Amigas y amigos, constructores de sueños, forjadores de esperanzas: El apóstol cubano José Martí es sin duda alguna uno de los más destacados bolivarianos de todos los tiempos. Su vida y su obra están impregnadas del pensamiento y la acción del Padre de la Patria, influencia que encuentra sustento en la larga historia que ha unido a ambos pueblos, al menos, desde los últimos dos siglos.

De allí que resulte sin fundamento histórico la tesis que sostiene que la relación entre ambos pueblos es solo el resultado del empeño y la voluntad política e ideológica mostradas por los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez. Por el contrario, en la revisión del proceso histórico es posible advertir una larga relación que daría cuanta y permitiría comprender la influencia bolivariana, en la que pueden destacarse tres elementos: la lucha por la libertad, la visión integracionista y la concepción antiimperialista.

 

Lo que muchos desconocen

La relación entre Venezuela y Cuba está signada por los aportes que realizaron cubanos al proceso independentista venezolanos, así como por la contribución que para la independencia de la mayor de las Antillas realizaron numerosos compatriotas. Así, por ejemplo, muchísimos venezolanos desconocen que entre los firmantes del Acta de la Independencia figura un cubano: Francisco Javier Yanes, quien arribó a tierras venezolanas en 1802, vinculándose activamente al proceso independentista a través de la Sociedad Patriótica luego de los sucesos del 19 de abril 1810, participación que le valió la postulación y elección como diputado al Congreso.

Durante la guerra participó en diversos enfrentamientos uno de los más importantes para El Yagual (12/10/1816). Fue designado por el Congreso de Angostura integrante de la Suprema Corte de Justicia de Venezuela y presidente de la Corte de Almirantazgo. A partir de 1826, junto con Cristóbal Mendoza, comenzó la compilación de Documentos Relativos a la Vida Pública del Libertador de Colombia y del Perú, Simón Bolívar; de los que se publicaron en una primera etapa 15 volúmenes hasta 1829, año en el que muere Mendoza. Esta documentación fue ampliada por Yanes posteriormente.

Otro cubano de gran figuración en el proceso independentista venezolano fue el coronel José Rafael de las Heras, protagonista estelar de la ocupación y liberación a la provincia de Maracaibo ocurrida el 28 de enero de 1821, acción que condujo a la ruptura del armisticio que Bolívar y Morillo habían acordado y firmado en noviembre de 1820.

De las Heras había llegado a Venezuela en 1818 huyendo de la reacción antiliberal desatada en España por el rey Fernando VII tras su regreso al trono en 1814. Enrolado al ejército libertador en el batallón Tiradores de la Guardia, tuvo una destacada participación en la batalla de Carabobo que le valió el ascenso al grado de coronel. Murió el 24 de abril de 1822 durante la campaña por la reconquista de la provincia de Maracaibo que había sucumbido al control español como consecuencia de la contundente acción militar del general Francisco Tomás Morales.

Por la parte venezolana son numerosos los connacionales que ofrecieron su concurso en diversos momentos por la libertad del pueblo cubano, entre ellos destaca José María Aurrecoechea, natural de Puerto Cabello, quien murió a la edad 28 años en Cuba luchando por el proceso independentista. Antes había combatido en la Guerra Federal. Defensor del gobierno del Dr. Pedro Gual, tras su defenestración fue encarcelado y posteriormente exiliado. La isla de Cuba fue su nuevo destino.

Allí se incorporó al movimiento insurreccional conocido Grito de Yara, iniciado el 10 de octubre de 1868 y liderado por el prócer cubano Carlos Manuel de Céspedes, que dio inicio a la Guerra de los Diez Años, primera etapa en el proceso de liberación de Cuba.

Otros personajes que participaron en los esfuerzos por liberar a Cuba fueron los hermanos Cristóbal y Tomás Mendoza Durán, y Manuel Garrido Páez, este último sobrino del héroe de Las Queseras del Medio. A este respecto, no debemos olvidar que el propio general Páez se ofreció para encabezar el ejército que estaba destinado a la liberación de la mayor de las Antillas, en los planes que tenía el Libertador.

La contribución de venezolanos a la independencia de Cuba fue tan significativa que el general antillano Manuel Quesada llegó a afirmar en una oportunidad: “El pueblo venezolano es cubano por el amor que nos profesa”.

 

El amor a la patria

El ideal libertario, integracionista y antiimperialista de José Martí está influenciado por los escritos y la acción política de Bolívar. No resulta difícil establecer conexión entre la obra poética, ensayística y periodística del apóstol cubano y textos como la Carta de Jamaica, el Discurso ante el Congreso de Angostura y la convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá, además de los manifiestos planes de Bolívar para invadir y liberar a Cuba y Puerto Rico, planes que formaban parte de una visión geopolítica continental que procuraba garantizar la independencia alcanzada.

Esa influencia había comenzado a muy temprana edad y muy seguramente estuvo marcada por la acción pedagógica e ideológica que sobre Martí ejerció el maestro Rafael María Mendive. Esas convicciones iniciales se afianzarían luego de la prisión juvenil a la que fue sometido, pena conmutada por destierro; así como en el peregrinaje que, con el propósito de buscar respuestas a sus grandes inquietudes, realizó por países como México, Guatemala, Estados Unidos y Venezuela.

A nuestra patria arribó en enero de 1881, donde constató parte del proceso que condujo al establecimiento de un culto laico a Bolívar y los héroes de la patria. Esa visita a Venezuela y el conocimiento cercano de su historia y proceso político determinó tanto la vida de Martí que, en una nota autobiográfica escrita tiempo después señalaría: “Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino cómo se iba a donde estaba la estatua de Bolívar”.

Martí solo permanece en Venezuela seis meses, tiempo durante el cual realiza una fecunda labor intelectual, escribe en periódicos y revistas, se relaciona con el pueblo humilde y con los sectores intelectuales. Y estudia más profundamente la historia de Venezuela, encontrándose más íntimamente con el Padre de la Patria.

 

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Al igual que el Libertador, la vida de Martí estará consagrada a la lucha por la independencia de su patria. No solo fue fundador del Partido Revolucionario Cubano, también fue el gran organizador de su Guerra de Independencia. Al igual que en Bolívar, para Martí la patria fue el centro y razón de su acción política, por eso llegó a escribir: “El amor, madre, a la patria…es el odio a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca”.

Y sin duda alguna, para Martí, la mayor amenaza a la Patria Americana, como había concebido Bolívar a la integración de nuestros pueblos, provenía de los Estados Unidos de Norteamérica. De allí su posición antiimperialista.

 

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"La Campaña de Oriente de 1813", por Ángel Omar García

Ángel Omar García González (1969): Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, y Magister en Historia de Venezuela, ambos por la Universidad de Carabobo, institución donde se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Educación. En 2021 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Alternativo por la Columna Historia Insurgente del Semanario Kikirikí. Ganador del Concurso de Ensayo Histórico Bicentenario Batalla de Carabobo, convocado por el Centro de Estudios Simón Bolívar en 2021, con la obra “Cuatro etapas de una batalla”. Es coautor de los libros “Carabobo en Tiempos de la Junta Revolucionaria 1945-1948” y “La Venezuela Perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos”.

 

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