Los cambios hormonales que trae la menopausia causa, en algunas mujeres, malestar digestivo acompañado con náuseas leves o intermitentes.
Las náuseas, aunque no son el síntoma más típico de la menopausia, aparecen debido a la disminución en los niveles de estrógeno y progesterona que se produce en esta etapa. Si bien la función principal de estas hormonas es regular la función reproductiva de la mujer, también afectan otros sistemas del cuerpo, incluido el digestivo.
La transición hormonal hasta el final de la vida fértil no sucede de forma abrupta, sino que se desarrolla poco a poco en un periodo conocido como perimenopausia, que sucede entre los 45 y 55 años. Es justo a lo largo de esta fase —cuando el cuerpo intenta adaptarse a esos cambios— que se presentan episodios de náuseas, a menudo acompañados de sofocos, irritabilidad y alteraciones del sueño.
Quizá, a veces pasa desapercibido, pero otras veces interfiere con tu bienestar. Te invitamos a descubrir, cómo se relaciona con las hormonas femeninas y, sobre todo, cómo encontrar alivio con algunos remedios caseros y rutinas saludables.
¿Qué causa las náuseas durante la menopausia?
Los motivos por los que puedes experimentar náuseas durante la menopausia son muy diversos, y no siempre tienen relación con las fluctuaciones hormonales. Es cierto que los bajos niveles de estrógeno —la principal hormona sexual femenina— derivan una serie de cambios que explican muchos de los síntomas de esta etapa.
No obstante, en el caso específico de las náuseas, este descenso no es una causa directa, sino una reacción secundaria con diversos orígenes. ¿Qué quiere decir esto? Que estas hormonas por sí solas no son las que te causan náuseas, sino que afectan otros sistemas de tu cuerpo, como el digestivo y el vestibular, que sí dan lugar a esta molestia.
Durante el cese de la etapa reproductiva de la mujer —perimenopausia y menopausia— los ovarios empiezan a disminuir de forma progresiva la producción de estrógenos y progesterona. Como estas hormonas influyen en los movimientos intestinales y la sensibilidad del tracto digestivo, su desequilibrio puede causar digestiones lentas, pesadez, acidez y, en ciertos casos, náuseas.
Ahora bien, en algunas mujeres, dicha transición hormonal compromete la comunicación entre el cerebro y el sistema vestibular (responsable del equilibrio), generando una sensación de vértigo que se manifiesta con náuseas, mareos y vómitos. Hay quienes llegan a sufrir migraña vestibular, que también genera malestar digestivo.
Otros factores relacionados con este síntoma son los siguientes:
- Estrés y ansiedad: al activar el sistema nervioso simpático, estas emociones afectan la función del sistema digestivo, lo que puede generar esa sensación de asco estomacal.
- Falta de sueño: además de empeorar el desbalance de hormonas, dormir mal eleva los niveles de cortisol —hormonal del estrés—, que puede generar irritación gástrica y, a su vez, náuseas.
- Sofocos: su efecto es aún más indirecto, pero influyen al empeorar el estrés y la sensación de agobio. Esto genera una hiperactividad en el sistema nervioso autónomo que, a veces, altera la digestión.
Uso de terapia de reemplazo hormonal: esta introduce estrógenos sintéticos en el organismo que, con frecuencia, alteran de forma temporal la actividad hormonal. A la par, comprometen el sistema digestivo, mientras el cuerpo se adapta al tratamiento. Las náuseas son uno de sus efectos secundarios típicos.
Consejos para controlar las náuseas en la menopausia
Puedes contribuir a su alivio a través de la alimentación, los hábitos diarios y algunos remedios naturales.
- Realiza cambios en tu dieta
- Divide las porciones que comes al día
- Hidrátate
- Prueba con remedios naturales
- Controla el estrés
- Prueba con acupresión
LEE TAMBIÉN: La guama, clave en el tratamiento de enfermedades como la diabetes
Ciudad Valencia/Mejor con Salud













