El amor ha sido descrito de todas las formas y maneras posibles por toda persona que lo haya experimentado al menos una vez en su vida; así que este sentimiento no es ajeno a nadie. Esta película está basada en una novela de romance juvenil de David Levithan, que lleva el mismo nombre: Every Day, y ha sido adaptada a nuestras pantallas por el director Michael Sucsy.

Esta historia es especial porque (desde mi punto de vista), de alguna manera, es transgresora de una forma sutil, pero directa; plantea de manera única que somos capaces de amar a alguien simplemente por lo que es, sin fijarnos en el aspecto. Sí, directamente nos demuestra amor sin distinción de géneros ni sexualidades. Al tratarse de una trama “juvenil”, es perfecta porque se supone que es una etapa de mucha confusión (para algunos) al descubrir su identidad.

 

Every Day-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

Un día diferente

El día comienza como cualquier otro para Rihannon, solo que, al llegar a la escuela, se consigue con un Justin (su novio) algo distraído. Se fugan de la escuela y para ella ha sido el mejor día que han pasado juntos; no es habitual que hicieran todo lo que hicieron y Justin se lo deja en claro: no será igual siempre. Ya desde el principio se nota que algo no está bien con Justin, actúa extraño, y luego, al día siguiente, sigue comportándose como el mismo idiota que conoce Rihannon.

 

Un gesto un poco (muy) confuso

Rihannon no sabe qué le ocurre a Justin y este le reclama por haberse perdido todo un día del que no se puede acordar de nada. Ella trata de no hacerle caso, ya que extrañamente tiene que ayudar a Megan, una chica nueva; pero Rihannon ve una actitud algo rara, pero familiar en ella que la desconcierta un poco (le acaricia el cabello igual que lo hizo Justin el día anterior) y opta por desaparecer.

Pasan algunos días y van a una fiesta. Justin solo quiere pasarla bien, mientras Rihannon trata de no aburrirse. Conoce al “primo gay” de uno de los amigos de Justin y empiezan a pasarla bien, bailan, ríen y… de nuevo ese gesto que vuelve a impresionar a Rihannon.

 

Every Day-El rincón cinéfilo-Isabel Londoño

 

Una verdad muy confusa

Todo se vuelve más confuso para Rihannon, no sabe qué ocurre y cree que es una broma de mal gusto de Justin. Con esas personas tuvo conversiones profundas y personales, sentía una confianza extraña que le hacían dudar un poco de todo, y eso le daba más peso a las ganas que tenía por descubrir la verdad.

 

Simplemente “A”

Quien está detrás de todos estos eventos extraños que le ocurren a Rihannon, se trata de una especie de espíritu viajero que se llama a sí mismo “A”. “A” todas las mañanas de su vida despierta en el cuerpo de alguien distinto, siempre de su misma edad, siempre cerca del último lugar donde estuvo, puede acceder a las memorias y experiencias de estas personas y así tratar de hacer su vida sin intervenir en la de su receptor. No sabe cómo ocurre o por qué, qué es en realidad él o ella; solo sabe que desde que conoció a Rihannon, el día que habitó el cuerpo de Justin, no puede dejar de pensar en ella ni de seguirla a donde esté. Ya desde que “A” hace entender a Rihannon todo, toman la decisión de continuar juntos.

 

 

Quizás de una forma romántica y un tanto fresca nos plantean temas de sexualidad e identidad de género que tan de moda está en estos días, por supuesto nos muestran los pros y contras que todo esto conlleva. La responsabilidad emocional que se requiere para amar y comprender a alguien así, la fuerza para enfrentar los prejuicios y señalamientos de una sociedad que no está de acuerdo con lo más natural como lo es el amor, por el simple hecho de no ser parejas “normales”. Sé que con este tema me meto en la boca del lobo, tanto por la parte conservacionista como por los que apoyan al lobby ideológico de la comunidad LGTB+, hay muchos detractores (de ambas posturas) y pocos los que no caemos en trivialidades absurdas.

 

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Y ya apartando un poco la obvia trama de la historia, más allá de todo eso, está cargada de mensajes y revelaciones que tal vez muchos necesiten. Algo tan simple como saber escuchar a alguien, se vuelve indispensable entre “A” y Rihannon, el comprender, el apoyar al otro y los demás… Aunque Rihannon lo entendiera tarde, “A” estaba lleno(a) de tanta paciencia y amor como para hacerla entender que el amor va más allá de lo que ella cree.

 

 

El poder habitar miles de cuerpos a lo largo de su vida, le ha dado a “A” una capacidad de compromiso y conciencia enorme, así que será una de las pocas veces que podrán ver un(a) adolescente así. Así que sí, esta película dará mucho qué pensar y hablar si no han visto algo similar, así que como siempre les digo: “Si no la han visto, véanla, y si ya la vieron, vuélvanla a ver, no tiene pérdida de nada”.

 

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Isabel Londoño-El Rincón Cinéfilo

Isabel Londoño, egresó de la Universidad de Carabobo (UC) en el área psicosocial, tiene también estudios universitarios en turismo y sistemas.

Es una apasionada de la música y del Séptimo Arte desde que tiene memoria, siendo el cine y sus distintos géneros la pasión a la que ha dedicado más horas y análisis. Sus reseñas sobre clásicos o estrenos del cine aparecen ahora, cada viernes, en Ciudad Valencia desde “El Rincón Cinéfilo”.

 

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