“En sueños” es una película animada que parece hecha para niños… pero cuando te sientas a verla, te das cuenta que le está hablando directamente a tus miedos, recuerdos y heridas emocionales. Aunque colorida y fantasiosa, debajo de todo eso hay una historia sobre el miedo a perder la estabilidad, el deseo de que la familia no cambie y esa eterna pregunta de la infancia: “¿Y si yo puedo arreglar lo que los adultos no pueden?”. Que la fachada tierna, colorida y divertida no nos engañe, desde los primeros minutos de esta historia, es un golpe de realidad tras otro.

¿Nada es perfecto?
Stevie y Elliot, dos hermanos, viven en esa etapa incómoda donde descubren que sus padres son humanos y pueden romperse. Los papás discuten, la casa está tensa, y aunque nadie lo dice abiertamente, todo apunta a que algo está por cambiar. Ese miedo impulsa a Stevie, perfeccionista y sensible, a querer arreglar lo que ella siente que está fuera de su control. Un libro mágico les abre el acceso al mundo de los sueños, donde cada escenario es un reflejo emocional exagerado, absurdo y simbólico.
El mundo de los sueños representa miedos y deseos profundos: pesadillas clásicas, personajes extravagantes que simbolizan partes incómodas de nosotros mismos, y la presencia de “Pesadumbra” como la personificación del miedo profundo. Todo fluye como una aventura divertida pero cargada de significado.
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Más profundo
El film usa los sueños como metáfora del inconsciente. Stevie siente culpa silenciosa y la necesidad de sostener a su familia, algo común en los niños ante tensiones familiares. Elliot representa la creatividad y la apertura al cambio. El viaje onírico es un proceso de aprendizaje emocional donde descubren que no todo se puede controlar ni reparar. Sandman simboliza esta verdad.

¿Se puede reparar?
La familia cambia, pero el amor no desaparece. La película muestra que aunque la estructura familiar pueda transformarse, los vínculos esenciales permanecen. Es un mensaje realista y suave sobre crecimiento emocional.
Estilo visual
La película combina humor y color para hablar de temas difíciles, con un estilo que recuerda a obras como “Intensamente” y “Coco”, incluso “Alicia en el país de las maravillas”, pero con identidad propia.

“En sueños” es una película que entretiene, pero también toca fibras emocionales profundas. Habla de miedos reales, pérdidas y cambios, todo envuelto en una aventura cálida y con corazón. Deja una sensación de nostalgia dulce y reflexión sobre el crecimiento personal. Así que, como siempre les digo, si no la han visto, véanla y, si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene perdida de nada”.
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Isabel Londoño, egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.
Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis.
Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.
Ciudad Valencia / RM













