La vitamina C

La vitamina C es conocida desde hace tiempo por su papel en el fortalecimiento del sistema inmunitario, la reparación de tejidos y su acción antioxidante. Recientemente, los científicos han continuado investigando los efectos de este nutriente en la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer , en particular los gastrointestinales.

Un nuevo estudio de la Universidad de Waterloo (Canadá) ha aclarado aún más el mecanismo por el cual la vitamina C puede participar en la protección del organismo contra las reacciones químicas dañinas que ocurren en el estómago y los intestinos.

 

  1. La vitamina C puede reducir la formación de compuestos relacionados con el cáncer

La investigación se centra en los nitratos y nitritos, compuestos que se encuentran comúnmente en carnes procesadas como salchichas, tocino y embutidos; también pueden aparecer en el agua o los alimentos debido a la contaminación ambiental. En el ambiente ácido del estómago, estos compuestos pueden participar en reacciones de nitrosación para producir nitrosaminas, un grupo de sustancias que se cree que están relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de estómago y algunos cánceres gastrointestinales.

Para comprender mejor este mecanismo, un equipo de investigación de la Universidad de Waterloo desarrolló un modelo matemático que simula todo el proceso de absorción, metabolismo y excreción de nitratos y nitritos en el sistema digestivo, incluyendo las glándulas salivales, el estómago, el intestino delgado y el plasma sanguíneo.

Los resultados de la simulación mostraron que, cuando la vitamina C está presente junto con los nitratos en el estómago, la reacción de nitrosación se inhibe significativamente. Esto ayuda a reducir la formación de compuestos que pueden dañar las células.

 

 

Los científicos sugieren que esta podría ser una de las razones por las que las dietas ricas en frutas y verduras suelen asociarse con un menor riesgo de ciertos cánceres gastrointestinales. Cabe destacar que no todas las fuentes de nitratos conllevan el mismo riesgo.

Las verduras de hoja verde, como las espinacas, pueden contener niveles relativamente altos de nitratos, pero también son ricas en vitamina C y antioxidantes naturales. La presencia de vitamina C ayuda a limitar la reacción de nitrosación en el estómago.

 

  1. La vitamina C proveniente de alimentos naturales es más beneficiosa que los suplementos

Según el modelo de investigación, la absorción simultánea de nitratos y vitamina C a través de alimentos naturales ofrece una mejor protección que la suplementación con vitamina C sola después de las comidas.

El equipo de investigación también evaluó la eficacia de tomar comprimidos de vitamina C después de consumir alimentos procesados. Los resultados mostraron que la suplementación con vitamina C podría reducir ligeramente la formación de nitrosaminas, pero el efecto fue relativamente limitado.

 

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Este efecto es significativamente menor que el que se obtiene al consumir vitamina C natural proveniente de frutas y verduras en la misma comida. Esto sugiere que tomar vita mina C después de comer carne procesada no compensa por completo los riesgos de una dieta poco saludable.

Los expertos consideran fundamental mantener una dieta equilibrada, aumentar el consumo de verduras de hoja verde y frutas frescas, y limitar los alimentos procesados. El equipo de investigación también sugiere que esta podría ser la razón por la que muchos estudios previos sobre nitratos y cáncer han arrojado resultados inconsistentes. Según los autores, es posible que muchos estudios no hayan controlado adecuadamente la cantidad de vitamina C en la dieta, un factor que puede influir significativamente en el riesgo de formación de nitrosaminas en el organismo.

 

  1. El uso de altas dosis de vitamina C en el tratamiento del cáncer aún requiere más evidencia

Además de su papel en la prevención de riesgos, también se están estudiando altas dosis de vitamina C para el tratamiento del cáncer. Algunos estudios de laboratorio sugieren que dosis muy elevadas de vitamina C podrían aumentar el estrés oxidativo en las células cancerosas, afectando así el crecimiento tumoral o potenciando la eficacia de ciertos tratamientos.

Sin embargo, la mayoría de los estudios disponibles aún se encuentran en la fase preclínica o a pequeña escala. Hasta la fecha, no existe suficiente evidencia para confirmar que la vitamina C sea un tratamiento eficaz contra el cáncer. Actualmente, las organizaciones médicas no recomiendan el uso de vitamina C como sustituto de los tratamientos oncológicos convencionales, como la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la inmunoterapia o la terapia dirigida.

 

  1. Reducir el riesgo de cáncer aún requiere cambios generales en el estilo de vida

Los expertos recalcan que la vitamina C no es un «escudo» absoluto contra el cáncer. El cáncer es una enfermedad compleja influenciada por muchos factores como la genética, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, la falta de ejercicio, el entorno y la alimentación.

Entre las medidas recomendadas para reducir el riesgo de cáncer se incluyen no fumar, limitar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad, aumentar la ingesta de verduras de hoja verde y frutas frescas, y limitar las carnes procesadas y los alimentos ultraprocesados.

Además, las revisiones oncológicas periódicas, basadas en la edad y los factores de riesgo, también son muy importantes para detectar la enfermedad en una fase temprana.

La vitamina C abunda en alimentos naturales como naranjas, mandarinas, pomelos, guayabas, kiwis, fresas, pimientos, tomates y verduras de hoja verde. Los expertos en nutrición consideran que la vitamina C proveniente de alimentos naturales es generalmente más segura y ofrece beneficios más completos que el consumo excesivo de suplementos alimenticios.

Los nuevos hallazgos de la investigación contribuyen a una mejor comprensión del vínculo entre una dieta rica en frutas y verduras y la salud a largo plazo. Si bien la vitamina C aún no puede considerarse un preventivo directo del cáncer, mantener una dieta rica en vitamina C natural sigue siendo una parte importante de un estilo de vida saludable para ayudar a reducir el riesgo de enfermedades.

 

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Fuente: Medscape

Ciudad Valencia/JB/DG

Foto: MS