Un 13 de febrero, hace diez años, volví a la vida, precisamente en el aniversario de la muerte de mi madre; estuve pegado a un respirador nueve días, como 66 años antes lo estuve a Mercedes durante 9 meses; cumplo nuevos años de nacido, pero ya no soy un escolar más del José Vicente Unda, en Barinitas, al pie del monte andino, sino un hombre viejo agradecido a la escuela y bajo el mismo sol de cada uno de sus días. Nadie nos quita lo bailado, solo quiero recordarlo.
Jorge Ordaz
Eran solo tres sílabas
el nombre de su verso: Jorge Ordaz,
una vida entera
fue la suya
intensa y aguerrida.
La tierra te será leve
ya vuelas a tus sueños.
13/2/26
(Orlando Amanaú)
DEL MISMO AUTOR: APUNTES DE AMANAÚ
Cuarteles
A mis cuarteles de invierno me retiro con mis libros
y pongo al sol por testigo,
que es todito lo que tengo.
Martel
Conocí a Martel, un paciente psiquiátrico crónico, esperando a Miriam, mi esposa, que daba clases para un inmenso grupo estudiantil de la Universidad de Carabobo (UC) en el auditorio de lo que fue el gran complejo Psiquiátrico de Bárbula. Reynaldo Pérez, el poeta, me había hablado de él. También el doctor Téllez en alguna oportunidad había comentado lo interesante que era esa persona. Creí que exageraban y pasaron muchos años hasta el día de mi propio encuentro con Martel.
Yo estaba afuera del auditorio cuando un hombre con un mono azul y en alpargatas se acercó. Me puso conversación y me percaté de su agudeza e inteligencia. Le pregunté su nombre, y al decírmelo recordé quien era, un pintor talentoso sin escuela, un paciente muy especial que tenía conciencia plena de su problema. Le pregunté que cómo podía soportar esa situación del psiquiátrico con ese nivel de conciencia. Me dijo que a la locura no había que hacerle fuerza.
Sí, era un tipo bastante inteligente, sagaz, culto, pero entiendo que nunca pudo superar realmente su situación. Vivió encerrado no en los muros de la institución, sino en los de la enfermedad. Digo estas cosas porque aún ahora hay quienes piensan en el paciente psiquiátrico como alguien que no puede ser inteligente y genial tal como otro paciente diabético, cardíaco o renal.
Valentín
Los poetas viven enamorados casi siempre; no necesitan ser románticos ni mucho menos, pero el asombro y el hallazgo vive en ellos de manera permanente. No me convencen para nada los poetas que nunca se enamoran, eso se siente en sus escritos, que aún dolidos y escarmentados por tanta infamia agradecen la suerte que les dotó de tanta vida.
Por mi parte, dejo constancia de mi inmensa deuda amorosa. Medio siglo con Miriam, amor de mi vida, es algo grande y portentoso; de no haber permanecido enamorado cada momento de mi vida no hubiera logrado absolutamente nada. El amor, como dijo Teresa, “todo lo puede”.
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Luis Alberto Angulo [Rivas], nació en Barinitas, estado Barinas en 1950. Desde 1972 reside en Valencia (Carabobo). Poeta y articulista.
Bibliografía directa: Antología de la casa sola, Una niebla que no borra, Antípodas, Fusión poética, La sombra de una mano, Antología del decir, Coplas de la edad ligera.
Premios: “IV Concurso Internacional de la revista Poesía (UC)”, así como de los certámenes nacionales de poesía “Francisco Lazo Martí” y “Rómulo Gallegos”.
Antólogo de: San Juan de la Cruz, Miguel Hernández, Enriqueta Arvelo Larriva, Ana Enriqueta Terán, Gelindo Casasola, Ernesto Cardenal; “Rostro y poesía, poetas de la Universidad de Carabobo”, “El corazón de Venezuela, patria y poesía”.
Coautor con Luis Alberto Angulo Urdaneta de “Viento barinés”; con Luis Ernesto Gómez de “Poetas venezolanos en solidaridad con Palestina, Irak y Líbano”; con Nereida Asuaje de “Lubio Cardozo, Del lugar de la palabra”.
Textos suyos aparecen incluidos en las antologías: “Jóvenes Poetas de Aragua, Carabobo y Miranda” (Fundarte 1978), de José Napoleón Oropeza; “Poetas de Venezuela (Revista Poesía UC), de Reynaldo Pérez Só, y “Barinas, cien años de poesía” (1995), de Leonardo Gustavo Ruiz.
Ha sido invitado en varias ocasiones al Festival mundial de Poesía de Venezuela y a la Feria Internacional del libro de Venezuela (Filven).
Ciudad Valencia/RN












