Antes de hablar sobre la historia de la hallaca, creemos que es muy necesario desmontar ciertas ideas falsas o historias que se han transmitido de generación en generación sobre el origen de este plato típico venezolano, y que gracias al reconocido historiador, Miembro Correspondiente de la Academia de Historia de Carabobo, Abogado Luis Heraclio Medina, podemos hoy conocer la verdad de esta polémica historia.
Una de las primeras leyendas conocido por todos, la trae Francisco de Herrera Luque, en su obra “La Historia Fabulada” donde este señala que la hallaca viene a ser el producto de las sobras que le daban los criollos a los esclavos negros y a los sirvientes indígenas, durante la construcción del camino entre La Guaira y Caracas.
Según cuenta Herrera Luque, esto ocurrió en el año de 1580 cuando se construyó ese camino aproximadamente, que tardó varios años en culminarse.

Esta historia, como lo dice el nombre de este libro, una fábula, un cuento incierto, imaginario, se diseminó por toda Venezuela, sin embargo, existen evidencias escritas en documentos que se encuentran en el Archivo de Indias, como en otros archivos, según las cuales la hallaca, con ese nombre, existía desde mucho antes de la construcción del camino La Guaira – Caracas de 1580.
Para sorpresa de muchos, desde los años de 1538 a 1545 tenemos suficientes evidencias escritas de la existencia de la hallaca.
La primera referencia histórica que tenemos sobre la hallaca, se encuentra en el año de 1538, si recordamos que Venezuela o cómo se llamaba Tierra Firme, fue pisada por Colón por primera vez en 1498 durante su tercer viaje a estas tierras occidentales, vemos que muy poquitos años después, ya tenemos esta referencia histórica.
Antecedentes legales de la Hallaca: El Juicio de Residencia
Ocurre, en el transcurso de lo que se llamaba un juicio de residencia, era un acto que se realizaba cuando en la época de la colonia, las autoridades tenían un plazo de ejecución de su mandato de cierto número de años, al terminar ese plazo se abría lo que se llamaba el Juicio de Residencia, consistía en que venía una autoridad jerárquica superior y se habría una posibilidad que cualquier vecino se quejara, y expusiera su malestar, denunciando a la autoridad que había entregado el cargo, sobre las arbitrariedades o los delitos que este había cometido.
En ese momento en 1538, había un funcionario que había sido gobernador de Maracaibo que se llamaba Luis González de Leiva, señala el documento escrito, que allí se describió una serie de atropellos que había cometido contra los españoles y conquistadores. Adicionalmente se le acusó de maltrato a uno de los soldados conquistadores, porque este se robó “dos hallacas de maíz”. Leiva lo amarró de un árbol, y le colgó las dos hallacas del cuello.

El documento legal existe con ese nombre “dos hallacas de maíz” por lo tanto esa, es la partida de nacimiento legal de la hallaca, en ese momento se demuestra que los españoles ya estaban comiendo las hallacas, porque este soldado se la robó como dice el expediente, y que existían hallacas de maíz, evidentemente eran unas hallacas que le había robado a unos indígenas, ya que para ese entonces, ni el término hallaca, ni el mismo producto, existía para la cultura española.
Esta información proviene de un expediente judicial, el cual se encuentra en el Archivo de Indias, y que es reproducido en un libro emitido por nada más y nada menos que La Academia Nacional de la Historia de Venezuela, un material contundente que nos demuestra que ya existía la hallaca en ese momento. Por lo tanto, se desmorona todas aquellas teorías o tesis que la hallaca se había creado durante la construcción del camino que ya se mencionó anteriormente.
La “Yayaca” del Orinoco:
Hay un detalle interesante, que la hallaca se conoce no solamente en la parte central, occidental o oriental del país, hay que hacer hincapié en esto, de acuerdo a los documentos que se tienen de la época, hubo también un sacerdote o misionero llamado Filippo Gigli, que estaba en la parte del Orinoco, mucho más al sur, el refiere que existía un plato de maíz envuelto que llamaban los indígenas “yayaca” fíjense que el nombre es muy parecido a la palabra actual hallaca.
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Volviendo a nuestra actualidad, según nuestra cultura, existe gran variedad de hallacas, con guiso crudo o cocido, o con los distintos elementos que cada familia particularmente le ponen según la región, pero en conclusión, este pasó a ser un elemento unificador de la cultura venezolana, donde para un venezolano no existe navidad sin una hallaca.
Diego Trejo / Ciudad Valencia












