Para las comunidades cristianas el jueves santo nos destaca la misión del ser cristiano y el significado del seguimiento a Jesús de Nazaret. Es el día del amor extremo, de la eucaristía y el servicio, marcado por el gesto de Jesús de lavar los pies. Representa la despedida y el testamento de Jesús, enfocándose en la amistad, la comunidad y la nueva comunidad de amor. Comenta Leonardo Boff: Jesús se inclina ante los pobres, sin importar su fe, en un acto de servicio fundamental. Más que un ritual, representa la vida de Jesús y el compromiso de seguir su ejemplo de acoger y amar.
La celebración del jueves santo es un llamado a vivir el mandamiento nuevo de Jesús, aprendiendo a acoger, cuidar y amar a los seres humanos, sintiéndose parte de la Madre Tierra. La semilla de esperanza para una vida nueva y una transfiguración del sufrimiento en liberación.
La comunión es tarea de todos y nos impulsa para que como hermanos hagamos que llegue a todos, el triunfo sobre la muerte y la injusticia de los poderosos. Con el testamento de Jesús a sus seguidores ya es posible subvertir y cambiar el orden establecido, cambiar el rumbo de la historia, y construir una nueva tierra. En su poema el teólogo Pedro Casaldaliga expresaba: Mis manos, esas manos y tus manos hacemos este gesto, compartido la mesa y el destino, como hermano, danos Señor tu vida y tu amor.
Recordar a San Francisco de Asís
En este tiempo es importante recordar a San Francisco de Asís que con su vida supo abrazar el proyecto de Jesús. Para él, la pobreza no consistía en no tener sino en la capacidad de dar, y volver a dar, hasta despojarse de todo. Tenía conciencia de que entre las personas se interponen los bienes y los intereses. Desprenderse de tales cosas permitía el encuentro directo e inmediato, ojo a ojo, cuerpo a cuerpo para situarse junto al otro como hermano.
A San Francisco de Asís se le atribuye este dicho: «tengo poco y lo poco que tengo, lo necesito poco». Este proyecto de vida, si se viviera hoy, crearíamos un mundo tierno y fraterno, con una sobriedad compartida, con un aura de fraternidad universal entre las personas y con todos los seres de la naturaleza, abrazados como hermanos y hermanas.
Las comunidades ecuménicas estamos llamadas a ser servidores que aman a su pueblo, que no viven en búsqueda de aprobación y consenso a toda costa, recordaba el Papa Francisco: «la fidelidad del amor transforma: los primeros en reconocerlo son los pobres; luego, lentamente también inquieta y atrae a los demás» El servir no debe ser entendido desde una lógica de poder, sino como servicio callado y fecundo.
En este tiempo de Pascua el camino hacia la construcción de otro mundo posible y necesario debe estar cimentado sobre la base de la justicia para poder vivir desde la paz verdadera.
Nota: El programa: «LLEGÓ LA HORA» de FUNDALATIN N° 1258 jueves 02/04/2026 es transmitido por Radio Nacional de Venezuela Canal Informativo. Dial 91.1 FM de 8.00 a 8.55 AM. Registro Productor Nacional Independiente No.11610.
Ciudad Valencia / Maria Eugenia Russián / Fundalatin / I.N













