Las semillas de chía se pueden convertir en harina para preparar postres como unas ricas galletas saludables, ideal para quienes buscan opciones sin gluten o con un mejor valor nutricional, esto se debe a que tienen la capacidad de hacerse polvo y aprovechar todas sus propiedades en un nuevo alimento.

La chía es uno de los alimentos más populares por su alto contenido de fibra, antioxidantes y ácidos grasos saludables, así que esta harina conserva todos los beneficios de las semillas, pero con una textura más fina y fácil de usar en la cocina para integrarse en recetas dulces o saladas.

 

NOTICIA RELACIONADA: CONOCE LOS BENEFICIOS DE CONSUMIR SEMILLAS DE CHÍA EN AYUNAS

 

Ingredientes 

1 taza de semillas de chía (negras o blancas, según prefieras)

Preparación:

  • Limpia las semillas, para eso, asegúrate de que no tengan residuos (retira posibles piedritas o basurita que pudieran contener) ni humedad antes de procesarlas.
  • Coloca las semillas en un procesador de alimentos o licuadora de alta potencia y procesa durante 1 a 2 minutos hasta que se forme un polvo fino. Si prefieres una textura más gruesa (tipo harina integral), detén el molido un poco antes.
  • Usa un colador fino para separar los restos más gruesos si quieres una harina más ligera y coloca el alimento en un frasco de vidrio con tapa hermética para conservar en un lugar fresco, seco y sin luz directa.
  • Para usarla en postres se sustituye hasta el 25 por ciento de la harina común por harina de chía en galletas o muffins. También puede mezclarse con avena molida, harina de almendra o coco para recetas más nutritivas.
  • De esta forma tienes una harina especial elaborada con semillas de chía que es perfecta para darle un toque mucho más ligero y nutritivo a las recetas de postres caseros, aprovechando las cualidades de estos alimentos que nos ofrece la naturaleza.

 

Prepara una suave y cremosa salsa de limón con chía

 

Fuente: Gastrolab

Ciudad Valencia / LA / RM