En los incontables estilos de música o ritmos universales existen obras que han pasado a la historia por su calidad, impacto social, influencia de una época u otros factores los cuales las han hecho trascender en el tiempo, en la memoria de quienes la aprecian y, por tanto, en sus gustos.

Bien sea en el Rock, el Pop, la Balada, el Bolero, el Jazz, la Opera, en lo que llaman música Clásica o, como ya dije, en cualquier otro género, se dan estas obras de arte.

Particularmente en la música popular bailable, tomando como referencia la Salsa, el Bolero y la Guaracha, entre otros estilos, quiero destacar tres elementos que, a mi parecer, considero esenciales para poder conformar un clásico, y sobran  los ejemplos a lo largo de la historia de estos géneros musicales que más adelante mencionaré.

Dichos elementos son: la letra o composición, el arreglo o música y, por último, la voz o intérprete, sea dama o caballero; la presencia de estos factores, fusionados con gran nivel en cuanto a su calidad, trae por añadidura la creación de una verdadera obra de arte o joya musical.

 

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Si les menciono temas como la Bossa Nova “La chica de Ipanema”; el Pasaje “Caballo Viejo”, del maestro Simón Díaz; “New York New York” en la voz del Crooner Frank Sinatra; “What a wonderful world” del trompetista y vocalista de Jazz Louis Armstrong; “Flor sin retoño”, Bolero Ranchero en la voz del ídolo de México Pedro Infante; “Cómo fue”, Bolero inmortal en la voz del “Bárbaro del Ritmo” Benny Moré, entre otros miles, nadie podrá dejar de reconocer en ellos la calidad y sus valores excepcionales y eternos.

 

Composiciones y arreglos

Lo primero que destacamos, por lo general, cuando un tema musical nos gusta o impacta al escucharlo por primera vez, es la voz o voces de los intérpretes, son estos pues “los muchachos de la película” al llevarse la mayor parte del crédito, así que no pensamos en los creadores de las letras de las canciones, hay algo misterioso que nos hace pensar automáticamente que las letras les pertenecen a quienes las cantan, cosa que sabemos que no suele ser así y, por ende, les arrebatamos el crédito y elogios a sus autores.

Otro tanto ocurre con los responsables del sonido, de la melodía, los orquestadores, son éstos quienes nos ponen a bailar, los bailadores se deben, en primera instancia, al sabor y dinamismo que les imprimen los arreglistas a sus canciones.

 

 

Sobran casos donde las voces de los intérpretes no son muy buenas, pero las producciones se salvan por la inmensa calidad de su música y su letra. Haciendo un breve ejercicio mental, si piensan por un momento en los temas que cité antes podrán apreciar y confirmar todo lo que les he afirmado en cuanto al buen nivel de las letras al igual que de la música, siendo estos dos de los elementos considerados como básicos para formar un clásico.

 

Vocalistas o intérpretes acaparan el crédito

Ya les expresé dos de los factores claves para que un tema sea considerado un clásico. En la música instrumental, lógicamente está la ausencia del vocalista,, y en ese estilo también existen miles de obras clásicas desde hace siglos, por eso hice énfasis en el aspecto popular, donde sí interviene el tercer elemento, los cantantes.

Difícilmente una canción será un clásico si es interpretada por un cantante mediocre, si el arreglo es flojo o si la letra es absurda, si usted escucha “Paula C” de Rubén Blades; “Salomé” en la voz de Cheo Feliciano; “Rapsodia bohemia” de Queen; “África” del Toto; “Escríbeme” en voz de Alfredo Sadel; “El día que me quieras” en la voz de su autor Carlos Gardel; “Let the music play”, interpretado por Barry White, «Madre rumba» en las voces de Celia Cruz y Celio González, cantando con la Sonora Matancera, «La Madre de Todas las Orquestas», entre muchísimos otros clásicos, podrán notar esa fusión perfecta de los tres elementos esenciales.

 

Celia Cruz con la Sonora

 

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Es por la carencia de algunos de estos factores que a muchos artistas, no obstante ser muy buenos, les ha costado y les sigue costando consolidarse en la aceptación de la mayoría, por lo cual se apela tanto a las versiones, así que siguen siendo los brillantes clásicos de los años ’40,’50,’60 y ‘70 y hasta de mucho antes las fuentes de inspiración y apoyo para los artistas de hoy, pues la tecnología no garantiza la creación ni el ingenio que tuvieron los aún admirados genios de las décadas pasadas en diversas naciones del mundo.

 

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Letras y Notas sobre la Música del Caribe-Ramón Toro Martínez-6ta. Feria de Libros Leídos

Ramón Emilio Toro Martínez (Caracas-Venezuela, 1966) es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC) en 1993. Es también Productor Nacional Independiente y locutor con experiencia en el desarrollo de programas radiales sobre música afrocaribeña en la ciudad de Valencia, estado Carabobo: Ciento por ciento Natural, por Lago 91.5 FM; Letras y Notas, por Salsera 96.3 FM, y Óyelo que te conviene, por RNV Región Central 90.5 FM. Es autor del libro «Letras y Notas sobre la Música del Caribe» (2020), presentado en la FILVEN Caracas 2020 (Casona Cultural Aquiles Nazoa) como el único proyecto editorial independiente de ese año. 

 

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