Maturín

Desde la mirada de la educación en patrimonio cultural que transmite, documenta, promociona y enriquece, hablaré del municipio Maturín, capital del estado Monagas y sus elementos asociados, declarados Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-07-2005. Toda vez, como Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14-05-2025).

Maturín capital del estado Monagas, también conocida como la ciudad Sultana del Guarapiche, esta ciudad nos permite conocer, explorar y enriquecernos de sus paisajes naturales, de aquellos sitios que formaron parte de un pasado ancestral dejando evidencia de que allí estuvieron, así como las obras arquitectónicas que representan lo histórico de dos etapas, lo colonial y lo republicano. Maturín es la séptima ciudad más poblada del país, está situada junto al Río Guarapiche. Es un patrimonio histórico de Venezuela, ha pasado por turbulencias y controversias, lo que ha sabido enfrentar a lo largo de su historia. Las primeras familias que fundaron Maturín se asentaron en el sur de la ciudad, estableciendo hatos y haciendas, contribuyeron a consolidar y fundamentar a los misioneros que vinieron de Cumaná, denominados misión de San Simón y Judas Tadeo de Maturín, establecida el 7 de diciembre de 1760, por fray Lucas de Zaragoza. Este insigne hombre ayudó a establecer el poblado con los indígenas caribes y chaimas, pero principalmente con los guaraúnos. El 7 de diciembre, comenzó la primera expedición, y en el año 1783, el oidor del rey Carlos III, Luis de Chávez y Mendoza, indicó que se debía delimitar el territorio de los misioneros y de los españoles que trabajaban fuera del área. Se les asignaron los terrenos a los pobladores, y fomentaron el trabajo de la tierra para la agricultura y la ganadería.

Entre los personajes importantes de la historia de Maturín, se destaca San Mathurín, quien fue un hombre de origen francés, ícono religioso y el primer evangelizador de los indígenas que habitaron en los márgenes del río Guarapiche. Nació en Francia en el año 1604, y fue el rector del Colegio Jesuita de la isla de Martinica. Su primer viaje lo realizó en el año 1651, fue recibido por el pueblo de los caribes, con manifestaciones de afecto, y es recordado en la actualidad por su loable labor social. Convivió varios meses con esta comunidad para aprender su idioma y su forma de vida. San Mathurín era miembro de la orden tunitarico, instituida en el año 1198, por San Juan Mata y San Félix de Valois, cuyo propósito era rescatar a los esclavos que trabajaban para otros hombres en condiciones inhumanas. Razón por la cual, desde esa época, este personaje pasó a ser uno de los santos más venerados por la localidad. En otro orden, dentro de los acontecimientos de la memoria oral e histórica de los pobladores, se cuenta que durante la guerra emancipadora, Simón Bolívar llamó a Maturín el Sepulcro de Tiranos, dado los acontecimientos ocurridos para el período.

El Indio Maturín

El monumento al Indio Maturín, representa al mítico Cacique de Los Chaima, personaje que participó en las gestas patrióticas independentistas entre 1813 y 1824, combatiendo con mucho ardor y mística, razón por la cual forma parte de la historia de Maturín. El Indio Maturín, hijo del cacique Macau, bautizado por los misioneros franceses como Maturín, murió en 1718, combatiendo contra los españoles en la riberas del río Guarapiche. Básicamente es una figura antropomorfa, masculina con rasgos indígenas, ataviada con un guayuco, con los brazos cruzados sobre su pecho, mientras su cara, mira hacia la derecha.

Hay que destacar la libertad, o libre albedrío que tuvo su realizador en cuanto a las proporciones de sus miembros, los cuales no mantienen un justo equilibrio los unos con los otros, especialmente los brazos y los pies. Asimismo, su base está situada sobre una especie de plataforma decorada con cerámica roja, a modo de conjunto escultórico, en la cual están colocadas trece varas metálicas puntiagudas, rojas y blancas, que parecieran emerger del piso, colocadas de tal manera que describen un ritmo, tanto en color como en proporción. La realización de esta pieza estuvo a cargo del escultor Efraín Villarroel Moya, conocido bajo el seudónimo de Chaim, quien fue el fundador de la Escuela Técnica de Artes Plásticas.

 

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La artesanía monaguense, se destaca principalmente por los chinchorros de curagua y de moriche. Otro de los objetos destacados en la artesanía de la región son las cestas elaboradas con fibra de tirite de diversos tamaños: largas con formas cónicas, como especie de grandes floreros, cestas colgantes, moisés, cestas largas y cortas, algunas con tapas; también elaboran tapetes, petacas tejidas de dos colores y cestas planas para colocar alimentos secos. Algunos de los materiales empleados para realizar este tipo de objetos, son la madera, como el puy, araguaney, palo sano, cañafístula, laurel amarillo, sangrito o balsa y mahomo. La tapara es otro material muy utilizado para realizar cucharas, zarandas, totumas, maracas y otros objetos. Los artesanos monaguenses, han acordado unir esfuerzos para desarrollar una actividad turística y establecer la comercialización de productos artesanales como collares y accesorios elaborados a mano para el alcance internacional. Han desarrollado exposiciones, difunden información, efectúan negociaciones e intercambios para la capacitación e innovación de técnicas que les permita distribuir sus productos en hoteles y aeropuertos.

Maturín

El producto principal en la economía venezolana es el petróleo, elemento que desarrolla una actividad comercial importante y vital. En el siglo XX se establecen en las ciudades del oriente y occidente del país los campos petroleros, implantando grandes y poderosas construcciones que dieron apertura a una nueva concepción del espacio urbano. Estos campos petroleros trajeron consigo una serie de artefactos necesarios para la producción y extracción del crudo, entre ellos las gabarras: barcos chatos de pequeña porción, destinados para cargar en puertos, elemento de trabajo actualmente en desuso; los balancines: máquinas para la extracción del petróleo y las cabrias: máquinas empleadas para levantar peso. Ante la transformación económica que acarreó la implantación de toda esta estructura, el petróleo se convirtió en el principal foco de inversiones internacionales. Los cambios de infraestructura se vieron reflejados no solo en los campos petroleros, sino también por la construcción de conjuntos residenciales, para alojar en su mayoría a la población que trabajaría para la explotación petrolera.

En el año 1914, se realizó la primera exploración, descubriendo importantes yacimientos en el estado Zulia, en la cuenca del Lago de Maracaibo. Posteriormente en el año 1928, en la zona del oriente del país, se ubicó el pozo Moneb -1 del campo de Quiriquire, en Maturín. En este mismo año el país era el primer exportador de crudo. Los principales campos petroleros de Maturín, están ubicados en la cuenca de la zona Avipa en la parroquia Jusepín, en la parroquia Boquerón, Orocual y El Furrial. El petróleo sirvió para redescubrir una nueva forma de vida, causando cambios sociales, económicos y culturales. Es un rico rubro que motivó y motiva el sistema económico de Venezuela y de otras naciones. En la ciudad de Maturín predominan las actividades petroleras y agropecuarias.

El puerto Caño Buja, para el año 1790, y a finales del siglo XVIII, tenía acceso desde el mar Caribe por el Golfo de Paria y la Barra de Maturín, también estaba Caripito por el Caño de San Juan. Era una vía accesible que los españoles descubrieron cuando los insurgentes americanos comenzaron a utilizarla para proveerse de armamentos en Trinidad, y otras islas de las Antillas, con el fin de hacerles frente al régimen colonial. Cuenta la comunidad que para el año de 1840, el general José Tadeo Monagas, tenía como parte de su propiedad, el vapor de Monagas, ubicado sobre los ríos San Juan y Guarapiche. Antiguamente lo utilizaban para trasportar el ganado y la carne salada en toneles hacia las Antillas. En el año 1930, por el tráfico comercial que se efectuaba en el puerto, establecieron una aduana. A ese lugar lo llamaron en el año 1915, puerto Arturo. Por ese lugar de conexión, también llegó el primer automóvil de marca Ford, traído para Joaquín Molinos/Molino, al igual que llegaban perfumes de Francia y los mejores textiles de la época. En el año 1910, se estableció el primer hospital atendido por el general Emilio Fernández y Tiota Franco.

El crecimiento de la ciudad, fue a mediados del siglo XX, cuando los habitantes de Maturín, contaban con una red de avenidas que iba en franco crecimiento, haciendo del municipio una de las ciudades con mayor accesibilidad automotriz del oriente venezolano. Las primeras avenidas que construyeron se destacaron por tener un sistema de desagüe subterráneo que facilitó el desplazamiento de las aguas. Antiguamente el estado Monagas disfrutaba de una única avenida llamada Las Palmeras. Después de la caída del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, se construyó una que se llamó Libertador; posteriormente con la administración del doctor Alirio Ugarte Pelayo, realizaron la avenida Mateo Contreras, también construyeron las modernas avenidas Bolívar, Miranda y Juncal.

Entre estas vías destaca la avenida Miranda, en el casco central de Maturín, con frondosos árboles, edificaciones de uso comercial, residencial e institucional en sus bordes, posee dos canales de circulación en ambos sentidos. En el eje central de la ciudad se encuentra la plaza Rómulo Gallegos, ubicada frente a la sede de la asamblea legislativa. También se ubica la avenida Las Palmeras, que en épocas pasadas era llamada avenida José Tadeo Monagas, construida en el año 1910, por iniciativa del entonces gobernador del estado Monagas, Emilio Fernández, es una de las avenidas más céntricas, comerciales y de corte moderno; en el año 1996, fue reconstruida por el gobernador del momento, Guillermo Call. Otra de las principales avenidas del municipio es la denominada José Francisco Azcúe, que para la época de la independencia era llamada La Chola. Su nombre fue colocado para honrar al patriota y luchador José Francisco Azcúe.

Para la recreación y el disfrute, en las afueras de Maturín, vía Temblador, a la entrada del Boquerón de Amana, se encuentra el balneario que corresponde al río Mapirito, es un sitio natural, que posee aguas rojizas por causa de los morichales observados a ambos márgenes del río, sus aguas sirven de hábitat a los peces. Cuenta con variados servicios para el descanso y la diversión de Propios y visitantes, convirtiéndose en un lugar de recreación.

¡Visitemos, preservemos y salvaguardemos, estos elementos y sitios Declarados Bien de Interés Cultural!

 

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Trueque de cachapa por foto | Carmen Pacheco

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Danfny Velásquez-columna Patrimonio Cultural de Venezuela

Danfny Esther Velásquez Sosa (1960, Santa Ana, Nueva Esparta) danfnyescritora@gmail.comEscritora, locutora, maestra pueblo en la Radiodifusión Sonora, productora nacional independiente, cronista comunal, abogada y científica social (doctora en Ciencias de La Educación y en Patrimonio Cultural). Actualmente es la directora interinstitucional de Radio América: R. A. «La Onda de la Alegría» 90.9 FM, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación (G. O. N° 42.670, del 13-07-2023).

Su trayectoria incluye un TSU en Producción de Medios de Comunicación Social (Alternativa, Popular y Comunitaria), una licenciatura en Pedagogía Alternativa, sub-área Registro del Patrimonio Cultural, y un posdoctorado en Corrientes Filosóficas para la Investigación.

 

Ciudad Valencia / RN