Braulio

Junto a otros jóvenes de su tierra y de su tiempo, Braulio Salazar (23/12/1917-26/12/2008) asumió la tarea de aprender y enseñar, de ejercer el liderazgo necesario durante la transición postgomecista, y de echar las bases sólidas de una institución educativa para las artes que, por cierto, en febrero de 2018 cumplió 70 años.

 

Pintó y –como diría Tolstoi- “universalizó su aldea”. Y lo dijo muchas veces: “He tratado, en mi obra, de universalizar a mi ciudad, a Valencia. Primero con su río Cabriales y después con sus personajes y su paisaje que me es tan afecto y tan querido”.

 

 

Braulio

Además, entendió que, dado su potencial para transformarse en urbe, necesitaba ser desarrollada colectiva y armónicamente respetando la naturaleza indispensable; y fue uno de los precursores, constructores de sueños y realidades, generadores permanentes de amigos, grupos y peñas para la creación y ejecución de planes y proyectos que la enriquecieran en todo sentido. En otras palabras, dedicó sus días a estimular y a encauzar las fuerzas sociales locales, y esta lucha se tradujo en múltiples generaciones de hacedores de arte y de curadores de la ciudad y,

por ende, del cosmos.

 

Su hermano de ruta, Pedro Francisco Lizardo, resumió en un párrafo, escrito en agosto de 1956, las etapas fundamentales de la obra de Salazar: “Braulio regresa en busca de sí mismo, y con fuerza insospechable entra en la nueva etapa de su pintura. El realista de ayer, buscador de grandes temas y de atrevidos problemas plásticos, es el mismo de hoy, sólo que más ponderado y lleno de oficio. A los detalles enfermizos de sus primeras telas, realizadas bajo el influjo de Rojas y Michelena, opone un concepto más diáfano y cálido de la vida. Crea sus personajes a fuerza de poesía cotidiana” ( “Salazar, constructor de Sueños” Revista Momento) Ya el Maestro –individuo de firmes convicciones, pero unido indisolublemente a sus orígenes, a su entorno- había decidido entrar en una íntima y poética etapa de figuras en paisajes rurales, nostálgicos, que formaban parte de sus primeros recuerdos, de su terruño, su gente, su río, sus riberas…

 

Braulio

“Lo primero que siente el visitante al entrar en la exposición es la claridad. La dulce luz de los paisajes, pero no es una luz como en la pintura de Reverón, directa, perpendicular, de playa tropical, no; es la suave luz que sólo alienta en los estados centrales y especialmente en el estado Carabobo. Luz sutil, luz campestre donde el río Cabriales corre transparente como un arcoíris serpenteante”: En estas líneas, escritas para el Diario El Carabobeño por José E. Castillo en 1966, destaca nuevamente la relación de sus trazos, formas, colores y texturas con su aldea natal.

 

En definitiva y coincidiendo con Juan Calzadilla, el Maestro fue el “Cronista Visual de Valencia”, y hoy nos honra y satisface presentarles una muestra de esas crónicas, reunidas en la exposición BRAULIO SALAZAR: CAUCE Y EFECTO que, en su homenaje, hemos preparado con obras que integran la colección del Museo de Arte Valencia, MUVA, más dos piezas sugeridas y cedidas en préstamo por su hijo Jesús Leonardo, además del retrato de Manuel Feo La Cruz, que aportó la Secretaría de Cultura del Gobierno Bolivariano de Carabobo y la biblioteca central homónima.

 

Braulio

 

Y nos satisface porque cumplimos con una de las metas que nos propusimos a principios de este ejercicio: Abrir las bóvedas y despertar a cronistas y recuerdos de nuestra ciudad y nuestro estado; rendir homenaje a quienes, sin duda, sacrificaron su comodidad y se dieron a la tarea de enseñar o apoyar a otros, de pensar en voz alta y luchar por su gente, con su visión y sus métodos, pero incansablemente.

 

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Esta tarea es, y debe ser, infinita, y le corresponde a autoridades presentes y futuras, pero esencialmente a los enamorados del país, de Carabobo, sus municipios, parroquias, caseríos, calles, quebradas, historias, nombres, artistas, cultores…

El 23 de diciembre de 2017, Braulio alcanzó su primer centenario; sin embargo, nosotros queremos celebrar su eternidad: ¡Que sea permanente el homenaje a los precursores, a los hacedores, a quienes no descansaron, a los que hoy no descansan, en la construcción y defensa de nuestra aldea universal!

 

Luis Salvador Feo La Cruz

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