, el puente La Batea, el puente General Sixto Gil, el puente de Guayuta, el puente de Guanaguana, el puente de Río Chiquito, el puente El Pinto, el puente de Taguaya, el puente Terronales y el puente sobre el río Colorado.
En la memoria histórica de una comunidad está la Laguna de los Desorejados, con un kilómetro de circunferencia y profundidad de tres a cinco metros, de aguas color marrón, verde o gris (todo dependía de la penetración de los rayos solares y los bosques que la cubrían). En 1806 esa zona pasó a llamarse el Cantón de Aragua. Durante la guerra de Independencia la zona era habitada por caribes y los «piedra de rallo».
Por esos años llegó un hombre llamado Zoazola (caudillo realista, uno de los asesinos más temibles de la época), acabando con todo a su paso, matando mujeres y niños, mientras que a los hombres les quitaba las orejas y las plantas de los pies, lanzándolos a la laguna posteriormente. También había una mata de aceite donde colgaron a muchos, y luego los lanzaban a la laguna. Es ahí donde será construido un obelisco en homenaje a los caídos en ese lugar.
El refugio de la contemplación, los árboles coloniales de Guanaguana, fueron sembrados a principios del siglo XVII, se estima que poseen la edad de la iglesia colonial, debido a que eran plantas características en las obras arquitectónicas de los españoles. Formaban una V de siete árboles, en la actualidad quedan cinco. Tienen una altura de 70 a 100 metros.
Valorados por la comunidad, por su antigüedad, su gran altura y la sombra proporcionada por estos, donde el bullicio de la vida se calma y el corazón busca refugio, los árboles gigantescos despliegan sus copas, tejiendo un dosel de sombra profunda y bendita. No es solo oscuridad, sino un manto protector bajo el cual las almas fatigadas encuentran consuelo.
Allí la gente se sienta en el regazo del reposo, no para escapar del mundo, sino para contemplar en silencio reverente, esas majestuosas formaciones vegetales. Son centinelas vivos, testigos mudos del ir y venir de los días, cuya existencia en su monumental quietud, nos invita a meditar sobre la belleza efímera y la grandeza perdurable de la naturaleza. En esa sombra, el tiempo se detiene y solo queda el eco suave de la contemplación.
¡Visitemos, preservemos y salvaguardemos, estos elementos y sitios Declarados Bien de Interés Cultural!
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Danfny Esther Velásquez Sosa (1960, Santa Ana, Nueva Esparta) danfnyescritora@gmail.com: Escritora, locutora, maestra pueblo en la Radiodifusión Sonora, productora nacional independiente, cronista comunal, abogada y científica social (doctora en Ciencias de La Educación y en Patrimonio Cultural). Actualmente es la directora interinstitucional de Radio América: R. A. «La Onda de la Alegría» 90.9 FM, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación (G. O. N° 42.670, del 13-07-2023).
Su trayectoria incluye un TSU en Producción de Medios de Comunicación Social (Alternativa, Popular y Comunitaria), una licenciatura en Pedagogía Alternativa, sub-área Registro del Patrimonio Cultural, y un posdoctorado en Corrientes Filosóficas para la Investigación.
Ciudad Valencia / RN













