Pseudoterapias

A diferencia de estas, el término pseudoterapias, según el Ministerios de Sanidad y Ciencia  se atribuye a cualquier sustancia, producto, técnica, actividad o servicio que se presenta como tratamiento efectivo para los problemas de salud mental y física.

En este contexto, vale destacar, que no tienen ninguna base ni evidencia científica que demuestre su eficacia y su seguridad. Algunas no tienen ningún efecto beneficioso, mientras que otras pueden contribuir a la mejora del usuario, sin poder comprobar empíricamente si dicho efecto se debe al propio tratamiento, o a otros aspectos no relacionados.

Las terapias basadas en evidencia, son aquellos tratamientos y técnicas cuyo efecto ha sido probado científicamente mediante estudios controlados y rigurosos, en continua actualización.

 

¿Cómo se pueden identificar las pseudoterapias?

Las pseudoterapias se pueden identificar por una serie de características comunes:

  • Si se basan en creencias filosóficas, prácticas ancestrales o interpretaciones subjetivas, para ganar reconocimiento y disfrazar sus principios como enseñanzas tradicionales.
  • Si recurren a testimonios personales para demostrar su eficacia en vez de presentar pruebas empíricas.
  • Si usan afirmaciones absolutas, exageradas y poco realistas sobre los resultados que pretenden obtener, prometiendo curaciones rápidas y sin esfuerzo.
  • Si se muestran completamente herméticas a cualquier intento de refutación, experimentación o evaluación. Desestiman los cuestionamientos, usando argumentos emocionales o conspiracionistas en vez de datos objetivos.
  • Si son impartidas por personas sin formación válida y regulada, en psicología o medicina, lo que incrementa el riesgo de malas prácticas, desinformación y fraude.
  • Si funcionan como un negocio piramidal, donde se ofrece un curso o formación para que los clientes se conviertan en “terapeutas” y sigan promoviendo la práctica.
  • Si proponen tratamientos innecesariamente largos para generar dependencia al paciente y explotarlo económicamente.
  • Si usan terminología científica para parecer legítimas, pero sin un sustento real.

 

 

 

DE INTERÉS: SINCRONÍA VITAL DESPEJAR EL ENTORNO PARA ALIVIAR EL CUERPO

¿Cuáles son?

En la actualidad, el Ministerio de Sanidad clasifica 73 tratamientos como pseudoterapias y 66 tratamientos como posibles pseudoterapias pendientes de evaluar.

Terapia de reiki.
Terapia de reiki.

En el ámbito de la salud mental, las más comunes son las terapias energéticas (reiki, sanación cuántica, etc.), las terapias regresivas (hipnosis para “recordar” vidas pasadas), la programación neurolingüística (uso de técnicas de comunicación supuestamente terapéuticas sin validación científica), las constelaciones familiares (intervenciones grupales que pueden ser psicológicamente peligrosas), las Flores de Bach y la homeopatía aplicada a la salud mental.

Otras pseudoterapias conocidas y muy usadas son los ángeles de Atlantis, la cirugía energética, el coaching transformacional, los cristales de cuarzo, los cuencos tibetanos, el feng shui, el masaje en la energía de los chakras, la numerología, la terapia bioenergética, entre otras.

Riesgos para la salud mental y física

Las pseudoterapias representan un riesgo real para la salud tanto física como mental. Al promocionar un efecto terapéutico que no está demostrado, supone un engaño para sus usuarios. Por otro lado, el uso de pseudoterapias tiene efectos negativos al sustituir o interferir en tratamientos que sí son efectivos y seguros. Debido a estas razones, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidad presentaron un plan de acción para combatir las pseudoterapias en 2018.

Los efectos asociados a estas pseudoterapias se explican por mecanismos conocidos como el efecto placebo, en el cual el usuario experimenta una mejora subjetiva en sus síntomas debido a la creencia de que un tratamiento funciona, aunque este no tenga efectos reales. Por ejemplo, una persona con ansiedad puede sentir alivio temporal después de una sesión de Reiki, pero esto se debe más a la relajación momentánea y no a un efecto terapéutico real. El riesgo aquí reside en que esa falsa sensación de mejoría puede retrasar la búsqueda de un tratamiento adecuado basado en evidencia, permitiendo que el problema se agrave con el tiempo. También se puede explicar por el efecto de sesgos de confirmación, donde las personas interpretan la realidad bajo sus propios términos y su lógica interna, buscando información que respalde sus creencias previas.

Terapia bioenergética
Terapia bioenergética.

 

En cuanto al abandono de tratamientos eficaces, muchas pseudoterapias promueven la idea de que los tratamientos convencionales, como la psicoterapia científica o la medicación, son innecesarios o dañinos, llevando a muchos pacientes a abandonarlos y como consecuencia, a experimentar un empeoramiento de sus síntomas.

Por otra parte, algunas pseudoterapias pueden incluso empeorar el estado del paciente, cuando por ejemplo, reactivan recuerdos traumáticos de manera inadecuada, culpan al paciente de sus problemas o refuerzan creencias irracionales.

Otras pseudoterapias implican prácticas peligrosas que ponen en riesgo la salud y la propia vida del paciente, como por ejemplo, los ayunos extremos y “dieta alcalina”, las terapias de choque emocional o las limpiezas energéticas.

 

LEE MÁS: SECUELAS DEFINITIVAS QUE PRODUCEN LOS HÁBITOS ALIMENTICIOS POCO SALUDABLES

 

 

¿Por qué a pesar de esto son tan populares en la actualidad?

A pesar de vivir en la era de la información y de  disponer de conocimientos sobre el riesgo de las pseudoterapias, siguen siendo populares a nivel mundial. Esto se debe a una combinación de factores psicológicos, sociales y culturales que facilitan su difusión y aceptación.

Por una parte, muchas personas carecen de conocimientos sobre el método científico, lo que les impide diferenciar entre una terapia con evidencia y una pseudoterapia. Por otra parte, se suma a la falta de educación, una desinformación constante por medio de las redes sociales en las que influencers de la salud mental, promocionan ciertas pseudoterapias usando estrategias de marketing, testimonios emocionales e impactantes, publicidad engañosa, terminología pseudocientífica (“sanación”, “detox emocional” etc). Como consecuencia, se genera confusión y desconfianza hacia la psicología basada en evidencia.

 

Flores de Bach
Flores de Bach.

Por otra parte, las pseudoterapias venden un producto que resulta atractivo, ya que ofrece soluciones rápidas, absolutas y fáciles para tratar problemas complejos. Frente a este ideal, la terapia basada en evidencia, que requiere de un proceso más largo y de esfuerzo por parte del paciente, se percibe más costosa y menos atractiva.

Debido a las características de las pseudoterapias y a todos los riesgos que comporta para la salud mental y física, es de suma importancia generar conciencia y fomentar un pensamiento crítico acerca de esta problemática.

Por una parte, se requiere de los profesionales de la salud científica, como los psicólogos y médicos, que informen y eduquen a sus pacientes, y sobre todo, que incorporen en sus estrategias de trabajo técnicas avaladas empíricamente, que han demostrado ser eficaces y seguras.

A su vez, por parte de las personas usuarias, que buscan algún tipo de tratamiento, se destaca la importancia de realizar búsquedas meticulosas sobre los especialistas a los que acuden y las terapias que ofrecen, para asegurarse de obtener un tratamiento seguro que realmente les pueda beneficiar, y no caer en la trampa de las pseudoterapias y de sus encantos aparentes.

 

 

TE INVITAMOS A LEER Y COMPARTIR:

Conoce cuatro técnicas para cultivar tu salud mental que es importante

 

Fuente: Menfatica Psicología

Ciudad Valencia/MP/MG